2012
¿Cómo se ha reforzado el programa de las maestras visitantes?

¿Cómo se ha reforzado el programa de las maestras visitantes?

A continuación encontrará un resumen de los cambios que se han hecho al programa de las maestras visitantes. Instamos a las líderes de la Sociedad de Socorro y a las maestras visitantes a leer el capítulo 9 del Manual 2: Administración de la Iglesia para repasar los detalles específicos de estos cambios. Además, las animamos a que lean el capítulo 7 de Hijas en Mi reino: La historia y la obra de la Sociedad de Socorro a fin de conocer, comprender y obtener más sabiduría acerca del poder de ministrar y de su función esencial en el programa de las maestras visitantes. (Puede encontrar esos libros en línea, en LDS.org.)

Asignar maestras visitantes

1. La presidencia de la Sociedad de Socorro, no sólo la presidenta, tiene la responsabilidad de las maestras visitantes.

Véase Manual 2, 9.2.2.

2. Cuando una líder de la Sociedad de Socorro da a una hermana su asignación como maestra visitante, la líder ayuda a esa hermana a comprender que el programa de las maestras visitantes es una responsabilidad espiritual importante que debe cumplir.

Véase Manual 2, 9.5; 9.5.1.

3. La presidencia de la Sociedad de Socorro lleva a cabo capacitaciones regulares para las maestras visitantes en las que se hable acerca de la manera de ser más eficientes al ministrar a las hermanas que visitan. Las capacitaciones pueden realizarse en la Sociedad de Socorro el primer domingo del mes o en otra reunión de la Sociedad de Socorro.

Véase Manual 2, 9.5.

Deliberar en consejo con otras personas

1. La presidencia de la Sociedad de Socorro se reúne regularmente con las maestras visitantes para hablar sobre el bienestar espiritual y temporal de las hermanas que necesitan ayuda y para hacer planes para ayudarlas. Las maestras visitantes pueden ayudar a la presidencia de la Sociedad de Socorro a coordinar la manera de servir a corto o a largo plazo a las hermanas necesitadas.

Véase Manual 2, 9.5; 9.5.1; 9.5.4.

2. La presidencia de la Sociedad de Socorro se reúne en consejo con regularidad para tratar el bienestar espiritual y temporal de las hermanas necesitadas.

Véase Manual 2, 9.3.2; 9.5.4.

3. En las reuniones del consejo de barrio o rama, la presidenta de la Sociedad de Socorro comparte información apropiada de los informes de las maestras visitantes con el fin de que los líderes del barrio o de la rama deliberen en consejo en cuanto a la forma de ayudar a las personas que tengan necesidades espirituales o temporales.

Véase Manual 2, 4.5.1; 5.1.2; 6.2.2.

4. El obispo o presidente de rama puede invitar a la presidenta de la Sociedad de Socorro a las reuniones del comité ejecutivo del sacerdocio (CES) del barrio o de la rama, según sea necesario, para coordinar las asignaciones de los maestros orientadores y de las maestras visitantes.

Véase Manual 2, 9.3.1.

5. La presidencia de la Sociedad de Socorro y la líder de las jóvenes adultas solteras se reúnen con regularidad para asegurarse de que las asignaciones de las maestras visitantes ayuden a tratar las necesidades de las jóvenes adultas solteras.

Véase Manual 2, 9.7.2; 16.3.3.

Organizar y supervisar el programa de las maestras visitantes

1. El obispo o presidente de rama y la presidencia de la Sociedad de Socorro se reúnen en consejo y, con espíritu de oración, consideran las necesidades locales para determinar cómo se organizará el programa de las maestras visitantes. (No se debe organizar a las hermanas en grupos para hacer las visitas, ya que ellas atienden necesidades individuales.) El obispo o presidente de rama es quien aprueba cada asignación.

Véase Manual 2, 9.5.2.

2. Siempre que sea posible, la presidencia asigna a hermanas en compañerismos de dos. El Manual 2 ofrece otras opciones a fin de satisfacer las necesidades locales. La presidencia delibera en consejo con el obispo o presidente de rama en cuanto al uso de las siguientes opciones:

a. Provisionalmente se asignan sólo maestros orientadores o sólo maestras visitantes a ciertas familias; o los líderes pueden alternar las visitas mensuales de los maestros orientadores y las maestras visitantes. (Véase Manual 2, 9.5.3.)

b. Pedir a las misioneras de tiempo completo que ayuden con las visitas de maestras visitantes durante un período limitado, con la aprobación del presidente de misión.

Véase Manual 2, 9.5.2; 9.5.3.

3. Las visitas de las maestras visitantes no se limitan a una visita mensual; se trata de ministrar. A fin de velar por las hermanas y fortalecerlas en sus necesidades particulares, las maestras visitantes están en constante contacto con ellas por medio de visitas, llamadas telefónicas, mensajes de correo electrónico, cartas y otros medios.

Las líderes dan especial prioridad a asegurarse de que se esté dando cuidado a las siguientes hermanas: hermanas que ingresan a la Sociedad de Socorro al salir de las Mujeres Jóvenes, hermanas solteras, hermanas que son miembros nuevos, conversas recientes, hermanas recién casadas, hermanas menos activas y aquellas que tengan necesidades especiales.

Véase Manual 2, 9.5.1: 9.5.2.

Informar las visitas de las maestras visitantes

1. A las maestras visitantes se les pide que den un informe de las necesidades especiales y del servicio que hayan prestado, o sea, de su ministración. Deben contar el cuidado que ofrecieron y no sólo las visitas que hicieron.

Véase Manual 2, 9.5.4.

2. La presidenta de la Sociedad de Socorro le entrega al obispo o presidente de rama un informe mensual de las visitas de las maestras visitantes. En ese informe se incluyen las necesidades especiales y el servicio que prestaron las maestras visitantes y una lista de las hermanas con las que no se estableció contacto.

Véase Manual 2, 9.5.4.