Uso individual y familiar
19 – 25 abril. Doctrina y Convenios 41–44: “Mi ley, para gobernar mi iglesia”
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“19 – 25 abril. Doctrina y Convenios 41–44: ‘Mi ley, para gobernar mi iglesia’”, Ven, sígueme — Para uso individual y familiar Doctrina y Convenios 2021 (2020)

“19 – 25 abril. Doctrina y Convenios 41–44”, Ven, sígueme — Para uso individual y familiar 2021

19 – 25 abril

Doctrina y Convenios 41–44

“Mi ley, para gobernar mi iglesia”

“Si pides”, prometió el Señor, “recibirás revelación tras revelación, conocimiento sobre conocimiento” (Doctrina y Convenios 42:61). ¿Qué preguntas podría usted hacer a fin de recibir la revelación que necesita?

Anote sus impresiones

El rápido crecimiento de la Iglesia en 1830 y en 1831 —especialmente la oleada de nuevos conversos que llegaron a Kirtland, Ohio— entusiasmó y alentó a los santos, pero también presentó algunos desafíos. ¿Cómo se puede crear unión entre un grupo de creyentes que está creciendo rápidamente, especialmente cuando llevan consigo doctrina y prácticas de sus religiones anteriores? Por ejemplo, cuando José Smith llegó a Kirtland a principios de febrero de 1831, encontró a miembros nuevos que compartían una propiedad en común con la intención genuina de imitar a los cristianos del Nuevo Testamento (véase Hechos 4:32–37). El Señor hizo algunas correcciones y aclaraciones importantes en cuanto a este y otros temas, mayormente mediante una revelación que está registrada en Doctrina y Convenios 42, la cual Él llamó “mi ley, para gobernar mi iglesia” (versículo 59). En esa revelación, aprendemos verdades que son fundamentales para establecer la Iglesia del Señor en los últimos días, incluso la promesa significativa que aclara que siempre hay algo más que aprender: “Si pides, recibirás revelación tras revelación, conocimiento sobre conocimiento” (Doctrina y Convenios 42:61).

Véase también Santos, tomo I, págs. 116–121.

Ideas para el estudio personal de las Escrituras

Doctrina y Convenios 41

“El que recibe mi ley y la guarda, tal es mi discípulo”.

Para principios de 1831, los santos estaban comenzando a congregarse en Ohio, entusiasmados por recibir la ley que Dios había prometido revelarles allí (véase Doctrina y Convenios 38:32); sin embargo, el Señor primero enseñó cómo Sus discípulos debían prepararse para recibir Su ley. ¿Qué principios encuentra en los versículos 1–5 que hubieran ayudado a los santos a recibir la ley de Dios? ¿Cómo podrían esos principios ayudarle a usted a recibir instrucción de Él?

Doctrina y Convenios 42

Las leyes de Dios gobiernan Su Iglesia y pueden gobernar nuestra vida.

Los santos consideraban que la revelación que se encuentra en Doctrina y Convenios 42:1–72 era una de las más importantes que el Profeta había recibido. Estuvo entre las primeras en ser publicadas; apareció en dos diarios de Ohio, y se le conocía simplemente como “la ley”. El Señor había revelado anteriormente muchos de los principios contenidos en esa sección. Aunque la sección no incluye cada mandamiento que el Señor deseaba que Sus santos obedecieran, vale la pena meditar por qué era importante repetir esos principios a la recién restaurada Iglesia.

Podría ser de provecho leer la sección 42 en partes más pequeñas como las siguientes y encontrar los principios que se enseñan en cada una. Al hacerlo, considere cómo esa ley para dirigir la Iglesia podría también ayudar a dirigir su vida personal.

Versículos 4–9, 11–17, 56–58 

Versículos 18–29 

Versículos 30–31 

Versículos 40–42 

Versículos 43–52 

Véase también 3 Nefi 15:9.

Doctrina y Convenios 42:30–42

¿De qué manera “consagrar[on] [los santos]… de [s]us bienes” para el sostén de los pobres?

Una parte importante de la ley revelada en la sección 42 es lo que se llegó a conocer como la ley de consagración y mayordomía. Esa ley enseñó a los santos la forma en la que podían, como los seguidores de Cristo en la antigüedad, tener “en común todas las cosas” (Hechos 2:44; 4 Nefi 1:3), sin tener “pobres entre ellos” (Moisés 7:18). Los santos consagraban su propiedad al dársela al Señor, por medio del obispo (véase Doctrina y Convenios 42:30–31). El obispo les regresaba lo que necesitaban (véase el versículo 32), que por lo general era lo que habían consagrado y más. Los miembros donaban lo que les sobraba para ayudar a los pobres (véanse los versículos 33–34). Esa ley fue una gran bendición para los santos, especialmente para quienes habían abandonado todo para ir a Ohio. Muchos de los santos fueron generosos con sus donativos.

Aunque actualmente se hace de otra manera, los Santos de los Últimos Días siguen viviendo la ley de consagración. A medida que lea Doctrina y Convenios 42:30–42, medite sobre la forma en la que puede consagrar lo que Dios le ha dado para la edificación de Su reino y para bendecir a los necesitados.

Véanse también Linda K. Burton, “Fui forastero”, Liahona, mayo de 2016, págs. 13–15; “La ley”, Revelaciones en contexto, págs. 98–100, history.ChurchofJesusChrist.org.

Cristo y el principal joven rico, por Heinrich Hofmann.

Doctrina y Convenios 42:61, 65–68; 43:1–16

Dios da revelación para dirigir Su Iglesia.

Imagine que está conversando con un miembro nuevo de la Iglesia que se siente entusiasmado por saber que la Iglesia está dirigida por revelación. ¿De qué manera podría valerse de Doctrina y Convenios 43:1–16 para explicarle el modelo del Señor para dirigir Su Iglesia por medio de Su profeta? ¿Cómo podría utilizar Doctrina y Convenios 42:61, 65–68 para enseñar en cuanto a recibir revelación personal?

Véase también “Es preciso que todas las cosas se hagan con orden”, Revelaciones en contexto, págs. 54–57, history.ChurchofJesusChrist.org.

Ideas para el estudio familiar de las Escrituras y la Noche de Hogar

Doctrina y Convenios 41:1–5.

¿Cuáles son algunos ejemplos de leyes civiles, y cómo nos benefician esas leyes? ¿De qué manera nos bendicen las leyes o mandamientos del Padre Celestial? Los integrantes de la familia podrían hacer dibujos de sí mismos obedeciendo las leyes de Dios.

Doctrina y Convenios 42:45, 88.

¿Qué ayudaría a su familia a “vivi[r] juntos en amor”? (véase también Mosíah 4:14–15). Consideren escribir o decir cosas positivas el uno del otro o cantar un himno que hable del amor en la familia, tal como “Cuando hay amor” (Himnos, nro. 194).

Doctrina y Convenios 42:61.

Quizá podrían leer ese versículo mientras arman juntos un rompecabezas. Utilice el rompecabezas para enseñar la forma en que Dios revela Sus misterios: “revelación tras revelación, conocimiento sobre conocimiento”. Los integrantes de la familia podrían compartir cómo Dios les ha revelado verdad un poco a la vez.

Doctrina y Convenios 43:25.

Quizá haya algo que su familia podría utilizar para crear los sonidos de una tormenta como una manera de iniciar un análisis sobre el versículo 25. ¿En qué sentido es la voz del Señor una voz de truenos? Escudriñen juntos el versículo a fin de encontrar maneras en las que el Señor puede llamarnos al arrepentimiento. ¿Cómo podemos ser más sensibles a la voz del Señor?

Para ver más ideas sobre la enseñanza de los niños, véase la reseña de esta semana de Ven, sígueme — Para la Primaria.

Canción que se sugiere: “Voy a vivir el Evangelio”, Canciones para los niños, pág. 72; véase “Ideas para mejorar el estudio familiar de las Escrituras”.

Cómo mejorar nuestra enseñanza

Promueva un entorno donde reine el amor. La manera en que los miembros de la familia piensen unos de otros y se traten entre sí puede influir grandemente en el espíritu que reine en su casa. Ayude a los miembros de la familia a hacer su parte para lograr un ambiente de amor y respeto en su hogar, de modo que todos se sientan cómodos de compartir experiencias, inquietudes y testimonios (véase Enseñar a la manera del Salvador, pág. 15).

José Smith predica en Nauvoo, por Sam Lawlor.