2016
Las ordenanzas y los convenios del templo
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Mensaje de las maestras visitantes

Las ordenanzas y los convenios del templo

Estudie este material con espíritu de oración y procure saber lo que debe compartir. ¿De qué manera el entender el documento “La Familia: Una Proclamación para el Mundo” aumentará su fe en Dios y bendecirá a las hermanas que están bajo su cuidado en el programa de maestras visitantes? Si desea más información, visite reliefsociety.lds.org.

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Fe, Familia, Socorro

Nauvoo Illinois Temple

Todas las ordenanzas necesarias para la salvación y la exaltación vienen acompañadas de convenios que se hacen con Dios. “Hacer y guardar convenios significa tomar la decisión de establecer una obligación con nuestro Padre Celestial y con Jesucristo”, dijo Linda K. Burton, Presidenta General de la Sociedad de Socorro1.

El élder Neil L. Andersen, del Cuórum de los Doce Apóstoles, declaró: “El Señor dijo: ‘… en [las] ordenanzas se manifiesta el poder de la divinidad’.

“Existen bendiciones especiales de Dios para cada persona digna que se bautiza, recibe el Espíritu Santo y participa regularmente de la Santa Cena”2.

“Cuando el hombre y la mujer van al templo”, dijo el élder M. Russell Ballard, del Cuórum de los Doce Apóstoles, “ambos son investidos con el mismo poder, a saber, el poder del sacerdocio…

“Todo hombre y toda mujer tienen acceso a ese poder para recibir ayuda en su vida personal. Todos los que han hecho convenios sagrados con el Señor y que honran dichos convenios son dignos de recibir revelación personal, de ser bendecidos con el ministerio de ángeles, de comulgar con Dios, de recibir la plenitud del Evangelio y, finalmente, de llegar a ser herederos junto con Jesucristo de todo lo que nuestro Padre tiene”3.

Escrituras adicionales

1 Nefi 14:14; Doctrina y Convenios 25:13; 97:8; 109:22

Historias actuales

En 2007, cuatro días después del devastador terremoto que azotó Perú, el élder Marcus B. Nash, de los Setenta, se reunió con el presidente de rama Wenceslao Conde y con su esposa, Pamela. “El élder Nash le preguntó a la hermana Conde cómo estaban sus hijos. Con una sonrisa, ella respondió que gracias a la bondad de Dios todos estaban bien y a salvo. Él le preguntó acerca de la casa de ellos.

“Ella simplemente respondió: ‘Destruida’.

“‘Sin embargo, usted está sonriendo’, dijo el élder Nash.

“‘Sí’, dijo ella, ‘he orado y estoy en paz. Tenemos todo lo que necesitamos; nos tenemos el uno al otro, tenemos a nuestros hijos, estamos sellados en el templo, tenemos esta maravillosa Iglesia y tenemos al Señor; la podemos volver a construir con la ayuda del Señor’…

“¿Cómo es que el hacer convenios con el Señor y guardarlos nos da el poder de sonreír en medio de las dificultades, de convertir la tribulación en triunfo…?”.

“La fuente es Dios; obtenemos ese poder mediante los convenios que hacemos con Él”4.

Notas

  1. Linda K. Burton, “El poder, gozo y amor que provienen de guardar convenios”, Liahona, noviembre de 2013, pág. 111.

  2. Neil L. Andersen, “Poder en el sacerdocio”, Liahona, noviembre de 2013, pág. 92.

  3. M. Russell Ballard, “Hombres y mujeres en la obra del Señor”, Liahona, abril de 2014, págs. 48–49.

  4. Véase de D. Todd Christofferson, “El poder de los convenios”, Liahona, mayo de 2009, págs. 19, 20, 21.

Fotografía del Templo de Nauvoo, Illinois.