2012
Nuestro espacio

Nuestro espacio

Tomé esta foto del Templo de Londres, Inglaterra, cuando mi familia fue allí con mi hermano para que él recibiera la investidura antes de salir a la misión. Me sentí muy orgullosa de ver a mi hermano entrar al templo.

Al estar ellos dentro del templo, yo caminaba por los apacibles jardines, concentrándome en el Padre Celestial. No es necesario estar dentro del templo para sentirse cerca del Señor. Reflexioné en lo hermosa que era la casa del Señor y en que no veía el día de recibir las bendiciones del templo.

Ver la dicha en el rostro de mi hermano cuando salió del templo fue una experiencia que me fortaleció el testimonio. Sentí el amor de él por el Salvador, y me di cuenta de que las bendiciones del templo son incomparables.

Esta impresionante fotografía me recuerda ese día especial y me ayuda a concentrarme en hacer lo correcto. Enmarqué la foto y la colgué en mi cuarto para tener un recordatorio constante de la importancia de vivir digna para un día entrar en la casa del Señor y recibir mi propia investidura.

Cargué la foto a mi página de Facebook, y he recibido muchos comentarios positivos de otras personas. A todos los que ven la foto les encanta, e incluso ha generado oportunidades de contarle a la gente acerca del Evangelio.

Emily M., Inglaterra