2018
6 razones por las que en verdad sí necesitamos la Iglesia


6 razones por las que en verdad ¡sí necesitamos la Iglesia!

Muchas cosas en la vida son opcionales. Sin embargo, para llegar a ser la persona que se supone que debes llegar a ser, debes seguir el plan que el Padre Celestial ha hecho para ti.

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¿Alguna vez has oído a alguien preguntar por qué tenemos una Iglesia? ¿O quizás por qué la necesitamos? ¿Por qué no pueden ser espirituales por sí mismos, ir a la montaña, a la playa o a otro lugar especial y sentirse cerca de Dios, y ya todo está bien?

En realidad, sí es verdad que puedes estar cerca de Dios dondequiera que estés (de hecho, ¡es una idea muy buena!); pero el Padre Celestial tiene mucho más reservado para ti que la espiritualidad genérica. Quiere que llegues a ser lo mejor que puedas ser. De hecho, quiere que heredes todo lo que Él tiene y que obtengas la vida eterna. Él tiene un plan y una organización para que puedas hacer eso. El plan es el Plan de Salvación, y La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días es la organización, “la única iglesia verdadera y viviente sobre la faz de toda la tierra” (D. y C. 1:30).

A continuación figuran seis razones por las que en verdad sí necesitamos la Iglesia.

1. Para aprender el evangelio de Jesucristo y participar en él

Una de las bendiciones de ser un miembro de la Iglesia es que podemos aprender la plenitud del Evangelio (véase D. y C. 1:17–23). Si tenemos un deseo sincero de aprender, y si somos humildes, devotos, diligentes y obedientes, podemos obtener un testimonio y tener esperanza en la resurrección y en la expiación de Jesucristo.

A través de los líderes y los materiales de la Iglesia, también aprendemos sobre otras doctrinas esenciales, incluso la restauración del Evangelio, el llamamiento de los profetas en la actualidad, y la verdadera naturaleza de la Trinidad. Vivir de acuerdo con la verdadera doctrina nos brinda gozo y felicidad.

2. Para recibir ordenanzas y convenios esenciales

La obra del Padre Celestial es “llevar a cabo la inmortalidad y la vida eterna del hombre” (Moisés 1:39). Sin embargo, puede que a veces nos olvidemos de que Su obra también requiere algo de trabajo de nuestra parte. Somos dignos de las bendiciones de la vida eterna al obedecer las ordenanzas y los convenios del Evangelio. El presidente Russell M. Nelson ha dicho: “No podemos llegar a la presencia de Dios con solo desearlo; debemos obedecer las leyes sobre las que esas bendiciones se basan [véase D. y C. 130:20–21]”1.

Las ordenanzas en las que participamos y los convenios que hacemos son necesarios para que regresemos a la presencia de nuestro Padre Celestial y que vivamos con Él. Esas ordenanzas y convenios requieren el sacerdocio, el cual solo está disponible en la verdadera Iglesia de Dios. Sin esos convenios, estaríamos perdidos.

3. Para ayudarnos los unos a los otros por el camino

El élder D. Todd Christofferson, del Cuórum de los Doce Apóstoles, ha enseñado: “Una de las razones principales por las que el Señor ha creado una Iglesia es para crear una comunidad de santos que se apoyen uno al otro en el ‘estrecho y angosto camino que conduce a la vida eterna’ [2 Nefi 31:18]”2.

En la Iglesia, podemos desarrollar relaciones de afecto con otras personas. Podemos ayudarnos los unos a los otros a medida que nos guiamos y nos enseñamos la senda a seguir los unos a los otros (véanse “Soy un hijo de Dios”, Himnos, nro. 196; Efesios 2:19). El élder Jeffrey R. Holland, del Cuórum de los Doce Apóstoles, ha dicho: “Todos somos hijos de Dios, y debemos enseñarnos el uno al otro; debemos enseñarnos ‘la senda a seguir’”3. ¡La Iglesia es el lugar perfecto para hacer eso!

4. Para ayudar a las familias a ser dignas de la vida eterna

Otra razón principal por la que tenemos la Iglesia es para ayudar a las familias a ser dignas de la vida eterna. La ordenanza selladora del templo permite que las familias estén juntas para siempre. Para que eso ocurra, debemos vivir dignos para recibir esas bendiciones. La Iglesia ayuda a las familias a ayudarse los unos a los otros a hacer eso.

Como ha enseñado el élder Christofferson: “El propósito de la enseñanza del Evangelio y de las ordenanzas del sacerdocio administradas por la Iglesia es que las familias sean merecedoras de la vida eterna”4. Por tanto, la Iglesia nos ayuda a vivir de acuerdo con esos convenios y nos ayuda a apoyarnos el uno al otro a lo largo del camino.

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5. Para bendecir a las personas en todo el mundo

El élder Christofferson dijo que al trabajar juntos en la Iglesia, el Padre Celestial puede “lograr cosas necesarias que no pueden lograr las personas ni pequeños grupos”5.

¿Sabías que cada año durante los últimos treinta años la Iglesia ha donado 40 millones de dólares estadounidenses en ayuda de bienestar y humanitaria, así como en proyectos de servicio? Las donaciones generosas y el servicio de voluntariado que los miembros de la Iglesia ofrecen logran cosas que no se podrían hacer de otra manera.

Mediante nuestro extraordinario programa misional, los misioneros comparten la luz del Evangelio con personas de todo el mundo. Ahora están sirviendo casi 105 000 misioneros (incluyendo jóvenes y mayores). ¡Vaya! ¡Eso son más personas que la población de algunas ciudades!

Gracias a las donaciones de los miembros, la Iglesia tiene los recursos para edificar templos en todo el mundo. En abril de 2018, había 182 templos en funcionamiento, en construcción o anunciados.

6. Para establecer el Reino de Dios sobre la tierra

Una de las razones más importantes por las que Dios estableció una Iglesia es para que el Reino de Dios esté aquí sobre la tierra (véase D. y C. 65). El Señor confirió las llaves del sacerdocio a José Smith y a todos los profetas y apóstoles después de él. El élder Christofferson enseñó: “En la autoridad de esas llaves, los oficiales del sacerdocio de la Iglesia preservan la pureza de la doctrina del Salvador y la integridad de Sus ordenanzas de salvación”6.

Mediante los líderes de la Iglesia, el Señor puede administrar Su obra y ministrar a Sus hijos. Sin tal liderazgo, todo tipo de ideas y enseñanzas falsas amenazarían con llevarnos a caminos oscuros y prohibidos. En otras palabras, para ayudarnos a saber cómo lograr la vida eterna, necesitamos la protección que proporcionan los verdaderos profetas y apóstoles que han sido llamados y ordenados. Eso solo ocurre en Su Iglesia.

Notas

  1. Russell M. Nelson, “Ahora es el tiempo de preparación”, Conferencia General de abril de 2005.

  2. D. Todd Christofferson, “El porqué de la Iglesia”, Conferencia General de octubre de 2015.

  3. Jeffrey R. Holland, “La enseñanza y el aprendizaje en la Iglesia”, Liahona, junio de 2007, pág. 58.

  4. D. Todd Christofferson, “El porqué de la Iglesia”.

  5. D. Todd Christofferson, “El porqué de la Iglesia”.

  6. D. Todd Christofferson, “El porqué de la Iglesia”.