2012
Guiados por un profeta viviente

Jóvenes

Guiados por un profeta viviente

Cuando tenía 16 años, tuve la oportunidad de asistir por primera vez a la conferencia general. Mi familia vivía en el oeste de Oregón, EE. UU., y condujimos hasta Utah para asistir a la conferencia y para dejar a mi hermano mayor en el Centro de Capacitación Misional.

Fui a la conferencia con el deseo de que el Espíritu Santo me enseñara y, como resultado, recibí una manifestación del Espíritu que probablemente no habría recibido si no me hubiera preparado.

Durante una de las sesiones, todos se pusieron de pie y la congregación entera cantó el himno “Jehová, sé nuestro guía”. Mientras cantábamos, tuve la clara impresión de mirar alrededor del Centro de Conferencias; lo hice y me llenó de admiración el poder de la unidad de las miles de personas que estaban presentes cuando todos alzamos nuestras voces en alabanza a Dios.

Luego tuve una experiencia donde me sentí como Nefi cuando tuvo la visión del árbol de la vida, porque el Espíritu me dijo: “¡Mira!” (véase 1 Nefi 11{en14). Miré al presidente Thomas S. Monson y sentí que la unidad de la Iglesia existía porque somos guiados por un profeta viviente. Mediante el testimonio del Santo Espíritu, sé que el presidente Monson es el profeta verdadero de nuestros días, y sé que Jesucristo guía esta Iglesia por medio de él.