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La mejor decisión

En diciembre de 2005, unos parientes que son miembros de la Iglesia nos visitaron a mi esposa y a mí en Colombia. Antes de regresar a casa, mi tío me hizo dos hermosos regalos: una combinación triple y unos números antiguos de la revista Liahona.

Empecé a leer el número de noviembre de 2004, que contiene discursos de la conferencia general de octubre. Leí: “La condición en la que se encuentra la Iglesia”, del presidente Gordon B. Hinckley, y “Profetas, Videntes y Reveladores”, del élder Jeffrey R. Holland. Los testimonios de esos grandes hombres me indujeron a empezar a leer el Libro de Mormón y la Biblia.

El resultado fue lo más maravilloso que haya podido acontecernos. Mi esposa y yo tomamos la mejor decisión de nuestra vida: nos bautizamos como miembros de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días.

Edgar Henry Muñoz Porras, Colombia

Una forma de preparar el terreno

Quiero expresar mi profunda gratitud por la revista Liahona. Mi testimonio se ha fortalecido muchísimo con la lectura de cada uno de sus números inspirados, y al reflexionar sobre lo que leo. Muchas veces el Espíritu Santo me ha confirmado la veracidad de los artículos y me ha llenado de agradecimiento.

Como resultado de esas experiencias espirituales, he sentido el deseo de compartir con otras personas los mensajes de la revista. Le envié una suscripción de regalo a mi primo, que me ha dicho que le gusta mucho y siempre la lee. Espero que eso le ayude a ver la importancia de hacer convenios y de mantenerse fiel a ellos.

También he enviado ejemplares de la Liahona a una amiga que es maestra y vive en otro país; ella me ha dicho que le gusta la revista y que quiere seguir recibiéndola. De ese modo, estoy preparando el terreno para que un día escuche y acepte el Evangelio restaurado.

Penélope B. Woodward, Texas, E.U.A.

El espíritu de la conferencia

Cuando recibo el número de la Liahona con los discursos de la conferencia, me fijo en las fotos que están en cada página; me encanta ver las caras de las personas y las diversas escenas de la conferencia; eso me ayuda a sentir el espíritu que hay por todo el mundo durante esos días. ¡Qué hermosos son todos los hijos del Padre Celestial! Ese número siempre me hace sonreír. Les agradezco sus inapreciables esfuerzos; gracias por la revista Liahona.

Jung YeJi, Corea

Elías el honrado

Quiero que sepan cuánto nos gusta la revista Liahona. A mi hijo, Elías (que tenía entonces dos años), le encantaba el cuento “Morgan el honrado”, del número de marzo de 2007, y yo se lo leía seguido. Él mismo podía contarlo correctamente. Les agradecería que continuaran ofreciendo ese tipo de cuentos cortos.

En cuanto a mí, leo la Liahona de tapa a tapa y me gustan las noticias, los artículos y las ideas que presenta. Gracias por la oportunidad que me dan de obtener alimento espiritual.

Sonja Görgen, Alemania