Escuela Dominical: Doctrina del Evangelio
El plan de salvación


Lección 19

El plan de salvación

Objetivo

Que los miembros de la clase comprendan la extraordinaria magnitud del plan de salvación y alentarlos a vivir de acuerdo con el conocimiento que tengan de él.

Preparación

  1. Estudie los pasajes de las Escrituras que se mencionan en esta lección, y ore al respecto.

  2. Repase el material de esta lección en la Guía de estudio para el miembro de la clase (35686 002) y planifique la forma en que lo utilizará durante la lección.

  3. Para obtener una mayor comprensión de los acontecimientos históricos relacionados con la doctrina de esta lección, considere repasar los siguientes:

    1. “La visión.”

    2. “Llegar a ser como Dios.”

    3. “También el hombre fue en el principio con Dios.”

    4. Material histórico adicional para esta lección.

  4. Si va a utilizar la actividad para despertar el interés, obtenga una ilustración, como por ejemplo una fotografía recortada de una revista. Córtela en pequeñas partes. Asegúrese de que los miembros de la clase no puedan adivinar de qué se trata la ilustración con sólo mirar los pequeños trozos.

Sugerencias para el desarrollo de la lección

Actividad para despertar el interés

Si lo considera apropiado, utilice la siguiente actividad o una de su preferencia para comenzar la lección.

Ponga a la vista los pequeños trozos de la ilustración que haya llevado a clase, pero no los ponga en orden (véase la sección “Preparación”, punto número 3). Explique a los miembros de la clase que esos pequeños trozos son parte de una ilustración más grande. Pídales que brevemente traten de adivinar de qué se trata la ilustración. Luego ponga las piezas en su lugar para mostrarla completa.

Indique que a pesar de que las pequeñas piezas son importantes, no tendrían ninguna importancia si no formaran parte de una ilustración completa. Explique que las experiencias que tenemos, las decisiones que tomamos y las verdades que aprendemos son como pequeños trozos de una ilustración. Ellos no tendrían sentido si no formaran parte de una lámina completa: el plan de salvación. El conocimiento del plan de salvación nos ayuda a tomar las decisiones correctas, a tener gozo durante la vida terrenal y a prepararnos para la vida eterna. Esta lección analiza el plan de salvación.

Análisis y aplicación

Con oración, escoja el material de la lección que satisfaga mejor las necesidades de los miembros de su clase. Aliente a los miembros de la clase a compartir experiencias que se relacionen con los principios de las Escrituras.

1. El plan de salvación es “uno de los mejores dones que del cielo ha venido al género humano”.

Escriba en la pizarra El plan del Padre Celestial de ______________________ .

Pida a los miembros de la clase que terminen la frase. Aliéntelos a pensar en todas las respuestas de las Escrituras que puedan y anótelas en la pizarra.

Después de un minuto o dos, hable sobre cualquiera de las respuestas siguientes que ellos no hayan mencionado:

• ¿Qué nos enseñan esas palabras acerca del plan del Padre Celestial?

• El profeta Alma hizo referencia al plan del Padre Celestial como el “gran plan de felicidad” (Alma 42:8). ¿En qué sentido nos brinda felicidad el plan de salvación?

• El profeta José Smith enseñó: “El gran plan de la salvación es algo que debería ocupar toda nuestra atención y estimarse como uno de los mejores dones que del cielo ha venido al género humano” (Enseñanzas del Profeta José Smith, pág. 75). ¿Qué podemos hacer para prestar al plan de salvación “toda nuestra atención”?

Explique que esta lección es una reseña del plan de salvación. En ella se nos muestra cómo los principios del Evangelio se relacionan entre sí como partes de un gran plan.

2. La vida preterrenal.

Explique que el plan de salvación se puede dividir en tres partes: la vida preterrenal, la vida terrenal y la vida después de la muerte.

Escriba Vida preterrenal en la pizarra. Indique que una de las bendiciones más importantes de la Restauración es la gran cantidad de conocimiento que hemos adquirido de la vida preterrenal. Ese conocimiento nos sirve para entender el propósito de la vida y la parte que tenemos en el plan de salvación de Dios. A medida que los miembros de la clase analicen las siguientes preguntas, pídales que lean los pasajes de las Escrituras correspondientes.

• Somos hijos e hijas de Dios y en la existencia preterrenal vivíamos como Sus hijos espirituales (D. y C. 76:24; 93:29). ¿Qué influencia tiene en ustedes el saber que son hijos de Dios?

• Antes de ser creada la tierra, el Padre Celestial convocó un concilio en los cielos y presentó el plan de salvación a todos Sus hijos espirituales. ¿Cuáles son algunos de los elementos del plan que nuestro Padre Celestial presentó en el mundo preterrenal? (Véase 2 Nefi 2:24–26; Alma 34:8–9; Abraham 3:24–25. Entre las respuestas se podrían incluir la expiación de Jesucristo; la creación de la tierra; la Caída; el período en la tierra durante el cual recibiríamos un cuerpo mortal y seríamos probados; el albedrío, o sea, el poder para escoger entre el bien y el mal.)

• ¿Qué reacción tuvo Jehová, el Primogénito del Padre, hacia el plan de salvación? (Véase Moisés 4:2. Si lo desea, lea D. y C. 19:16–19 y 76:40–42, con el fin de mostrar cómo obedeció el Salvador la voluntad del Padre. Haga hincapié en que la expiación de Jesucristo hace posible el plan de salvación. El Salvador es la figura central del plan de Dios para nuestra salvación.)

• Lucifer se rebeló contra el plan de salvación, ya que él procuraba destruir nuestro albedrío y obtener el poder del Padre Celestial (Moisés 4:1, 3; D. y C. 29:36). Se convirtió en Satanás y, junto con sus seguidores, fue expulsado de la presencia del Padre y se le negó la mortalidad (D. y C. 29:36–38; 76:25–27; Moisés 4:4; Abraham 3:26). ¿Por qué es importante que sepamos sobre la existencia de Satanás y de sus seguidores?

• ¿Cuál fue nuestra reacción ante el plan de salvación? (Véase Job 38:4–7. Explique que los profetas de los últimos días han enseñado que en el versículo 7 de este pasaje, se habla del regocijo que nosotros sentimos en la existencia preterrenal al aceptar el plan de salvación.)

Explique que en el mundo preterrenal, el Padre Celestial escogió y preordenó a espíritus nobles para que sacaran adelante Su obra sobre la tierra (D. y C. 138:55–56; Abraham 3:22–23; véase también Enseñanzas del Profeta José Smith, págs. 453–454).

• ¿Por qué el tener conocimiento de nuestra vida preterrenal podría influir en nuestras decisiones diarias? ¿Por qué el conocimiento que tenemos de la vida preterrenal nos ayuda cuando enfrentamos pruebas?

3. La vida terrenal.

Explique que cuando aceptamos el plan de nuestro Padre Celestial en la vida preterrenal, guardamos nuestro “primer estado” y, en virtud de nuestra fidelidad, se nos dio la oportunidad de venir a la tierra, el cual constituye nuestro “segundo estado” (Abraham 3:26).

Escriba Vida terrenal en la pizarra. Explique que debido a la caída de Adán y Eva, nos encontramos en un estado caído, aquí en la vida terrenal (D. y C. 29:40); como consecuencia, estamos sujetos a la muerte física y también a la muerte espiritual, o sea, a la separación de la presencia de Dios (D. y C. 29:41–42; Alma 42:9, 14; la muerte física y la muerte espiritual se analizarán más adelante en la lección). De las revelaciones de los últimos días, aprendemos que la Caída fue un paso necesario para nuestro progreso eterno. Eva habló de las bendiciones de la Caída: “De no haber sido por nuestra transgresión, nunca habríamos tenido posteridad, ni hubiéramos conocido jamás el bien y el mal, ni el gozo de nuestra redención, ni la vida eterna que Dios concede a todos los que son obedientes” (Moisés 5:11).

Pida a los miembros de la clase que analicen las siguientes preguntas y que lean los pasajes de las Escrituras que se sugieren.

• ¿Cuáles son algunos de los propósitos de la vida terrenal? (Escriba las respuestas de los miembros de la clase en la pizarra. Entre ellas se podrían incluir las que se dan a continuación.)

  1. El recibir un cuerpo físico. El profeta José Smith dijo: “Vinimos a este mundo con objeto de obtener un cuerpo y poder presentarlo puro ante Dios en el reino celestial” (Enseñanzas del Profeta José Smith, pág. 217).

  2. El probar nuestra fidelidad por medio de la obediencia a los mandamientos de Dios (Abraham 3:25–26), lo cual incluye el arrepentirnos de nuestros pecados y recibir las ordenanzas de salvación (Alma 12:24; D. y C. 29:42–43; Artículo de Fe N° 3).

  3. El vivir en familia y el sellar los hijos a los padres por medio de las ordenanzas del templo (Moisés 2:28; D. y C. 93:40; 131:1–4; 138:48).

La Primera Presidencia y el Quórum de los Doce Apóstoles proclamaron que “el matrimonio entre el hombre y la mujer es ordenado por Dios y que la familia es la parte central del plan del Creador para el destino eterno de Sus hijos… El plan divino de felicidad permite que las relaciones familiares se perpetúen más allá del sepulcro. Las ordenanzas y los convenios sagrados disponibles en los santos templos permiten que las personas regresen a la presencia de Dios y que las familias sean unidas eternamente” (“La familia: Una proclamación para el mundo”, Liahona, junio de 1996, págs. 10–11).

• ¿Por qué el comprender los propósitos de la vida terrenal ha tenido un efecto positivo en la vida de ustedes? ¿Por qué el comprender esos propósitos influye en las decisiones que toman?

• Como parte de nuestra vida terrenal, a Satanás se le permite tentarnos (D. y C. 29:39). ¿Por qué? (Véase D. y C. 29:39; véase también 2 Nefi 2:11–13.) ¿Por qué el albedrío es una parte importante del plan de salvación? (Véase D. y C. 58:27–28; 101:78; 2 Nefi 2:25–27.)

4. La vida después de la muerte.

Haga hincapié en el hecho de que la vida no termina con la muerte física. Escriba La vida después de la muerte en la pizarra y pida a los miembros de la clase que analicen las siguientes preguntas y que lean los pasajes de las Escrituras que se sugieren.

• Al morir, nuestro espíritu entra en el mundo de los espíritus (véase Enseñanzas del Profeta José Smith, pág. 378). ¿Cómo influirán nuestros hechos de la vida terrenal en nuestra vida después de la muerte en el mundo de los espíritus? (Véase Alma 34:34; 40:11–14.)

• Las personas que no reciban el Evangelio aquí en la tierra tendrán la oportunidad de hacerlo en el mundo de los espíritus (D. y C. 137:7–9; 138:30–34). ¿Qué podemos hacer para ayudarlos a recibir todas las bendiciones del plan de salvación? (Véase D. y C. 128:6–8, 15. Entre las respuestas se podría incluir el hacer la obra de la historia familiar y el efectuar las ordenanzas del sacerdocio por ellos en los templos.)

• Recuerde a los miembros de la clase que la Caída trajo consigo la muerte física y la muerte espiritual al mundo. ¿Qué nos librará de la muerte física? (Véase Alma 11:42; D. y C. 88:14–16; 93:33. Por medio de la Expiación de Jesucristo, todos resucitaremos, o sea, que “todos se levantarán de esta muerte [temporal]”. Nuestro espíritu se reunirá con nuestro cuerpo y podremos recibir “una plenitud de gozo”.) ¿De qué modo podemos ser librados de la muerte espiritual? (Véase Alma 42:11–13, 15; Artículo de Fe N° 3.)

Explique que después de resucitar regresaremos a la presencia de Dios para ser juzgados de acuerdo con nuestras obras (Alma 11:43–45; D. y C. 76:111). Heredaremos un lugar en el reino celestial, en el reino terrestre o en el reino telestial de acuerdo con la forma en que hayamos recibido “el testimonio de Jesús” (D. y C. 76:51; véanse también los versículos 50, 79–82). En la próxima lección se analizarán estos tres reinos de gloria.

• ¿De qué forma nos ayuda ese conocimiento de la vida después de la muerte durante nuestra vida terrenal?

Conclusión

Pida a un miembro de la clase que lea la siguiente declaración del presidente Boyd K. Packer, del Quórum de los Doce:

“El plan consiste de tres partes. Ustedes se encuentran en la segunda parte, o sea, en la del medio, en la que van a ser probados por medio de la tentación y las pruebas y, quizás, por la tragedia…

“¡Recuerden! La frase: ‘Y colorín colorado este cuento se ha acabado y todos vivieron felices para siempre’ nunca se escribió para el segundo acto. Esa frase pertenece al tercer acto, cuando los misterios se resuelvan y todo se ponga en orden…

“Hasta que no tengan una perspectiva más amplia de la naturaleza eterna de esta grandiosa obra, no podrán entender las injusticias de la vida. ¡Algunos nacen con tan poco mientras que otros con tanto! Algunos nacen en la pobreza, con incapacidades, con dolor, con sufrimiento. Hay quienes mueren prematuramente, incluso niños inocentes. En ocasiones, las fuerzas de la naturaleza se desatan brutalmente causando daños difíciles de olvidar y la crueldad que los hombres ejercen entre ellos se pone de manifiesto. Hemos visto mucho de eso en los últimos tiempos.

“No piensen que Dios causa eso intencionadamente sino que, para cumplir con Sus propósitos, permite que suceda. Cuando conozcan el plan y su propósito completo, verán que aun esas cosas son manifestaciones de un amoroso Padre Celestial” (The Play and the Plan [transmisión vía satélite, 7 de mayo de 1995], págs. 1–2).

Haga hincapié en que el tener un conocimiento del plan de salvación nos ayuda a tomar decisiones correctas, a encontrar dicha en la vida terrenal y a prepararnos para la vida eterna. Exprese lo que opine acerca de la función de Jesucristo en el plan de salvación. Testifique de los principios analizados en la lección como se lo indique el Espíritu.

Sugerencias adicionales para la enseñanza

Si lo desea, utilice una o ambas de las ideas que se dan a continuación con el fin de complementar la reseña sugerida para la lección.

1. Presentación en video: “El plan de salvación”

Si puede conseguir el video Enseñanzas de Doctrina y Convenios y la historia de la Iglesia (53933 002), considere mostrar “El plan de salvación”, un segmento de cuatro minutos. Si lo desea, después de la presentación, haga algunas o todas las preguntas siguientes:

• ¿Por qué es la vida terrenal como la experiencia que vivió el joven que se encontró en escena en el segundo acto?

• ¿Por qué el conocimiento que se revela en el primer acto (la vida preterrenal) nos ayuda en el segundo acto (la vida terrenal)? ¿Por qué el tener conocimiento del tercer acto (la vida después de la muerte) nos ayuda en el segundo acto?

• Cuando el joven se encontró en escena, él no sabía quién era el villano ni quién era el héroe. ¿Qué problemas pueden presentarse en nuestra vida si no sabemos quiénes son los villanos ni los héroes de ella?

• ¿Qué hizo el joven para obtener conocimiento acerca de la obra? En nuestra vida ¿qué nos sirve de “libreto”?

2. Un consejo para los padres

Lea Alma 12:32 con los miembros de la clase. Antes de leer, explique que en este versículo se está hablando de Adán y Eva.

Haga hincapié en el hecho de que cuando Adán y Eva recibieron los mandamientos, ellos ya tenían conocimiento del plan de redención. Después, haga las preguntas siguientes:

• ¿Por qué nos sirve de ayuda el tener un conocimiento del plan de redención cuando recibimos mandamientos? ¿Qué pueden hacer los padres para seguir ese principio con sus hijos?