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¿Cómo puedo brindar apoyo a un hijo que se siente deprimido?
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¿Cómo puedo brindar apoyo a un hijo que se siente deprimido?

Si su hijo se siente desalentado, ¿cómo puede ayudarlo?

Fotografía de Getty Images.

Todos nos sentimos tristes o desalentados en ocasiones. Como padre o madre, usted podría ver cambios en el comportamiento de su hijo sin comprender del todo la razón. Las siguientes son algunas cosas a las que hay que prestar atención y algunas maneras de ayudar a los hijos.

Detectar posibles problemas

Si su hijo está más enojado o triste durante más de dos semanas, es posible que usted se pregunte si él o ella sufre depresión. En los niños y jóvenes, la depresión podría manifestarse de modo diferente del que se manifiesta en los adultos. Algunos de los síntomas que pueden presentarse si su hijo se siente desalentado o deprimido, podrían ser:

  • Cambios de comportamiento significativos.

  • Descenso drástico de las calificaciones escolares, como pasar de calificaciones excelentes a calificaciones reprobadas, por ejemplo.

  • Cambios en los grupos de amigos, volcándose a menudo a amigos que no sean positivos.

  • Aburrimiento.

  • Pérdida de interés en actividades.

  • Cambios en los hábitos de sueño, entre ellos, el dormir demasiado o muy poco.

  • Dificultades para concentrarse.

  • Fatiga.

  • No preocuparse por el futuro.

  • Quejarse de molestias y dolores que no tengan un origen físico.

  • Comentarios o pensamientos en cuanto a la muerte o el suicidio.

  • Cambios en la alimentación.

Cuando un hijo se deprime, es posible que los padres sientan que es culpa de ellos o que han hecho algo mal. Recuerde que la depresión no siempre surge debido a algo que alguien haya hecho y que no podemos detenerla tan solo diciéndole a nuestro hijo que deje de sentirse deprimido. La depresión en los hijos con frecuencia se debe a que se sienten agobiados. Como padre, haga lo mejor que pueda para mantener la calma, y céntrese en escuchar y en no restar importancia a las circunstancias. Puede orientar a su hijo en el aspecto emocional y guiarlo con paciencia a fin de que él o ella cultive estrategias para lidiar con la situación que le ayuden a manejar las emociones fuertes.

Cómo ayudar a su hijo

Cultivar un vínculo más fuerte entre padre (o madre) e hijo

Si nota algunos de los síntomas mencionados anteriormente, ayude a su hijo a sentir que se le apoya y se le ama. Busque maneras de mejorar su vínculo con su hijo. Eso puede ayudarlo a sobrellevar mejor las situaciones estresantes. Algunas de las formas de cultivar el vínculo entre padre (o madre) e hijo son:

  • Pasar tiempo a solas con su hijo.

  • Conversar y escucharlo.

  • Tranquilizarlo al asegurarle que las cosas mejorarán.

  • Encomiarlo.

  • Señalarle sus puntos fuertes.

  • Expresarle amor.

  • Prestarle servicio.

Procurar la ayuda de otras personas

Aunque solo usted es responsable de ayudar a su hijo, no trate de hacerlo solo. El élder Jeffrey R. Holland, del Cuórum de los Doce Apóstoles, ha dicho: “Si tuvieran apendicitis, Dios esperaría que pidieran una bendición del sacerdocio y que obtuvieran la mejor atención médica disponible; lo mismo se aplica a los trastornos emocionales. Nuestro Padre en los Cielos espera que usemos todos los maravillosos dones que Él nos ha proporcionado en esta gloriosa dispensación”1.

Procure la ayuda del Padre Celestial mediante la oración, así como el apoyo de familiares y amigos, de líderes de la Iglesia (incluso del Sacerdocio Aarónico o de líderes de las Mujeres Jóvenes), y probablemente de un profesional de la salud mental cualificado2. Si decide buscar ayuda profesional, escoja un terapeuta que tenga experiencia con niños y que comprenda las inquietudes que usted tiene en cuanto a su hijo. Es importante que participe en el tratamiento de su hijo y, en muchos casos, asista a la terapia con él.

Otro de los recursos a los que puede acudir para obtener ayuda es el médico que atienda a su hijo. El médico puede recetar medicamentos cuando sea necesario para controlar los síntomas de la depresión.

Definir la rutina cotidiana

Es importante que su hijo cuente con una rutina preestablecida, ya que al conocer lo que ocurrirá y cuándo ocurrirá, se sentirá más estable y será más capaz de adaptarse. Las siguientes son algunas maneras de organizar la rutina diaria o semanal:

  • Definir el horario establecido para ir a dormir.

  • Levantarse a la misma hora todos los días.

  • Explicarle el horario del día.

  • Limitar el tiempo que pasa frente a las pantallas.

  • Mantenerse activo físicamente (las caminatas en familia son geniales).

  • Participar juntos de actividades que promuevan el crecimiento en lo espiritual, entre ellas, estudiar el Evangelio y orar en familia con regularidad.

  • Comer en familia todos los días.

Aliente a su hijo a participar en actividades familiares tales como jugar juegos o ver películas juntos. También puede ser de provecho dar el ejemplo en cuanto al cuidado personal y enseñar a su hijo algunas maneras de dedicar tiempo a cuidarse mediante el ejercicio, la alimentación, etc. Podrían optar por hacer ejercicio físico o ejercicios de conciencia plena con su hijo o en familia.

Recuerde que la depresión puede deberse a factores genéticos, de modo que sus propias dificultades podrían hacer que usted se sienta desanimado al tratar la depresión de su hijo. Si usted tiene síntomas de depresión, es importante que atienda dichos síntomas y que procure ayuda profesional, si comienza a sentirse agobiado. Si no cuida de usted mismo, le resultará más difícil brindar apoyo a su hijo(a) con las dificultades que tenga.

Notas

  1. Jeffrey R. Holland, “Como una vasija quebrada”, Liahona, noviembre de 2013, págs. 41–42.

  2. Justin K. McPheters y Rebecca M. Taylor, “Is Therapy Right for Me?” (solo en formato digital), Ensign, febrero de 2020.