2009
Inspirado por la oración
marzo de 2009


De amigo a amigo

Inspirado por la oración

En todas partes del mundo, los niños oran al Padre Celestial, ¡igual que tú! Este mes, conozcamos a Jared Azzarini, de Porto Alegre, Brasil.

Jared Azzarini, de diez años, se sintió abrumado cuando vio que su entrenador y sus compañeros de equipo embarcaban sin él en su vuelo hacia Goiânia para ir al Campeonato nacional de gimnasia de Brasil. Había orado con todas sus fuerzas para que los oficiales del aeropuerto lo dejaran embarcar en el avión y así poder competir con su equipo. Sin embargo, le dijeron que no podía viajar sin su certificado de nacimiento original, y él sólo había llevado una copia. El original estaba en su casa.

Así que, mientras su equipo se preparaba para luchar por el premio nacional que él había ayudado a ganar en el grupo de su edad el año anterior, él se fue a casa con su madre. Pensó en las últimas palabras que le había dicho el entrenador: “Si no vas a estar en el campeonato, todo el equipo perderá. Te necesitamos”.

El próximo vuelo era a la mañana siguiente; le permitiría llegar al campeonato, pero con los minutos contados; no tendría ninguna oportunidad de hacer ejercicios de calentamiento ni de acostumbrarse al equipo.

“Mamá”, dijo él cuando llegaron a casa, “tú me enseñaste que, cuando oramos sinceramente, el Señor contesta nuestras oraciones. Yo he orado con todo mi corazón y no pasó nada. Si tomo el vuelo de mañana, no servirá de nada”.

La madre le aseguró a Jared que “para Dios todo es posible” (Mateo 19:26). Ella llamó al aeropuerto. En menos de media hora, la aerolínea llamó y les preguntó si Jared podría llegar al aeropuerto de inmediato. Había un asiento disponible en el vuelo que estaba por salir.

“¡El Padre Celestial realmente contesta nuestras oraciones!”, pensó Jared, mientras iba corriendo hasta su habitación para agradecerle al Padre Celestial.

Jared, que es miembro del Barrio Intercap, Estaca Partenon, Porto Alegre, Brasil, llegó al campeonato a tiempo para ganar el tercer lugar de la final individual y ayudó a su equipo a ganar, una vez más, el campeonato nacional de la división de su edad.

Jared y la gimnasia

Cuando Jared tenía seis años, su madre lo anotó en la única clase disponible para su edad que había en la universidad local: gimnasia. El instructor estaba fascinado cuando supo que Jared no tenía ninguna experiencia. El entrenador de la universidad probó a Jared y lo ayudó a conseguir la oportunidad de que lo probaran en un club de gimnasia de renombre. Jared entró en el equipo y, cuatro meses más tarde, ganó el sexto puesto en las competencias estatales individuales.

Su meta es llegar a competir en las Olimpíadas algún día. Con el fin de alcanzar esa meta, él entrena cinco horas todos los días, menos los domingos.

Jared y la Palabra de Sabiduría

Jared se esfuerza por mantener su mente y su cuerpo puros y no ingerir nada que sea dañino. Él sabe que debe cuidar muy bien de su cuerpo, si es que desea ser un buen gimnasta. Sin embargo, sus metas relacionadas con las Olimpíadas no son lo único que lo anima a cuidarse. “Si no cumplo con la Palabra de Sabiduría, además de estropear mi salud, no podré volver a vivir con el Padre Celestial. La Palabra de Sabiduría es un mandamiento”, dice Jared.

El ejemplo de Jared

Ninguno de los compañeros de equipo de Jared es miembro de la Iglesia; por eso, procura ser un buen ejemplo y tratar a otras personas con amabilidad. Jared ya ha invitado a sus amigos a pasar el fin de semana con él y los ha llevado a la Iglesia. Él les ha prestado camisas blancas y corbatas. “Siempre trato de estar listo para ayudar”, dice. “Oro por aquellos de mis compañeros que estén compitiendo e incluso les enseño a orar”.

Jared usa los nombres del Padre Celestial y de Jesucristo con reverencia. No dice malas palabras ni usa palabras groseras; además, trata de ayudar a los demás a hacer lo mismo. Él dice: “Mis compañeros de equipo se cuidan unos a otros para no decir cosas malas, al menos cuando yo estoy presente”.

La familia de Jared

Jared quiere mucho a su familia. “Todo lo que hago con mi familia me encanta”, dice. El hermano de Jared, Sam, es un año mayor. A ambos les gusta hacer cosas juntos, sobre todo cantar. Incluso cantaron en una reunión especial en la que hablaron Bonnie D. Parkin, quien, en aquel entonces, era la presidenta general de la Sociedad de Socorro, y Cheryl C. Lant, presidenta general de la Primaria.

Lo que a Jared más le gusta

Canción de la Primaria: “Oración de un niño” (Canciones para los niños, págs. 6–7)

Comida: Arroz, frijoles [porotos] negros y puré de papas (patatas). Jared dice: “Y, por supuesto, como buen gaucho [una persona originaria del estado de Rio Grande do Sul], disfruto muchísimo de un buen asado”.

Deportes: Gimnasia y fútbol

Pasatiempo: Videojuegos

Pasaje de las Escrituras: Santiago 1:5— Jared dice: “Me encanta la historia de la vida de José Smith”.

Asignaturas escolares: Ciencias naturales, historia y educación física

Mascotas: Dos perros y dos gatos

Fotografías: cortesía de la familia Azzarini

Mapa por Thomas S. Child; globo terráqueo © Mountain High Maps

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