Primaria
16 – 22 agosto. Doctrina y Convenios 89–92: “Un principio con promesa”
anterior siguiente

“16 – 22 agosto. Doctrina y Convenios 89–92: ‘Un principio con promesa’”, Ven, sígueme — Para la Primaria Doctrina y Convenios 2021 (2020)

“16 – 22 agosto. Doctrina y Convenios 89–92”, Ven, sígueme — Para la Primaria

16 – 22 agosto

Doctrina y Convenios 89–92

“Un principio con promesa”

A medida que estudie las verdades que se encuentran en Doctrina y Convenios 89–92, piense en nuevas y creativas maneras en las que podría ayudar a los niños a comprenderlas.

Anote sus impresiones

Invitar a compartir

Invite a los niños a dibujar y a hablar sobre las cosas buenas que hicieron esta semana para cuidar de su cuerpo y su espíritu.

Enseñar la doctrina: Niños pequeños

Doctrina y Convenios 89

Recibiré bendiciones a medida que obedezca la Palabra de Sabiduría.

Enseñe a los niños que nuestro cuerpo es una dádiva del Padre Celestial y que Él desea que lo cuidemos de manera adecuada.

Nuestro cuerpo es una dádiva de Dios.

Posibles actividades

  • Para ayudar a los niños a comprender los mandamientos de Dios que se encuentran en Doctrina y Convenios 89:10–17, dibuje o muestre imágenes de cosas buenas que podemos comer o que podemos hacer para que nuestro cuerpo se conserve saludable (véase también la hoja de actividades de esta semana). Asimismo, ayúdelos a comprender que el alcohol, el tabaco, el té, el café y otras sustancias perjudiciales dañan nuestro cuerpo y que el Señor nos ha advertido que no los consumamos. Invítelos a escoger algo que puedan hacer esta semana para mantener su cuerpo saludable.

  • Invite a los niños a turnarse para hacer un dibujo en la pizarra que represente algo que se enseñe en la Palabra de Sabiduría. Permita que el resto de los niños adivinen lo que cada persona dibuje. Hablen sobre el mandamiento dado por el Señor en la sección 89 que se relacione con el dibujo.

  • Válgase del siguiente ejemplo, o de otros que se le ocurran, para mostrar la forma en que somos bendecidos a medida que obedecemos la Palabra de Sabiduría (véase Doctrina y Convenios 89:18–21). Hagan un ejercicio sencillo juntos, como caminar o correr sin moverse del sitio, y después hagan como que se “fatiga[n]” o se “desmaya[n]” (versículo 20). Testifique de las promesas hechas por el Señor.

  • Muestre una imagen de un templo y pida a los niños que describan lo que ven. Válgase de una canción que hable sobre la salud física, tal como “El Señor me dio un templo” (Canciones para los niños, pág. 73), para enseñar a los niños que nuestro cuerpo es como un templo para nuestro espíritu y que Dios desea que mantengamos el cuerpo saludable. Ayude a los niños a pensar en formas en las que podemos cuidar de nuestro cuerpo y permítales que las dramaticen.

Doctrina y Convenios 90:5

Dios nos da profetas para que nos guíen y protejan.

Ayude a los niños a comprender la forma en que los profetas del Señor pueden ayudarnos a encontrar protección de las tormentas de la vida.

Posibles actividades

  • Muestre a los niños imágenes de profetas de la antigüedad y dígales la manera en que esos profetas advirtieron a las personas de su época. (Para recibir ideas, véase “Sigue al Profeta”, Canciones para los niños, págs. 58–59).

  • ¿Por qué debemos escuchar a los profetas de Dios? Muestre una imagen del profeta actual y exponga algunas cosas que él nos haya enseñado o de las que nos haya advertido recientemente. Invite a los niños a pensar en formas en las que podemos seguir al profeta. Exprese su testimonio de las verdades que se enseñan en Doctrina y Convenios 90:5. (Tenga en cuenta que los “oráculos” son las revelaciones o los profetas que las reciben).

Enseñar la doctrina: Niños mayores

Doctrina y Convenios 89

La Palabra de Sabiduría me ayuda a tener un cuerpo y un espíritu saludables.

El élder Gary E. Stevenson aconsejó a los jóvenes que planeen de antemano lo que harán cuando sean tentados con el alcohol y las drogas. Después enseñó: “… descubrirán que la tentación tiene menos control sobre ustedes. Ya habrán tomado la decisión de cómo reaccionarán y qué harán; no necesitarán tomar una decisión cada vez” (“Su libro de jugadas del sacerdocio”, Liahona, mayo de 2019, pág. 48). Anime a los niños a quienes enseña a decidir ahora —para el resto de sus vidas— que vivirán la Palabra de Sabiduría.

Posibles actividades

  • Divida a los niños en dos grupos y pida a un grupo que lea Doctrina y Convenios 89:1–4 y al otro grupo que lea los versículos 18–21. Pídales que reflexionen en preguntas como las siguientes: ¿Por qué nos da el Señor la Palabra de Sabiduría? ¿De qué forma nos puede bendecir tanto en el aspecto físico como en el espiritual el vivir la Palabra de Sabiduría?

  • Escriba enunciados con espacios en blanco haciendo uso de frases que se encuentren en Doctrina y Convenios 89, tales como “ para el uso del hombre y de las bestias” o “y sin desmayar” (versículos 14, 20). Invite a los niños a juntarse en grupos de dos para que encuentren las respuestas en la sección 89. Los niños podrían poner los enunciados en orden en las categorías siguientes: cosas buenas para el cuerpo, cosas malas para el cuerpo y bendiciones.

  • Invite a un niño a que lea Doctrina y Convenios 89:4 y a otro a que lea la cita anterior del élder Stevenson. ¿Por qué deberíamos decidir ahora que obedeceremos la Palabra de Sabiduría en lugar de esperar hasta que llegue el momento de la tentación? Ayude a los niños a dramatizar la forma en que podrían responder si alguien, aunque sea un amigo, les ofrece algo que esté en contra de la Palabra de Sabiduría. ¿De qué manera nos protege el obedecer la Palabra de Sabiduría?

Doctrina y Convenios 90:2, 5, 14–16

La Primera Presidencia posee “las llaves del reino”.

Las instrucciones dadas por el Señor en cuanto a la Primera Presidencia en 1833 (José Smith, Sidney Rigdon y Frederick G. Williams) pueden ayudar a los niños a fortalecer su testimonio de la Primera Presidencia actual.

Posibles actividades

  • Invite a los niños a que escudriñen Doctrina y Convenios 90:14–16 y escriban algunas de las cosas que el Señor le pidió a la Primera Presidencia que hiciera. Muestre a los niños una imagen de la Primera Presidencia actual y mencione algo acerca de cada uno de los miembros que la componen. (Puede leer las biografías en “Profetas vivientes y líderes de la Iglesia” en ChurchofJesusChrist.org). Dé su testimonio de los llamamientos divinos de ellos y de las bendiciones que usted haya recibido al seguir sus consejos.

  • Repase con los niños algo que un miembro de la Primera Presidencia haya enseñado. Después lean juntos Doctrina y Convenios 90:5. Señale que los “oráculos” son las revelaciones o los profetas que las reciben. ¿Qué significa “recib[ir] los oráculos… [con] menospreci[o]”? ¿De qué manera podemos mostrar que los profetas y las cosas que nos enseñan son importantes para nosotros?

Doctrina y Convenios 91

El Espíritu me puede ayudar a saber lo que es verdad.

A medida que lea lo que el Señor le dijo a José Smith sobre los libros apócrifos, piense en la forma en que ese consejo podría ayudar a los niños a discernir entre la verdad y el error que encontrarán a lo largo de sus vidas.

Posibles actividades

  • Lean juntos el encabezamiento de Doctrina y Convenios 91 a fin de ayudar a los niños a comprender lo que son los libros apócrifos (véase también la Guía para para el Estudio de las Escrituras, “Apócrifos”, escrituras.LaIglesiadeJesucristo.org). Ayude a los niños a pensar en otros lugares, tales como en los medios de difusión, donde podríamos encontrar “muchas cosas verdaderas” y “muchas cosas […] que no son verdaderas” (versículos 1–2). Después invite a los niños a que escudriñen la sección 91 para que averigüen lo que el Señor dijo que podemos hacer para discernir entre la verdad y el error.

  • Lean juntos Doctrina y Convenios 91:4–6, y pregunte a los niños qué se enseña en esos versículos sobre el Espíritu Santo. Invítelos a que compartan una experiencia personal en la que “el Espíritu [les haya manifestado] la verdad” a ellos. Relate usted también sus propias experiencias. ¿De qué otras maneras nos puede ayudar el Espíritu?

Alentar el aprendizaje en el hogar

Invite a los niños a hablar con sus familias de lo que hayan aprendido hoy sobre el cuidado de su cuerpo y su espíritu, y en cuanto a su meta de obedecer la Palabra de Sabiduría.

Cómo mejorar nuestra enseñanza

Busque usted mismo la inspiración. Estas reseñas no son instrucciones que deba seguir al enseñar. Más bien, tienen como fin dar pie a que usted reciba su propia inspiración a medida que medite en cuanto a las necesidades de los niños a quienes enseña (véase Enseñar a la manera del Salvadorpág. 7).