2019
Navegar a través de las transiciones
Notas al pie de página
Tema

Enseñar a adolescentes y a niños más pequeños

Navegar a través de las transiciones

Navigating through Transitions

Ilustración por David Green

Empezar la escuela. Salir de la Primaria. Asistir al templo. Obtener un nuevo empleo. Graduarse de la escuela secundaria. Servir en una misión.

Estos son solo algunos de los hitos que sus hijos pueden encontrar en la vida, y todos requieren una preparación especial. Los cambios pueden ser intimidantes, pero unas cuantas herramientas pueden ayudarnos a navegar a través de ellos con buenos resultados. A continuación encontrarán algunos consejos para ayudarlos a guiar a sus hijos a través de las transiciones de la vida.

  • Escuchen sus sentimientos sobre la transición. Pregúntenles con qué están entusiasmados y qué cosas les hacen estar nerviosos. Sean alentadores pero comprensivos con sus preocupaciones. A veces, que una persona comprensiva les escuche es todo lo que necesitan para sentirse cómodos con el cambio que se avecina.

  • Denles toda la información posible sobre lo que pueden esperar con respecto a algo nuevo. Por ejemplo, si su hijo va a hacer bautismos en el templo por primera vez, resúmanle paso a paso lo que sucederá una vez que esté dentro del templo. Si se mudan a una nueva ciudad, averigüen lo que puedan sobre su nueva escuela, barrio y vecindario. Cuando minimizan el número de aspectos desconocidos, eliminan fuentes de ansiedad. Su nuevo conocimiento puede ayudarlos a comprender la nueva experiencia que tendrán.

  • Creen un plan para manejar nuevas situaciones. Anticipen posibles problemas y ambos propongan ideas sobre cómo abordarlos. Ayuden a sus hijos a pensar en soluciones a sus preguntas del tipo “¿Qué pasaría si…?”: “¿Qué pasa si me subo en el autobús equivocado?”. “¿Qué pasa si me siento solo en el campamento?”. “¿Qué pasa si no me gusta mi nuevo maestro?”. Elaboren un plan alternativo de emergencia para que se sientan más cómodos: “Si te sientes estresado, llámame”. “Si una clase es demasiado difícil, podemos hablar con tu maestro al respecto”.

  • Capacítenlos recordándoles los hitos que han superado antes y las herramientas que tienen ahora para ayudarlos a tener éxito. Usen un lenguaje positivo y alentador: “¡Lo lograste; también puedes lograr esto otro!”. “Puedes hacer cosas difíciles”. “Tienes lo que necesitas. Estás listo”. “Creo en ti”.

  • Asegúrenles que todo irá bien. Muchas personas han superado dificultades similares; lo más probable es que ellos también lo hagan. Recuérdenles que pueden orar a su Padre Celestial para recibir ayuda en cualquier momento, en cualquier lugar, sobre cualquier cosa.

  • Creen un sistema de apoyo para que sus hijos no se sientan solos en sus dificultades. Si han experimentado algo similar, háblenles sobre ello. ¿Qué sintieron? ¿Cómo se adaptaron? Traten de encontrar a alguien que sea el “compañero de transición” de su hijo. ¿Pueden encontrar un amigo con quien estar en su nueva clase de la Primaria? ¿Conocen a alguien que pueda darles indicaciones en su trabajo o clase? ¿Quiénes serán sus compañeros de habitación en la universidad?

  • Vayan a su ritmo. Es posible que su hijo necesite un empujón hacia adelante o incluso una palabra de precaución para calmarse, pero traten de no cambiar demasiado su ritmo natural. Dejen que lideren ellos. Si quieren ser los primeros en dar el paso, asegúrense de que tengan todo lo que necesiten para hacerlo. Si aún no se sienten listos para seguir adelante, no los obliguen a llegar hasta el final. Aliéntenlos con cuidado a aventurarse fuera de su zona de confort, pero no los apresuren. Adáptense a las necesidades de su hijo y busquen la guía del Espíritu para saber cuál es la mejor manera de ayudar.