Uso individual y familiar
29 marzo – 4 abril. Pascua de Resurrección: “Soy el que vive, soy el que fue muerto”

“29 marzo – 4 abril. Pascua de Resurrección: ‘Soy el que vive, soy el que fue muerto’”, Ven, sígueme — Para uso individual y familiar Doctrina y Convenios 2021 (2020)

“29 marzo – 4 abril. Pascua de Resurrección”, Ven, sígueme — Para uso individual y familiar 2021

29 marzo – 4 abril

Pascua de Resurrección

“Soy el que vive, soy el que fue muerto”

A medida que se prepara para conmemorar la resurrección del Salvador el domingo de Pascua, medite sobre la forma en la que la revelación moderna ha hecho más profunda su fe en que Jesucristo es el Hijo Unigénito de Dios y el Redentor del mundo.

Anote sus impresiones

El 3 de abril de 1836 era domingo de Pascua de Resurrección. Después de ayudar a administrar la Santa Cena a los santos que estaban reunidos en el recién dedicado Templo de Kirtland, José Smith y Oliver Cowdery encontraron un lugar tranquilo detrás de un velo del templo e inclinaron la cabeza para ofrecer una oración en silencio. Entonces, en ese día sagrado en que los cristianos en todas partes estaban conmemorando la resurrección de Jesucristo, el Salvador resucitado mismo se apareció en Su templo, declarando: “… soy el que vive, soy el que fue muerto” (Doctrina y Convenios 110:4).

¿Qué significa cuando se dice que Jesucristo es “el que vive”? No solo quiere decir que se levantó de la tumba al tercer día y que se apareció a Sus discípulos galileos. Significa que Él vive ahora; que habla por medio de profetas actualmente; que dirige Su Iglesia hoy en día; que sana las almas heridas y los corazones quebrantados en la actualidad. De modo que podemos hacer eco a las palabras del potente testimonio de José Smith: “… después de los muchos testimonios que se han dado de él, este es el testimonio… que nosotros damos de él: ¡Que vive!” (Doctrina y Convenios 76:22). Podemos escuchar Su voz en estas revelaciones; podemos ser testigos de Su mano en nuestra vida; y podemos “gozoso[s], cant[ar] con fervor: ‘Yo sé que vive mi Señor’” (Himnos, nro. 73).

Ideas para el estudio personal de las Escrituras

Doctrina y Convenios 29:5; 38:7; 62:1; 76:11–14, 20–24; 110:1–10

Jesucristo vive.

El profeta José Smith vio al Salvador resucitado en varias ocasiones, y dos de esas experiencias están registradas en Doctrina y Convenios. Al leer las secciones 76:11–14, 20–24; 110:1–10, ¿qué le impresiona sobre el testimonio de José Smith? ¿Por qué es valioso el testimonio de él para usted?

A lo largo de Doctrina y Convenios, el Salvador dio testimonio de Su propia misión y divinidad. ¿Qué aprende sobre el Cristo viviente de Sus palabras que se encuentran en Doctrina y Convenios 29:5; 38:7; 62:1? Podría considerar anotar declaraciones como esas que usted encuentre a medida que estudie Doctrina y Convenios.

Véase también José Smith—Historia 1:17.

Doctrina y Convenios 29:26–27; 42:45–46; 63:49; 88:14–17, 27–31; 93:33–34

Gracias a Jesucristo, resucitaré.

José Smith sabía lo que se siente llorar la muerte de seres queridos. Dos de sus hermanos, Alvin y Don Carlos, murieron jóvenes; José y Emma enterraron seis hijos, todos menores de dos años de edad. Sin embargo, de las revelaciones que recibió, José obtuvo una perspectiva eterna de la muerte y el plan eterno de Dios. Considere las verdades reveladas en Doctrina y Convenios 29:26–27; 42:45–46; 63:49; 88:14–17, 27–31; 93:33–34. ¿Cómo influyen esas revelaciones en la forma en la que considera usted la muerte? ¿Qué efecto pueden tener en la forma en la que usted vive?

Véanse también 1 Corintios 15; M. Russell Ballard, “La visión de la redención de los muertos”, Liahona, noviembre de 2018, págs. 71–74; Enseñanzas de los Presidentes de la Iglesia: José Smith, 2007, págs. 183–185.

Doctrina y Convenios 18:10–13; 19:16–19; 45:3–5; 76:69–70

Jesucristo logró una “Expiación perfecta”.

Una manera de centrarse en el Salvador durante la época de la Pascua de Resurrección es estudiar las revelaciones en Doctrina y Convenios que enseñan en cuanto a Su sacrificio expiatorio. Algunas de ellas se encuentran en Doctrina y Convenios 18:10–13; 19:16–19; 45:3–5; 76:69–70. Quizá podría elaborar una lista de verdades en cuanto a la expiación del Salvador que haya encontrado en esos versículos. A fin de que su estudio sea más profundo, podría agregar más verdades a su lista al escudriñar las referencias de las Escrituras indicadas en “Expiación, expiar” (Guía para el Estudio de las Escrituras, escrituras.ChurchofJesusChrist.org).

A continuación figuran algunas preguntas que podrían dirigir su estudio:

  • ¿Por qué Jesucristo eligió sufrir?

  • ¿Qué debo hacer para recibir las bendiciones de Su sacrificio?

  • ¿En qué forma puedo darme cuenta si Su expiación está influyendo en mi vida?

Señor de la oración, por Yongsung Kim.

Ideas para el estudio familiar de las Escrituras y la Noche de Hogar

Conferencia general.

Debido a que la conferencia general coincide con el domingo de Pascua de Resurrección, podría considerar en qué forma los mensajes de la conferencia (incluso la música) pueden hacer más profundo el testimonio de Jesucristo de su familia. Por ejemplo, los niños pequeños podrían hacer un dibujo del Salvador o sostener en alto una imagen de Él cuando escuchen un mensaje o canción sobre Jesucristo. Los otros miembros de la familia podrían elaborar una lista de verdades que escuchen en cuanto al Salvador. Más tarde, los integrantes de la familia podrían compartir sus dibujos o listas y su propio testimonio de Jesucristo.

Doctrina y Convenios 88:14–17; 138:17, 50.

Su familia podría disfrutar de pensar en una analogía o lección práctica para explicar lo que significa morir y resucitar: una analogía que ilustre la separación del cuerpo y del espíritu, para luego reunirse, tal como la mano y un guante. ¿De qué manera esos versículos hacen más profundo nuestro aprecio por lo que el Salvador hizo por nosotros?

“El Cristo Viviente: El Testimonio de los Apóstoles”.

A fin de alentar un análisis sobre el testimonio del Salvador que tienen los profetas, podría asignar a cada miembro de la familia que lea una parte de “El Cristo Viviente: El Testimonio de los Apóstoles” (Liahona, mayo de 2017, interior de la portada) y que comparta lo que aprendió sobre Jesucristo. También podría mostrar el video “Apostle Testimony Montage” [Montaje del testimonio de los Apóstoles] (ChurchofJesusChrist.org). ¿Qué verdades encontramos que nos inspiran?

“Yo sé que vive mi Señor”.

A fin de ayudar a su familia a considerar las muchas maneras en las que el Salvador resucitado nos bendice hoy en día, podrían cantar juntos “Yo sé que vive mi Señor” (Himnos, nro. 73) y relacionar las verdades que se enseñan en esa canción con las que se enseñan en los siguientes pasajes de las Escrituras: Doctrina y Convenios 6:34; 45:3–5; 84:77; 98:18; 138:23. Su familia quizá también disfrutaría de escribir estrofas adicionales al himno que expresen cómo saben que su Señor vive.

En Easter.ComeUntoChrist.org se encuentra un video sobre la Pascua de Resurrección, así como otros recursos.

Para ver más ideas sobre la enseñanza de los niños, véase la reseña de esta semana de Ven, sígueme — Para la Primaria.

Canción que se sugiere: “Resucitó Jesús”, Canciones para los niños, pág. 44.

Cómo mejorar nuestra enseñanza

Hallar lecciones en lo cotidiano de la vida. Considere cómo las experiencias cotidianas de los integrantes de su familia podrían llevar a conversaciones significativas sobre una verdad del Evangelio (véase Enseñar a la manera del Salvador, pág. 4). Por ejemplo, un aguacero podría ser una oportunidad para hablar sobre la forma en la que Dios derrama bendiciones sobre Sus hijos.

Jesucristo se aparece al profeta José Smith y a Oliver Cowdery, por Walter Rane.