Primaria
26 julio – 1 agosto. Doctrina y Convenios 84: “El poder de la divinidad”
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“26 julio – 1 agosto. Doctrina y Convenios 84: ‘El poder de la divinidad’”, Ven, sígueme — Para la Primaria Doctrina y Convenios 2021 (2020)

“26 julio – 1 agosto. Doctrina y Convenios 84”, Ven, sígueme — Para la Primaria 2021

Restauración, por Liz Lemon Swindle.

26 julio – 1 agosto

Doctrina y Convenios 84

“El poder de la divinidad”

Conforme lea Doctrina y Convenios 84, ¿en qué verdades siente que debe hacer hincapié con los niños que usted enseña? Anote las impresiones que reciba del Espíritu Santo.

Anote sus impresiones

Invitar a compartir

Invite a los niños a que digan cosas que sepan sobre el sacerdocio. Podría mostrar una imagen de una persona recibiendo una bendición por el poder del sacerdocio, tales como las que se encuentran en el Libro de obras de arte del Evangelio, nros. 103–110, y preguntar a los niños de qué manera bendice el sacerdocio a las familias.

Enseñar la doctrina: Niños pequeños

Doctrina y Convenios 84:19–22, 26–27

El sacerdocio es el poder de Dios.

¿Saben los niños a quienes enseña cuáles son los propósitos del sacerdocio? En Doctrina y Convenios 84, el Señor revela uno de esos propósitos: Ayudarnos a regresar al Padre Celestial. (Para averiguar más sobre el tema, véase Temas del Evangelio, “Sacerdocio”, topics.ChurchofJesusChrist.org).

Posibles actividades

  • Lea Doctrina y Convenios 84:20, y pida a los niños que se pongan de pie cuando escuchen la palabra “ordenanzas”. A fin de ayudarles a comprender lo que es una ordenanza, muestre imágenes de varias ordenanzas del sacerdocio, como las que se encuentran en el Libro de obras de arte del Evangelio, nros. 103–108, y pídales que expliquen lo que está sucediendo en cada imagen (véase también Guía para el Estudio de las Escrituras, “Ordenanzas”, escrituras.LaIglesiadeJesucristo.org). Explique que el Padre Celestial nos ha dado esas ordenanzas con el fin de ayudarnos a regresar a vivir con Él.

  • Permita que los niños coloreen la hoja de actividades. Mientras lo hacen, explique las diversas ordenanzas del sacerdocio que se muestran en la página y el motivo por el cual usted siente agradecimiento por ellas.

Doctrina y Convenios 84:77

Soy amigo de Jesús cada vez que lo sigo.

¿Cómo podría ayudar a los niños a que sepan que el Salvador nos ama incluso más de lo que nos ama un buen amigo nuestro?

Posibles actividades

  • Muestre una imagen del Salvador al mismo tiempo que lee Doctrina y Convenios 84:77. Invite a los niños a que señalen la imagen del Salvador cada vez que escuchen la palabra “amigos”. Explique que siempre que tratamos de guardar los mandamientos, le mostramos a Jesús que lo amamos. Exprese lo que significa para usted tener a Jesús de amigo.

  • Ayude a los niños a que digan cosas que podrían hacer para mostrar a sus amigos que los quieren. ¿Qué hizo Jesús para mostrarnos que es nuestro amigo? ¿Qué podemos hacer para mostrarle al Salvador que somos Sus amigos? Entonen juntos una canción que hable de Jesús, tal como “Fiel amigo es Jesús” (Canciones para los niños, pág. 37).

Doctrina y Convenios 84:88

El Padre Celestial ayuda a Sus misioneros.

La idea de ser misionero algún día puede ser emocionante, pero para algunos niños puede resultar intimidante. El versículo Doctrina y Convenios 84:88 podría enseñarles la manera en que el Padre Celestial ayuda a aquellos que Él envía a predicar Su evangelio.

Posibles actividades

  • Ayude a los niños a que piensen en misioneros que ellos conozcan. Dígales que el Padre Celestial ha hecho una promesa especial a esos misioneros. Lea Doctrina y Convenios 84:88, y ayude a los niños a pensar en acciones que vayan con las promesas que se hacen en ese versículo. Cuénteles de alguna ocasión en la que usted, sirviendo al Señor, haya sentido que Él estaba con usted, tal como se describe en el versículo 88.

  • Cuente el relato del niño de cuatro años que se encuentra en el mensaje del élder Takashi Wada “Deleitarse en las palabras de Cristo” (Liahona, mayo de 2019, págs. 38–40). Ayude a cada niño a pensar en algo que podría decir para compartir su testimonio con alguien, tal como un artículo de fe. Pida a cada uno de los niños que haga como si estuvieran compartiendo el Evangelio con un amigo. Testifique que el Padre Celestial nos ayuda a saber qué decir al hablar con otras personas sobre el Evangelio.

Enseñar la doctrina: Niños mayores

Doctrina y Convenios 84:4–5, 18–28, 30

Las ordenanzas del sacerdocio me ayudan a prepararme para vivir nuevamente con el Padre Celestial.

A medida que crezcan, los niños a quienes enseña podrán participar en más ordenanzas del sacerdocio, incluyendo los bautismos y las confirmaciones en el templo a favor de personas fallecidas. ¿Cómo podría ayudarles a comprender el propósito y el poder de las ordenanzas del sacerdocio?

Posibles actividades

  • Escriba Sacerdocio Aarónico y Sacerdocio de Melquisedec en la pizarra. Lean juntos Doctrina y Convenios 84:18, 26–28, 30, y ayude a los niños a que mencionen verdades que aprenden en esos versículos sobre el Sacerdocio Aarónico. Después lean juntos Doctrina y Convenios 84:18–25, y mencionen verdades sobre el Sacerdocio de Melquisedec.

  • Invite a los niños a que digan ordenanzas del sacerdocio en las que hayan participado o sido testigos, tales como bautismos, confirmaciones, bendiciones del sacerdocio o la Santa Cena. Pídales que relaten las experiencias que tuvieron con esas ordenanzas. Lean juntos Doctrina y Convenios 84:20 (ayúdeles a comprender las palabras que desconozcan). ¿Por qué nos invita el Señor a participar en ordenanzas? ¿Cómo nos ayuda el sacerdocio a regresar al Padre Celestial?

    Las ordenanzas nos ayudan a recordar las promesas que le hacemos a Dios.

  • Elabore un rompecabezas con la imagen de un templo. Lea a los niños Doctrina y Convenios 84:5, y pídales que escuchen lo que el Señor mandó a los santos que edificaran. Entregue a cada uno de los niños una pieza del rompecabezas y pídales que compartan algo que puedan hacer a fin de prepararse para entrar en el templo.

Doctrina y Convenios 84:64–72, 81–88

El Señor protege e inviste con poder a los misioneros.

Esos versículos contienen promesas que el Señor hizo a aquellos a quienes Él llamó a predicar el Evangelio. Esas promesas también pueden inspirar a los niños a medida que compartan el evangelio de Jesucristo con otras personas.

Posibles actividades

  • Divida a los niños en grupos de dos y pida a cada grupo que lea algunos versículos en Doctrina y Convenios 84:64–72, 81–88. Invítelos a que busquen las promesas que el Señor hace a quienes comparten el Evangelio. Pídales que expliquen a la clase lo que hayan aprendido. Ayude a los niños a que piensen en personas que conozcan o en personas de las Escrituras que hayan recibido ayuda del Señor cuando predicaban el Evangelio (tales como Samuel el Lamanita [véanse Helamán 13:2–4; 16:6–7] o Ammón [véase Alma 17:32–38]). Relate una experiencia en la que haya sentido el apoyo del Señor al servirlo a Él.

  • Lleve vasos u otros recipientes similares a la clase. Escriba en tiras de papel diversas maneras en que los niños pueden ser misioneros ahora y coloque una tira en cada uno de los vasos. Agrupe los vasos en el piso con la boca hacia arriba. Invite a los niños a que se turnen tirando un objeto pequeño dentro de uno de los vasos y después dramaticen lo que diga el papel en ese vaso. ¿Cómo nos puede ayudar el Padre Celestial a compartir el Evangelio con los demás, aun cuando sea difícil o nos sintamos nerviosos?

  • Ayude a los niños a ver que todos somos miembros de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días gracias a la obra misional, ya sea que los misioneros nos hayan enseñado a nosotros mismos, a nuestros padres o a nuestros antepasados. Cuente a los niños la forma en que los misioneros le hayan ayudado a usted o a sus antepasados a recibir el Evangelio. Permita que los niños relaten experiencias similares. Anímelos a que pregunten a sus padres de qué manera el primer miembro de la Iglesia en su familia aprendió en cuanto al Evangelio.

Alentar el aprendizaje en el hogar

Invite a los niños a hacer algo esta semana para compartir el Evangelio con alguien en su hogar o con un amigo. Anímelos a que pidan ayuda del Padre Celestial y a que estén atentos a lo que Él haga para ayudarlos.

Cómo mejorar nuestra enseñanza

Utilizar los sentidos. “La mayoría de los niños (y adultos) aprenden mejor si hacen uso de varios sentidos. Busque maneras de ayudar a los niños a que empleen el sentido de la vista, del oído y del tacto a medida que aprendan” (Enseñar a la manera del Salvadorpág. 25).