Sintamos el Amor del Salvador Mediante el Ejercicio de la Fe
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    Mensaje de las Maestras Visitantes

    Sintamos el Amor del Salvador Mediante el Ejercicio de la Fe

    Con espíritu de oración, lea este mensaje y seleccione los pasajes de las Escrituras y las enseñanzas que se presten para satisfacer las necesidades de las hermanas a las que visite. Comparta sus experiencias y su testimonio, e invite a hacer lo mismo a las hermanas a las que enseñe.

    ¿Cómo podemos tener acceso al poder de la fe?

    Alma 32:28: “…si dais lugar para que sea sembrada una semilla en vuestro corazón, he aquí… empezaréis a decir dentro de vosotros: Debe ser que ésta es una semilla buena… porque empieza a ensanchar mi alma; sí, empieza a iluminar mi entendimiento; sí, empieza a ser deliciosa para mí”.

    Élder Joseph B. Wirthlin, del Quórum de los Doce Apóstoles: “La fe existe cuando la confianza absoluta en lo que no podemos ver se combina con las acciones que están en absoluta conformidad con la voluntad de nuestro Padre Celestial… Sólo cuando nuestra fe esté en armonía con la voluntad de nuestro Padre Celestial podremos recibir las bendiciones que buscamos” (“Hallará [Él] fe en la tierra”, Liahona , noviembre de 2002, págs. 83–84).

    Élder Dallin H. Oaks, del Quórum de los Doce Apóstoles: “El ejercer la fe en el Señor Jesucristo es algo que siempre está sujeto al orden de los cielos, a la bondad, la voluntad, la sabiduría y el tiempo del Señor. Ésa es la razón por la que no podemos tener fe en el Señor si no tenemos también una confianza plena en Su voluntad y en Su tiempo” (“Fe en el Señor Jesucristo”, Liahona , julio de 1994, págs. 113–114).

    Eliza R. Snow (1804–1887), ex presidenta general de la Sociedad de Socorro: “La fe [es] energía… Debemos tener mucha energía” (tomado del libro de minutas de la Sociedad de Socorro de la Estaca Morgan, Utah, 29 de julio de 1882).

    ¿De qué formas podemos experimentar el amor del Señor a través de la fe?

    Helamán 5:47: “¡Paz, paz a vosotros por motivo de vuestra fe…”.

    Bonnie D. Parkin, presidenta general de la Sociedad de Socorro: “Al ejercer fe en el Señor, aprendemos a confiar en que cumplirá lo que nos promete. Confiamos en que nunca estaremos solas, pues Él será nuestra fuente de fortaleza. Su paz que sobrepasa todo entendimiento llenará nuestras almas. Hermanas, antes que nada, busquen la fe en el Salvador”.

    Élder Richard G. Scott, del Quórum de los Doce Apóstoles: “No desees una vida completamente libre de molestias, dolor, presiones, problemas o aflicción, porque éstas son las herramientas que nuestro amoroso Padre emplea para estimular nuestro progreso y comprensión. Según lo afirman repetidamente las Escrituras, recibirás la ayuda al ejercer la fe en Jesucristo… Tener fe en Cristo significa que confiamos en Él y en Sus enseñanzas; eso nos lleva a la esperanza, y la esperanza a la caridad, que es el amor puro de Cristo, a ese sentimiento de paz que recibimos cuando percibimos que Él se ocupa de nosotros, sentimos Su amor y reconocemos Su capacidad para curarnos o aliviar nuestras cargas con Su poder sanador” (“Para ser sanado”, Liahona, julio de 1994, pág. 8).

    Élder Neal A. Maxwell, del Quórum de los Doce Apóstoles: “Podemos decir: ‘…Sé que [Dios] ama a sus hijos; sin embargo, no sé el significado de todas las cosas’ (1 Nefi 11:17). Ha habido y habrá ocasiones en la vida de cada uno de nosotros en las que dicha fe debe ser lo más importante: Desconocemos lo que sucede a nuestro alrededor, pero sabemos que Dios nos ama, y ese conocimiento, de momento, es suficiente” ( “Not My Will, But Thine”, 1988, pág. 119).