Uso individual y familiar
Ideas para mejorar el estudio familiar de las Escrituras

“Ideas para mejorar el estudio familiar de las Escrituras”, Ven, sígueme — Para uso individual y familiar Doctrina y Convenios 2021 (2020)

“Ideas para mejorar el estudio familiar de las Escrituras”, Ven, sígueme — Para uso individual y familiar 2021

Ideas para mejorar el estudio familiar de las Escrituras

El estudio familiar de las Escrituras en forma regular es una manera eficaz de ayudar a su familia a aprender el Evangelio. No es tan importante cuánto tiempo ni cuánto leen en familia, lo importante es ser constante en sus esfuerzos. El hacer que el estudio de las Escrituras sea una parte importante de su vida familiar ayudará a los integrantes de su familia a acercarse más el uno al otro y a Jesucristo, así como a desarrollar su testimonio en el fundamento de Su palabra.

Reflexione sobre las siguientes preguntas:

  • ¿Cómo puede alentar a los integrantes de su familia a estudiar las Escrituras en forma individual?

  • ¿Qué puede hacer para alentar a los integrantes de su familia a compartir lo que están aprendiendo?

  • ¿De qué manera puede hacer hincapié en los principios que están aprendiendo en Doctrina y Convenios durante los momentos de enseñanza que se presentan a diario?

Recuerde que el hogar es el lugar ideal para aprender el Evangelio. Podrá aprender y enseñar el Evangelio en el hogar de maneras que no serían posibles en una clase de la Iglesia. Sea creativo al considerar maneras de ayudar a su familia a aprender de las Escrituras.

Ideas para actividades

Tenga en cuenta algunas de las siguientes sugerencias para mejorar el estudio familiar de las Escrituras:

Utilice música.

Canten canciones que refuercen los principios que enseñan las Escrituras. Se sugiere un himno o una canción para los niños en la reseña de cada semana. Podría hacer preguntas sobre palabras o frases de la letra de las canciones. Además de cantar, su familia puede realizar movimientos que se relacionen con las canciones, o pueden escucharlas como música de fondo mientras estén realizando otras actividades.

Compartir pasajes significativos

Conceda tiempo a los integrantes de su familia para que compartan pasajes de las Escrituras que les hayan parecido significativos durante su estudio personal.

Utilizar sus propias palabras

Invite a los integrantes de su familia a hacer un resumen, con sus propias palabras, de lo que aprendan de las Escrituras que están estudiando.

Aplicar las Escrituras a su vida

Después de leer un pasaje de las Escrituras, pida a los integrantes de su familia que compartan algunas formas en que ese pasaje se aplica a la vida de ellos.

Hacer una pregunta

Invite a los integrantes de su familia a hacer una pregunta sobre el Evangelio y a luego dedicar tiempo a buscar versículos que ayuden a responder esa pregunta.

Poner a la vista un pasaje de las Escrituras

Seleccione un versículo que le parezca significativo y póngalo a la vista en algún lugar donde su familia lo vea a menudo. Invítelos a que ellos también seleccionen un versículo y se turnen para exhibirlo.

Hacer una lista de pasajes de las Escrituras

Como familia, seleccionen varios versículos sobre los cuales les gustaría hablar la próxima semana.

Memorizar pasajes de las Escrituras

Elija un pasaje de las Escrituras que sea significativo para su familia y pídales que lo memoricen, repitiéndolo diariamente o haciendo juegos de memorización.

Enseñar lecciones prácticas

Busque objetos que se relacionen con los capítulos y versículos que estén leyendo en familia. Invite a su familia a hablar acerca de la forma en que cada objeto se relaciona con las enseñanzas de las Escrituras.

Elegir un tema

Deje que los integrantes de su familia tomen turnos para escoger un tema que estudiarán juntos en familia. Consulte la Guía para el Estudio de las Escrituras (escrituras.ChurchofJesusChrist.org) para encontrar pasajes sobre ese tema.

Hacer un dibujo

Lean unos versículos en familia y luego conceda tiempo para que los miembros de la familia dibujen algo que se relacione con lo que leyeron. Tómense un tiempo para analizar los dibujos de cada uno.

Hacer una dramatización de un relato

Después de leer un relato, invite a los integrantes de su familia a que hagan una dramatización del mismo. Luego, hablen sobre la forma en que ese relato se relaciona con las cosas que están viviendo en forma individual y familiar.

Cómo enseñar a los niños

Si en su familia hay niños pequeños, aquí hay algunas actividades que les ayudarán a aprender:

Cantar

Los himnos y las canciones de Canciones para los niños enseñan doctrina de un modo poderoso. En cada reseña de este recurso se sugiere una canción. También podría utilizar el índice de temas que se encuentra al final de Canciones para los niños para buscar canciones que se relacionen con los principios del Evangelio que esté enseñando. Ayude a los niños a relacionar el mensaje de las canciones con su propia vida.

Escuchar o hacer una dramatización de un relato

A los niños pequeños les encantan los relatos de las Escrituras, de la vida de usted, de la historia de la Iglesia o de las revistas de la Iglesia. Busque maneras de hacer que ellos participen al relatarlas. Ellos pueden sostener láminas u objetos, dibujar lo que están escuchando, hacer una dramatización o ayudar a relatar la historia. Ayude a sus hijos a reconocer las verdades del Evangelio en los relatos que comparta.

Leer un pasaje de las Escrituras

Quizá los niños pequeños no puedan leer mucho, pero aun así usted puede lograr que participen en el aprendizaje de las Escrituras. Podría concentrarse en un solo versículo, en una frase clave o en una palabra.

Mirar una imagen o ver un video

Haga preguntas sobre una imagen o video que se relacione con un principio del Evangelio que estén analizando. Por ejemplo, podría preguntar: “¿Qué está sucediendo en esta lámina? ¿Qué sienten al ver esto?”. La aplicación Biblioteca del Evangelio, la Biblioteca multimedia del Evangelio en ChurchofJesusChrist.org y children.ChurchofJesusChrist.org son buenos sitios para buscar láminas y videos.

Crear

Los niños pueden construir, dibujar o colorear algo relacionado con el relato o el principio que estén aprendiendo.

Participar en lecciones prácticas

Una sencilla lección práctica puede ayudar a sus niños a entender un principio del Evangelio que sea difícil de comprender. Cuando utilice lecciones prácticas, busque maneras de hacer participar a sus hijos. Ellos aprenderán más de una experiencia interactiva que de solo mirar una demostración.

Representación

Cuando los niños hacen una dramatización de una situación que probablemente afronten en la vida real, son más capaces de entender cómo un principio del Evangelio se aplica a la vida de ellos.

Repetir actividades

Es posible que los niños pequeños necesiten escuchar los conceptos varias veces para entenderlos. Por ejemplo, podría compartir un relato de las Escrituras varias veces de diferentes maneras: leerlo en las Escrituras, resumirlo con sus propias palabras, dejar que los niños le ayuden a relatarlo, invitarlos a hacer una dramatización de él, etc.

Relacionar los conceptos con sus metas de desarrollo personal

El estudio de las Escrituras en familia puede brindar inspiración a los jóvenes y a los niños a fin de que fijen metas para su crecimiento espiritual, físico, intelectual y social (véase Lucas 2:52).

Cómo enseñar a los jóvenes

Si en su familia hay jóvenes, aquí hay algunas actividades que les ayudarán a aprender:

Invíteles a enseñar

Por lo general aprendemos más cuando enseñamos algo que cuando solo escuchamos sobre ello. Conceda a sus jóvenes oportunidades de dirigir análisis en familia sobre las Escrituras.

Relacionar los conceptos con Seminario

Este año, los alumnos de Seminario están estudiando Doctrina y Convenios. Si los jóvenes de su familia están asistiendo a Seminario, invítelos a compartir lo que estén aprendiendo allí.

Comparar las Escrituras

A veces a los jóvenes se les dificulta ver cómo la doctrina y los principios de las Escrituras se relacionan con su vida. Ayúdeles a ver cómo los relatos y las enseñanzas de las Escrituras se relacionan con las situaciones que afrontan en casa, en la escuela o con sus amigos.

Hacer preguntas que inviten a la reflexión

Muchos jóvenes responden bien a las preguntas que les permiten expresar sus ideas y sentimientos sobre las Escrituras en vez de simplemente repetir lo que estas dicen. Por ejemplo, podría preguntar: “¿Qué te podría estar enseñando el Señor en esos versículos?”, o “¿Por qué piensas que esa revelación podría haber sido significativa para los santos en la década de 1830?”.

Relacionar los conceptos con sus metas de desarrollo personal

El estudio de las Escrituras en familia puede brindar inspiración a los jóvenes y a los niños a fin de que fijen metas para su crecimiento espiritual, físico, intelectual y social (véase Lucas 2:52).

Ser receptivo a sus preguntas

La pregunta de un joven es una oportunidad valiosa para compartir la verdad y para buscar entendimiento sobre un tema que a él o a ella le interese genuinamente. No tema las preguntas ni haga caso omiso de ellas, aun cuando no parezcan estar relacionadas con el tema del que se está hablando. No hay problema si usted no sabe todas las respuestas. El hogar es el lugar ideal para buscar respuestas juntos.

Alentarlos a compartir sus impresiones

Los jóvenes tienen perspectivas e impresiones únicas que pueden contribuir al estudio de las Escrituras en familia. Dígales que a usted le interesa lo que el Espíritu les está enseñando sobre las Escrituras. Incluso podría pedirles que compartan impresiones que hayan recibido durante su estudio personal.

Ser flexible

Si tiene un joven que no está dispuesto a participar en el estudio de las Escrituras en familia, busque otras maneras de establecer una conexión con él o ella. Por ejemplo, podría mencionar el Evangelio de forma natural en sus conversaciones o compartir un pasaje de las Escrituras que le parezca significativo en una forma que no tenga tono de sermón ni suene autoritario. El estudio de las Escrituras no tiene que ser igual en cada familia. Algunos hijos quizá respondan mejor a estudiar las Escrituras solo con uno de sus padres. Ore y siga la inspiración del Espíritu.

El presidente Russell M. Nelson dijo: “Prometo que a medida que trabajen con diligencia para remodelar su hogar, centrándolo en el aprendizaje del Evangelio, con el tiempo sus días de reposo serán verdaderamente una delicia. Sus hijos estarán entusiasmados por aprender y vivir las enseñanzas del Salvador, y la influencia del adversario en su vida y en su hogar disminuirá. Los cambios en su familia serán notables y duraderos” (“Cómo ser Santos de los Últimos Días ejemplares”, Liahona, noviembre de 2018, págs. 113–114).