3: ¿Qué es lo que estudio y enseño?
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“3: ¿Qué es lo que estudio y enseño?” Predicad Mi Evangelio: Una guía para el servicio misional, 2018, págs. 29–90

“3 Estudie y enseñe”, Predicad Mi Evangelio, págs. 29–90

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¿Qué es lo que estudio y enseño?

El sermón del monte, por Carl Bloch. El original se encuentra en la capilla del castillo Frederiksborg, Dinamarca. Usado con permiso del Frederiksborgmuseum. Prohibida la reproducción.

Las lecciones de este capítulo contienen la doctrina, los principios y los mandamientos esenciales que usted debe estudiar, creer, amar, vivir y enseñar. Constituyen lo que los profetas y apóstoles vivientes han indicado que usted enseñe. Están organizadas de tal manera que pueda ayudar a los demás a entender claramente la doctrina de Cristo.

Las lecciones de este capítulo son las siguientes:

Enseñe todas las lecciones antes del bautismo. Asegúrese de que las personas a las que enseñe cumplan todos los compromisos de estas lecciones a fin de reunir los requisitos para el bautismo y la confirmación.

Cada lección contiene una lista de invitaciones para que las personas hagan y cumplan ciertos compromisos. Ayude a aquellos a quienes enseña a entender que el aceptar una invitación a hacer y cumplir un compromiso puede prepararlos para hacer y cumplir convenios con el Señor.

Los misioneros de tiempo completo se ocupan principalmente de la enseñanza de todas las lecciones antes del bautismo y de nuevo después de este, con la ayuda de los misioneros de barrio y otros miembros. Después del bautismo, anime a cada miembro nuevo a cumplir todos los compromisos de estas lecciones.

También deberá utilizar estas lecciones en el estudio personal y con el compañero, en el consejo de distrito y en otras situaciones de capacitación. Al estudiar las Escrituras y al atesorar en su mente la doctrina que se encuentran en estas lecciones, el Espíritu le dará en la hora precisa lo que ha de decir y hacer para ayudar a los demás a recibir un testimonio de la veracidad de las enseñanzas.

Como misionero, usted tiene una enorme responsabilidad de enseñar de acuerdo con lo que le dicte el corazón y por medio del Espíritu. La Primera Presidencia y el Cuórum de los Doce Apóstoles han dicho: “Nuestro objetivo es enseñar el mensaje del Evangelio restaurado de tal modo que se permita que el Espíritu dirija tanto a los misioneros como a las personas que estén recibiendo la enseñanza. Es esencial aprender los conceptos de las [lecciones], pero estas no se deben enseñar mediante una presentación memorizada. El misionero deberá ser libre de utilizar sus propias palabras, según se lo indique el Espíritu. No deberá hacer una recitación memorizada, sino que deberá hablar lo que le salga del corazón con sus propias palabras. Podrá desviarse del orden de las lecciones, impartiendo lo que se sienta inspirado a presentar, de acuerdo con el interés y las necesidades de [la persona]. Basándose en sus propias convicciones y en sus propias palabras, deberá dar testimonio de la veracidad de sus enseñanzas” (“Declaración en cuanto a la obra misional”, carta de la Primera Presidencia, 11 de diciembre de 2002). A medida que usted y su compañero estudien estas lecciones y se preparen para enseñar, siempre tengan presente estas instrucciones y asegúrense de que enseñen toda la doctrina que se encuentra en estas lecciones.

Permita que el Espíritu guíe el orden en el que presentará las primeras tres lecciones, basándose en las necesidades, intereses y situación de la persona. Si es pertinente, también se podrían incluir algunos de los mandamientos, o enseñarse como lecciones por sí solos. Con espíritu de oración, decida qué enseñar y qué invitaciones hacer, y esté al tanto de las preguntas y el nivel de comprensión de la persona.

En cada lección se indican las preguntas para la entrevista bautismal, los compromisos y la doctrina que habrá de enseñar. Aprenda la doctrina a fondo. En todo momento, trate de ayudar a las personas a las que enseñe a hacer los compromisos y a cumplirlos. Utilice las preguntas para la entrevista bautismal a fin de preparar a esas personas para el bautismo y la confirmación. Las lecciones también contienen ideas para la enseñanza; utilice estas sugerencias para reforzar la forma en que usted se prepara y enseña.

La función de la memorización

Memorice pasajes de las Escrituras para utilizarlos en la enseñanza. Aprenda de memoria el orden de los puntos doctrinales de cada una de las lecciones misionales. Los misioneros que estén aprendiendo un segundo idioma deberán concentrar el tiempo que dediquen al estudio del idioma a prepararse para enseñar las lecciones misionales; deberán memorizar vocabulario, frases, construcciones gramaticales y breves declaraciones de doctrina, tal como aparecen en la lección, pero únicamente después de adquirir una comprensión personal de su significado. No memorice lecciones enteras.

Enseñe con claridad

Al final de las primeras tres lecciones hay una lista de palabras con las que las personas a quienes enseñe tal vez no estén familiarizadas. Aprenda a definir esas palabras de forma sencilla. Al enseñar, esfuércese para que el mensaje sea fácil de entender.

Estudio de las Escrituras

¿Qué se le indica que enseñe?

¿Por qué debe estudiar la doctrina de las lecciones?