2020
¿Cómo hablo con mis hijos acerca de la salud mental?
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¿Cómo hablo con mis hijos acerca de la salud mental?

Storm in Head-Mental Health

Ilustraciones por David Green.

Cinco maneras de comenzar una conversación

  • Sentirse incómodo forma parte de la vida. No es nada malo sentirse enojado, triste o preocupado a veces. Esos sentimientos no siempre significan que se haya hecho algo mal.

  • ¿Saben cómo ayudan los médicos si uno se rompe una pierna? También hay personas que pueden ayudarnos a lidiar con pensamientos y sentimientos de malestar. Deberíamos pedir ayuda cuando la necesitemos.

  • Cometer errores forma parte de cómo aprendemos y progresamos aquí en la tierra. ¡Nadie es perfecto! El Padre Celestial nos ama, incluso cuando nos equivocamos. Él quiere que todos sigamos intentándolo.

  • Algunas actividades, como respirar profundamente, hablar con alguien, hacer deporte o dibujar, pueden ayudarnos a sentirnos mejor cuando estemos disgustados. No debemos hacer cosas que nos lastimen a nosotros mismos, a otras personas ni a los animales.

  • A veces las personas tienen sentimientos de malestar o pensamientos preocupantes que no desaparecen. Algunas personas tienen otros problemas relacionados con la forma en que funciona su mente. Eso no es culpa suya. Debemos ser amables y serviciales con todo el mundo y tratarlos como lo haría Jesucristo.

Consejos a la hora de hablar

  • Es importante que hagan preguntas a sus hijos sobre lo que piensan y sienten, y que luego los escuchen de verdad. Las preguntas podrían ser: ¿En qué has estado pensando últimamente? ¿Qué cambios están sucediendo en tu vida? ¿Has notado últimamente algún sentimiento nuevo? ¿Tienes alguna pregunta que hayas querido hacerle a alguien?

  • Las preguntas de sus hijos son importantes. Pueden ayudarles a ustedes a saber qué es lo que sus hijos están listos para aprender. En lugar de compartir de golpe con un niño todo lo que saben acerca de un tema, respondan a su pregunta con información básica. Después, invítenlo a responder. Si no tiene más preguntas al respecto, tal vez lo básico resulte suficiente por el momento. Si tiene más preguntas, puede que su hijo esté preparado para recibir más información.

  • Eviten discutir con su hijo sobre los sentimientos que esté compartiendo, aun cuando esos sentimientos no coincidan con la percepción que ustedes tienen de la situación.

  • A veces, escribir es más fácil que hablar. Si las conversaciones no dan buen resultado, traten de invitar a su hijo a escribir o dibujar sobre cómo se siente.

Ideas para actividades

  • Para los niños pequeños, dibujen caras para representar diferentes sentimientos y ayuden a sus hijos a nombrarlos.

  • Intercambien ideas con sus hijos para crear una lista de actividades que puedan intentar hacer cuando estén disgustados.

  • Piensen en alguien que esté triste o tenga algún tipo de dificultad. ¿Qué podría hacer su familia para mostrarle amor?

  • Lean y hablen sobre historias de la revista Liahona en las que los miembros de la Iglesia hayan afrontado pruebas ejerciendo fe en Dios.

¡Necesito ayuda!

Si sienten que las emociones y la conducta de su hijo están fuera de control, o si la salud mental de él o ella está en riesgo, recurran a un profesional de la salud mental (hay un artículo a continuación con consejos sobre ese proceso). Su obispo podría ayudarlos a ponerse en contacto con Servicios para la Familia u otros recursos de asesoramiento de su zona. Asimismo, en mentalhealth.ChurchofJesusChrist.org hay una lista de líneas telefónicas gratuitas para crisis y otros recursos. ¡Los amamos y no están solos!