Manuales de la Primaria y del Tiempo para compartir
Los Diez Mandamientos


Lección 21

Los Diez Mandamientos

Objetivo

Enseñar a los niños que el guardar los Diez Mandamientos nos ayuda a ser felices.

Preparación

  1. Con oración, estudie:

  2. Lectura complementaria:

  3. Estudie la lección y decida qué método empleará para enseñar a los niños el relato de las Escrituras (véase “Cómo preparar las lecciones”, pág. VII, y “La enseñanza por medio de las Escrituras”, pág. VIII). Elija las preguntas para analizar y las actividades complementarias que mejor promuevan la participación de los niños y los ayuden a alcanzar el objetivo de la lección.

  4. Materiales necesarios:

    1. Un ejemplar de la Biblia para cada niño.

    2. Una lista para cada niño de los ingredientes para hacer un pastel.

    3. La lámina 6–24: Moisés y los Diez Mandamientos.

    4. La lámina de los Diez Mandamientos que se encuentra al final de esta lección o de la biblioteca del centro de reuniones (65038).

Sugerencias para el desarrollo de la lección

Pida a uno de los niños que ofrezca la primera oración.

Actividad para captar la atención

Sin darles instrucciones, entregue a los niños una lista de ingredientes y pregúnteles cómo los utilizarían para hacer un pastel. Cuando ellos comiencen a preguntar cómo hacer el pastel, explíqueles que necesitan instrucciones para hacer lo que usted les pidió. Después, analice de qué forma las reglas y las leyes son como instrucciones. Explique que los niños podrían hacer un pastel, incluso sin seguir las instrucciones necesarias, pero tal vez no se lo quieran comer. Pero si siguieran con cuidado las instrucciones de una buena receta, el pastel quedaría sabroso al paladar.

Explique que las reglas son necesarias en otros aspectos de nuestra vida. Pida a los niños que nombren algunas reglas que debemos seguir para estar a salvo, para tener buena salud, para tener una buena relación con los demás o para obtener la vida eterna. Destaque que las reglas traen orden a nuestra vida y son necesarias para que sepamos cómo vivir felices. Diga a los niños que en esta lección aprenderán acerca del relato de cuando Moisés y los hijos de Israel recibieron los Diez Mandamientos, que son leyes que Dios ha dado para que sepamos qué hacer y cómo vivir para ser felices.

Relato de las Escrituras

Enseñe a los niños el relato de Moisés cuando recibe los Diez Mandamientos de los pasajes de las Escrituras que aparecen en la sección “Preparación”. Muestre la lámina y la lámina en el momento apropiado. (En “La enseñanza por medio de las Escrituras”, pág. VIII, encontrará varias sugerencias de cómo enseñar los relatos de las Escrituras.) Trate de que los niños comprendan que los israelitas no fueron felices cuando desobedecieron los Diez Mandamientos y que se les negaron las bendiciones cuando desobedecieron los mandamientos que se les habían dado.

Preguntas para analizar y aplicar

Al preparar la lección, estudie las preguntas y los pasajes de las Escrituras que se encuentran a continuación. Después, utilice las preguntas que usted considere que mejor ayudarán a los niños a comprender las Escrituras y a aplicar los principios en su vida. El leer los pasajes en clase con los niños hará que éstos entiendan mejor las Escrituras.

• Después que los hijos de Israel salieron de Egipto y el Señor los ayudara en forma milagrosa a cruzar el Mar Rojo, viajaron hacia el desierto de Sinaí. Cuando el Señor le habló a Moisés desde el Monte Sinaí, le pidió que recordara a los hijos de Israel la forma en que Él los había salvado de los egipcios (véase Éxodo 19:4). ¿Por qué era importante que ellos recordaran ese incidente? ¿Por qué debemos recordar siempre las bendiciones que recibimos de nuestro Padre Celestial y de Jesucristo?

• ¿Qué se requirió de los israelitas para convertirse en el “especial tesoro” de Dios? (Éxodo 19:5–6.) Explique que en el Antiguo Testamento “el término hebreo del cual se tradujo la palabra peculiar [en la Biblia en inglés; especial en la Biblia en español] es segulá, que significa ‘propiedad apreciada’ o ‘tesoro’” (Russell M. Nelson, “Los hijos del convenio”, Liahona, julio de 1995, pág. 38). ¿Qué podemos hacer para demostrarle a nuestro Padre Celestial que deseamos ser parte de Su pueblo “especial” (peculiar) o del convenio?

• ¿Qué dijeron los israelitas cuando hicieron convenio con el Señor? (Éxodo 19:8.) ¿Qué convenios similares hemos hecho nosotros con el Señor? (Nuestros convenios bautismales de guardar Sus mandamientos.) ¿Cuándo renovamos nuestros convenios con el Señor? (Todas las semanas cuando participamos de la Santa Cena.) ¿Por qué es importante renovar y recordar nuestros convenios todos los domingos?

• ¿Qué oportunidad sagrada les prometió el Señor a los israelitas si lavaban sus vestidos y se purificaban? (Éxodo 19:9–11.) Explique que ellos se estaban preparando para estar en la presencia de Dios.

• Después de que los hijos de Israel se hubieron preparado para estar en la presencia del Señor, ¿qué vieron y escucharon? (Éxodo 20:18, 22.)

• ¿Qué le dio el Señor a Moisés en el Monte Sinaí? (Éxodo 24:12; 31:18.) ¿Qué son los Diez Mandamientos? (Véanse las actividades complementarias 1, 2 y 3.) (Es importante que los niños comprendan que los Diez Mandamientos fueron parte de una ley espiritual más completa que Dios le dio a Moisés.)

  1. No tendrás dioses ajenos delante de mí (Éxodo 20:3).

  2. No te harás imagen (Éxodo 20:4).

  3. No tomarás el nombre de Jehová tu Dios en vano (Éxodo 20:7).

  4. Acuérdate del día de reposo para santificarlo (Éxodo 20:8).

  5. Honra a tu padre y a tu madre (Éxodo 20:12).

  6. No matarás (Éxodo 20:13).

  7. No cometerás adulterio (Éxodo 20:14).

  8. No hurtarás (Éxodo 20:15).

  9. No hablarás contra tu prójimo falso testimonio (Éxodo 20:16).

  10. No codiciarás (Éxodo 20:17).

• ¿Cuánto tiempo estuvo Moisés en el Monte Sinaí? (Éxodo 24:18.) ¿Qué hicieron los hijos de Israel al no estar él ahí? (Éxodo 32:1–4.) ¿Por qué creen ustedes que ellos le pidieron a Aarón que hiciera el becerro de oro? ¿Por qué piensan que Aarón accedió a hacerlo?

• ¿A quién culpó Aarón por lo que había hecho? (Éxodo 32:22–24.) ¿Qué debemos hacer nosotros en lugar de culpar a los demás cuando hacemos algo malo?

• ¿Cuál de los Diez Mandamientos estaban quebrantando los israelitas al adorar al becerro de oro? (Éxodo 20:4–5.) ¿Qué clase de “imagen[es]” o ídolos adora la gente de nuestro mundo moderno? (Indique que algunas personas adoran dioses hechos de bronce o madera, de la misma forma que los israelitas adoraron al becerro de oro; sin embargo, la adoración de ídolos puede ser más que eso. Un ídolo puede ser cualquier cosa que se convierte en algo tan importante que requiere una cantidad indebida de nuestro tiempo y nuestros pensamientos. Se convierte en un dios para nosotros. En la actualidad, nuestros dioses falsos pueden tener la forma de dinero, posesiones materiales, apariencia física, diversiones o el idolatrar atletas, actores o músicos famosos.)

• ¿Cómo reaccionó Moisés cuando vio lo que el pueblo había hecho? (Éxodo 32:19.) ¿Por qué quebró las tablas de piedra? (Él no podía dar a conocer cosas tan sagradas a un pueblo que no estaba listo para recibirlas.) ¿Qué le pidió el Señor hacer a Moisés después de que éste quebró el primer juego de tablas? (Éxodo 34:1, 28.) Nota: la Traducción de José Smith de Deuteronomio 10:2 explica que estas últimas tablas tenían escritas en ellas los Diez Mandamientos, pero que no contenían más “las palabras del convenio sempiterno del santo sacerdocio”. Debido a su iniquidad, los hijos de Israel perdieron la oportunidad de tener leyes espirituales más elevadas.

• ¿De qué manera demostró Moisés un gran amor por su pueblo a pesar de que habían hecho algo malo? (Éxodo 32:30–32.) ¿Cómo demostró el Señor Su amor por los israelitas? (En la Traducción de José Smith de Éxodo 32:14, dice que el Señor prometió compadecerse de los israelitas si ellos se arrepentían de la maldad que habían cometido.)

• ¿Cómo hubiera bendecido a los hijos de Israel el haber guardado los Diez Mandamientos? ¿Cómo nos bendecirá a nosotros el guardar los Diez Mandamientos? ¿Por qué es tan importante obedecer los mandamientos? (Véase la actividad complementaria N° 4.)

Actividades complementarias

En cualquier momento de la lección o como repaso, resumen o cometido, utilice una o más de las siguientes actividades:

  1. Ponga a la vista la lámina de los Diez Mandamientos con algunas de las palabras cubiertas y permita que los niños se turnen para llenar los espacios en blanco. (O podría hacer copias de esa lámina, una para cada niño, quitándole algunas de las palabras y después pedirles que llenen los espacios en blanco.) Ellos podrían llevarse después la copia que llenaron a casa, como recordatorio de que deben obedecer los Diez Mandamientos.

  2. Analice brevemente qué significa cada mandamiento y haga un juego con el fin de ayudar a los niños a aprenderlos. Dé a cada niño uno o varios números, según el tamaño de su clase, del uno al diez. Pídales que aprendan el mandamiento que corresponde a ese número. Después pronuncie varios números. Cuando usted diga un número, el niño que lo tenga debe decir el mandamiento que le corresponde a ese número (o leerlo de la lámina). Después de turnarse varias veces, entregue a los niños números nuevos y comience a jugar otra vez.

    Adviértase que los Diez Mandamientos están comprendidos en los dos grandes mandamientos que Jesucristo dio, registrados en Mateo 22:37–40: amar a Dios y a nuestro prójimo. Escriba en la pizarra Amar a Dios y Amar a nuestro prójimo. Permita que los niños se turnen para leer cada uno de los mandamientos de Éxodo 20:3–17 o de la gráfica. Dígales que escriban en la pizarra algunas palabras claves por cada mandamiento bajo el título correspondiente. Analice formas específicas de vivir esos mandamientos y exhorte a los niños a elegir una forma específica de demostrar amor por Dios y por nuestro prójimo durante la semana entrante.

  3. Coloque una tira de cartulina o papel con la inscripción “Pérdida de la libertad: Infelicidad” en una pared del salón de clases y otra tira con la inscripción “Libertad: Felicidad” sobre otra pared. Explique que aun cuando Satanás muchas veces hace aparentar como que es divertido quebrantar los mandamientos, todas las elecciones que hagamos tienen consecuencias. Al principio, cuando la gente sigue el plan de Satanás, parecería que les brinda más libertad, pero a medida que continúan escogiendo lo malo, las consecuencias comienzan a restringirlos. Por ejemplo, si las personas mienten y hacen trampas, no son dignas de estar en la presencia de Dios. Las personas que escogen guardar los mandamientos tal vez al principio se sientan restringidas, pero a medida que continúen haciendo elecciones correctas, su vida comenzará a tener libertades aún más grandes. Por ejemplo, si los jóvenes se mantienen puros y moralmente limpios, más tarde tendrán el privilegio de ir al santo templo a recibir todas las bendiciones de Abraham, Isaac y Jacob. Pida a los niños que elijan tiritas de papel que contengan inscripciones como las siguientes: “No robes”, “controla tu carácter”, “fumar y beber”, “mentir”, “permanecer puros y limpios”, etc.

    Diga a los niños que, de acuerdo con lo que diga la tirita de papel que tengan, se paren debajo de la inscripción correspondiente, lean lo que dice su papel y digan cuál podría ser la consecuencia que podría tener y por qué nos brinda felicidad y libertad o infelicidad y pérdida de la libertad.

  4. Canten o repitan la letra de la canción “Siempre obedece los mandamientos” (Canciones para los niños, pág. 68).

Conclusión

Testimonio

Si lo desea, testifique que el Señor nos da mandamientos porque nos ama. El obedecer esas leyes nos brinda felicidad. Quizás desee contarles algún incidente durante el cual sintió gozo y recibió bendiciones como consecuencia de haber obedecido un mandamiento en particular.

Sugerencias para que los niños hablen con la familia

Inste a los niños a hablar con la familia sobre una parte específica de la lección, tal como un relato, una pregunta o actividad, o que lean con ella las “Sugerencias de lectura” que tienen para estudiar en casa.

Sugerencias de lectura

Sugiera a los niños que estudien en casa Éxodo 20:1–22 como repaso de la lección de hoy.

Pida a uno de los niños que ofrezca la última oración.