“Los padres tienen el deber sagrado de criar a sus hijos con amor y rectitud” (“La Familia: Una Proclamación para el Mundo”, Liahona, mayo de 2017, pág. 145).
Muchos padres se preguntan cómo pueden ser justos y coherentes en la crianza de sus hijos. Al fijar límites, es importante ser coherentes en cuanto a seguir principios de crianza saludables.
Lea “Cómo dar a los hijos amor, límites y libertad” para aprender principios que se aplican a hijos de cualquier edad.
Jesús creció “en sabiduría, y en estatura y en gracia para con Dios y los hombres” (Lucas 2:52). De igual modo, usted puede ayudar a sus hijos a desarrollarse espiritual, social, física e intelectualmente. Establecer metas y alcanzarlas requerirá consideración con espíritu de oración, la guía del Espíritu Santo, y el apoyo de padres y líderes amorosos.
Lea “Ayudar a sus hijos a fijarse metas y completarlas” y “Cómo motivar a la nueva generación”, para consultar ideas sobre cómo ayudar.
Hay una serie de videos titulada: “Videos para los padres: Cómo apoyar a los niños y a los jóvenes”, que incluye ideas de padres de todo el mundo que comparten experiencias sobre cómo implementar el programa Niños y Jóvenes, y cómo aprendieron a apoyar y motivar a sus jóvenes a fijar metas y superar desafíos.
Jesucristo puede fortalecernos. Cuando sintamos preocupaciones o temor, o tengamos dificultades de cualquier tipo, Él nos consolará; nos ayudará en todos los aspectos de nuestra vida.
Usted puede ayudar a sus hijos a desarrollar la actitud y las aptitudes propias de la resiliencia. A medida que los hijos se vuelven más resilientes, ven la vida como un desafío en constante cambio, pero confían en que pueden hacer frente a dichos desafíos y cambios. Ven los errores y las debilidades como oportunidades de aprender, y aceptan que, para ganar, quizás tengan que perder primero.
Lea “Resiliencia: La armadura espiritual para los jóvenes de la actualidad”, por el élder Lynn G. Robbins, a fin de aprender cómo preparar a los hijos para afrontar los desafíos sin rodeos. El artículo “Cómo criar hijos fuertes y capaces de recuperarse ante la adversidad” puede proporcionar ideas adicionales sobre cómo ayudar a los hijos a desarrollar la actitud y las aptitudes propias de la resiliencia.
El matrimonio, la familia y las relaciones sexuales son sagrados para el Padre Celestial. Considere leer Doctrina y Convenios 49:15–17 para enseñar que el matrimonio y la familia son la razón por la que Dios creó el mundo.
Si le preocupa no haber hablado con sus hijos sobre la sexualidad en el momento indicado o de la manera correcta, sepa que muchos otros padres se sienten igual. A fin de ayudar a nuestros hijos a prepararse para la sexualidad y disfrutarla en su belleza y prodigio dentro del matrimonio, debemos guiarlos conforme se esfuerzan por controlar y expresar los sentimientos dados por Dios.
Lea “Los propósitos divinos de la intimidad sexual”, por el élder Dale G. Renlund y la hermana Ruth Lybbert Renlund, para aprender más sobre el don de la sexualidad dado por Dios dentro del plan de felicidad.
Lea “Cómo, cuándo y por qué hablar con sus hijos sobre la sexualidad”, para conocer ideas prácticas sobre cómo hablar con sus hijos.
Descubrir que un ser querido tiene alguna discapacidad o algún problema de salud crónico puede producir diversas emociones. A veces, podemos sentir un amor intenso junto con el sentimiento de haber sido escogido para cumplir esa función sagrada. Otros sentimientos tales como la negación, el enojo, la desilusión, la frustración y la tristeza para con Dios y otras personas también son normales y pueden ser parte del proceso de llegar a entender lo que sucede. Puede que usted llegue a sentirse exhausto, tanto emocional como físicamente.
Aunque Dios aún no nos ha revelado todas las cosas, puede confiar en que Él es un Dios amoroso y en que cuida de usted y de su ser querido. Acérquese al Padre Celestial y permita que Su Espíritu le dé consuelo e instrucción. Los principios fundamentales del Evangelio relacionados con las discapacidades y la vida terrenal pueden brindar paz y consuelo a los miembros con discapacidades y a sus familias.
Lea “Necesidades especiales, lecciones especiales”, por el élder Paul B. Pieper y la hermana Melissa T. Pieper, para conocer lo que ellos están aprendiendo de la experiencia de tener una hija con necesidades especiales.
Hallará ayuda y apoyo adicionales al estudiar estos recursos para padres y cuidadores.
José Smith enseñó: “Todas las mentes y todos los espíritus que Dios ha enviado al mundo son susceptibles de crecimiento” (Enseñanzas de los Presidentes de la Iglesia: José Smith, 2007, pág. 221). Acepte que todos los hijos de Dios son capaces de aumentar en conocimiento y de progresar. Pida al Señor que le ayude a saber cómo ayudar a cada persona (véase Enseñar a la manera del Salvador, 2022).
Todos pueden aprender a ser mejores maestros. Hay una serie de videos que se llama: “Estrategias didácticas para niños con discapacidades”, que ofrece ideas y ejemplos que pueden ayudarle a mejorar. También puede repasar “Sugerencias para diversas situaciones de enseñanza y grupos de alumnos”.
Todos experimentamos emociones fuertes, pero si no las controlamos, pueden causar graves perjuicios. La solución se encuentra en las Escrituras, cuando Alma aconseja a su hijo Shiblón: “procura […] refrenar todas tus pasiones para que estés lleno de amor” (Alma 38:12). Para que nosotros, nuestros hijos y nuestro hogar estemos llenos de amor, debemos aprender a refrenar, es decir, dominar, las emociones fuertes.
Para aprender más, lea “Diez ideas para entender y controlar las emociones fuertes en el hogar” (David Schramm, Liahona, febrero de 2020, págs. 40–43).
Muchos factores pueden contribuir a ocasionar problemas de salud mental. Más allá de los factores que contribuyan al problema, podemos obtener fortaleza del Salvador para tener esperanza y ser sanados.
Cuidar de nuestra salud mental es tan importante como cuidar de nuestra salud física. Los problemas de salud mental pueden afectar a cualquier persona, sin importar la educación académica, el lugar donde vivan, la fe, el llamamiento o la familia que tengan. No son motivo para avergonzarse y deben abordarse con amor y compasión.
Debido a que puede ser difícil hablar sobre la salud mental, muchas personas sufren en silencio. Para aprender más, lea “Como una vasija quebrada” (Conferencia General de noviembre de 2013), por el élder Jeffrey R. Holland; y “Tratar sobre la salud mental” (Conferencia General de noviembre de 2021), por el élder Erich W. Kopischke.
Puede leer “¿Cómo hablo con mis hijos acerca de la salud mental?” (Liahona, febrero de 2020, págs. 40–41) para obtener ideas sobre qué decir a sus hijos. Consulte los recursos de salud mental en Ayuda para la vida a fin de buscar ayuda adicional.
Para los padres, tener un hijo que padezca de ansiedad puede ser un desafío considerable. Usted no está solo; Dios ha prometido que ayudará a los padres que se esfuercen por ayudar a los hijos a desarrollarse física, intelectual, espiritual, social y emocionalmente. También puede acudir a profesionales para solicitar ayuda.
Lea “Seis maneras de ayudar a un hijo que padece de ansiedad” (Sheldon Martin, Liahona, diciembre de 2020, solo en formato digital) para obtener ideas sobre cómo ayudar a los hijos a combatir la ansiedad. Consulte los recursos de salud mental en Ayuda para la vida a fin de buscar ayuda adicional.
En ocasiones, todos nos sentimos tristes o desalentados. Como padre o madre, usted podría notar cambios en el comportamiento de su hijo sin comprender del todo las razones. Si su hijo está enojado o triste durante más de dos semanas, es posible que se pregunte si sufre depresión.
Lea “¿Cómo puedo brindar apoyo a un hijo que se siente deprimido?” (Heather Nelson y Derek Willis Hagey, Liahona, agosto de 2021, págs. 16–17) para aprender acerca de algunas cosas a las que debe estar atento y conocer maneras de ayudar a su hijo. Consulte los recursos de salud mental en Ayuda para la vida a fin de buscar ayuda adicional.
Los padres de hijos que afrontan problemas de salud mental siempre pueden confiar en el Salvador para tener esperanza y sanación. También podría necesitarse tratamiento de terapia profesional para la sanación, el aprendizaje y el desarrollo de nuestros hijos.
Lea “¿Necesita terapia mi hijo?” (Wendy Ulrich, Liahona, febrero de 2022, págs. U6–U11) para conocer cuatro preguntas clave que pueden ayudarle a decidir se requiere la ayuda de algún profesional de la salud mental. Consulte los recursos de salud mental en Ayuda para la vida a fin de buscar ayuda adicional.
El Padre Celestial y nuestro Salvador comprenden nuestras dificultades con la tecnología y nos fortalecerán.
Los dispositivos digitales están diseñados para que sea muy difícil resistirse a usarlos y que resulte difícil dejarlos de lado. De hecho, muchos programadores de software y de teléfonos aprovechan de modo intencional nuestras vulnerabilidades humanas para lograr mantenernos revisando y navegando por interminables fuentes de información. Por lo tanto, los jóvenes necesitan de adultos que sean un ejemplo en cuanto al uso apropiado de dichos dispositivos y que puedan instruir a los hijos en cuanto a sus efectos.
Lea “Cómo administrar los dispositivos digitales y recuperar a tu familia” para obtener más ideas. Consulte los recursos Uso responsable de la tecnología y Medidas de seguridad en los medios de comunicación para obtener ayuda adicional.
El Padre Celestial nos ha dado el cuerpo físico para ayudarnos a llegar a ser más como Él. Cuidar de nuestro cuerpo incluye el resguardarlo.
Usted pueden ayudar a educar y apoyar a sus hijos al hablarles acerca de la sexualidad saludable, enseñarles cómo protegerse mejor de la exposición a la pornografía, y ayudarlos a aprender la manera de reaccionar adecuadamente cuando se encuentren con pornografía. Considere ver y analizar el siguiente video: “¿Qué debo hacer si veo pornografía?”.
También puede leer “Ocho estrategias para ayudar a los niños a rechazar la pornografía” para obtener ideas de líderes y expertos de la Iglesia que ayudarán a fortalecer a su familia. Consulte los recursos sobre pornografía en Ayuda para la vida a fin de buscar ayuda adicional.
Al principio, nuestro Padre “vio […] que era necesario que [Sus hijos] supieran acerca de las cosas que él había dispuesto para ellos; […] Dios conversó con ellos y les hizo saber del plan de redención que se había preparado desde la fundación del mundo” (Alma 12:28–30).
Hay investigaciones que muestran que los jóvenes quieren tener conversaciones sobre religión, especialmente, si creen que los padres escucharán respetuosamente sus preguntas, dudas y dilemas sinceros. No obstante, los jóvenes indican que con demasiada frecuencia los padres comienzan a sermonear, a imponer, a dar órdenes y a amonestar.
Lea “Jesucristo es la fortaleza de los padres”, un discurso del élder Dieter F. Uchtdorf de la Conferencia General de abril de 2023; y “Conversaciones esenciales”, un discurso de la hermana Joy B. Jones de la Conferencia General de abril de 2021, a fin de recibir consejos inspirados sobre cómo hablar con los hijos acerca del Evangelio de Jesucristo.
También puede consultar “¿Cómo puedo hablar con mis hijos adolescentes sobre religión?” para obtener ideas sobre cómo conversar de una manera que haga que los hijos se sientan bien respecto al Señor, respecto a sí mismos, y respecto a su relación con usted y a las creencias religiosas de ellos.
Las preguntas son una parte vital de nuestro crecimiento eterno, y el buscar respuestas a la manera del Señor nos permite acercarnos más a nuestro Padre Celestial.
El presidente M. Russell Ballard ha dicho: “Cuando alguien va a ustedes con una pregunta o una preocupación, por favor, no le resten importancia; no le digan que no se preocupe acerca de la pregunta. Por favor, no duden de la dedicación de esa persona al Señor y a Su obra; más bien, ayúdenla a encontrar las respuestas a sus preguntas” (véase “Una epístola de un Apóstol”, de un discurso pronunciado en una conferencia multiestaca el 11 de septiembre de 2016).
Lea “Cuando surjan dudas y preguntas” para obtener ideas sobre cómo buscar respuestas a preguntas del Evangelio. También puede consultar “Ayudar a los seres queridos a afrontar preguntas y dudas sobre la fe”. Se pueden encontrar principios adicionales en “Cómo responder preguntas sobre el Evangelio”.
El presidente Russell M Nelson ha dicho: “Debido a nuestro convenio con Dios, Él jamás cejará en Sus esfuerzos por ayudarnos, y nunca agotaremos Su misericordiosa paciencia para con nosotros. Cada uno de nosotros tiene un lugar especial en el corazón de Dios” (véase “El convenio sempiterno”, Liahona, octubre de 2022).
Cuando los hijos se apartan del camino del Evangelio, es muy difícil para los padres fieles hacer frente a la situación. Resista el impulso de amonestarlos y céntrese en mostrar amor y comprensión.
Lea “Padres fieles e hijos descarriados: Cómo mantener la esperanza mientras se superan los malentendidos”, por el élder David A. Bednar; y “A la espera del [hijo] pródigo”, un discurso del élder Brent H. Nielson en la Conferencia General de abril de 2015 a fin de obtener consejos inspirados sobre cómo apoyar a sus seres queridos.
También puede consultar “Cuando un hijo se aparta de la Iglesia” y “Usted ama, Él salva”, para obtener ideas adicionales.
Somos amados hijos e hijas de padres celestiales, esa es nuestra identidad más importante. Dios ama a todos Sus hijos y todos son dignos de amor y respeto.
Hay quienes sienten que su identidad de género (el modo en que se sienten en su interior) no coincide con su sexo biológico. La angustia que surge a veces se llama “disforia de género”. Como resultado, algunas personas podrían verse a sí mismas como personas transgénero, de género fluido, no binarias o de alguna otra forma.
Los profetas han enseñado que, ante todo, somos hijos de Dios. Esa es nuestra identidad más importante. Lea “Decisiones para la eternidad”, el mensaje del devocional mundial de mayo de 2022 del presidente Russell M. Nelson a los jóvenes adultos, para conocer enseñanzas inspiradas acerca de nuestra identidad y propósito divinos.
Consulte los recursos Transgénero de Ayuda para la vida a fin de buscar ayuda adicional.
Somos amados hijos e hijas de padres celestiales. Esa es nuestra identidad más importante. Dios ama a todos Sus hijos y todos son dignos de amor y respeto.
La atracción hacia personas del mismo sexo hace referencia a la atracción emocional, física, romántica o sexual hacia una persona del mismo género. Los padres de un hijo que sienta atracción hacia personas del mismo sexo o que se identifique como gay deben elegir amar y aceptar a su hijo. Los niños y jóvenes necesitan la ayuda de los padres y de adultos dignos de confianza para aprender sobre la sexualidad en su contexto divino y comprenderla.
Hablar sobre la atracción que se siente hacia personas del mismo sexo puede provocar temor y confusión. Puede que su hijo o hija, su cónyuge o su familiar no sepa cómo hablar del tema con usted. Puede que a veces ustedes se sientan inadecuados. Aunque quizás usted no siempre sepa cómo reaccionar ante las dificultades que afronta algún familiar, nunca lamentará el haberle tendido la mano con amor y comprensión.
Consulte los recursos Atracción hacia personas del mismo sexo en Ayuda para la vida a fin de buscar ayuda adicional.
Todos somos hijos de Dios y somos de gran valor.
Lea “Se necesitan pacificadores”, un discurso de la Conferencia General de abril de 2023 del presidente Russell M. Nelson; y “Los misericordiosos obtienen misericordia”, un discurso del élder Dieter F. Uchtdorf de la Conferencia General de abril de 2012, para recibir consejos sobre cómo lidiar con relaciones tensas y aprender a ser más bondadoso, misericordioso y pronto a perdonar.
Al enseñar a nuestros hijos principios y aptitudes apropiados, podemos ayudarlos a evitar ser víctimas de acoso [“bullying”], o que ellos sean los que acosen. Puede consultar “El valor de las almas y el problema del acoso”, para consultar principios y habilidades que puede compartir con sus hijos.
El presidente Russell M. Nelson nos ha invitado a “abandonar las actitudes y acciones de prejuicio” y ha compartido varias maneras en que podemos “prom[over] el respeto por todos los hijos de Dios” (véase “Que Dios prevalezca”, Liahona, noviembre de 2020).
Para aprender más al respecto, lea “Superar el racismo y los prejuicios: Podemos edificar puentes”.
El divorcio puede estar entre las decisiones más difíciles de la vida. Vivir la vida como padres solteros puede ser un desafío, pero el Padre Celestial no espera que lo haga solo. Conforme confíe en Él, puede hallar consuelo y apoyo.
Lea “Cómo rehíce mi vida después del divorcio”, para obtener ideas sobre cómo seguir adelante. Consulte los recursos sobre el Divorcio y las Familias monoparentales en Ayuda para la vida a fin de buscar ayuda adicional.
Las familias combinadas [“ensambladas”] pueden afrontar desafíos singulares en tanto padres e hijos viven juntos en nuevas relaciones y entornos. Después de un divorcio, los hijos pueden sentirse divididos entre dos adultos y dos familias. Los padres afrontan el desafío de desarrollar y fortalecer la relación matrimonial, así como la relación con cada hijo de la familia.
Aunque combinar dos familias puede ser difícil, también puede ser una experiencia enriquecedora y gratificante. Crear un espíritu de unidad es un proceso que requiere paciencia, amor, respeto y consideración hacia cada miembro de la familia.
Lea “Cuando 1 familia + 1 familia = 1 familia” y “Volver a casarse: Una aventura de paciencia y de amor”, para obtener ideas e inspiración.