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17 – 23 mayo. Doctrina y Convenios 51–57: “Mayordomo fiel, justo y sabio”
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“17 – 23 mayo. Doctrina y Convenios 51–57: ‘Mayordomo fiel, justo y sabio’”, Ven, sígueme — Para la Primaria Doctrina y Convenios 2021 (2020)

“17 – 23 mayo. Doctrina y Convenios 51–57”, Ven, sígueme — Para la Primaria

El primer surco, por James Taylor Harwood.

17 – 23 mayo

Doctrina y Convenios 51–57

“Mayordomo fiel, justo y sabio”

Además de las ideas que se sugieren aquí, el Espíritu podría susurrarle que se concentre en otras partes de Doctrina y Convenios 51–57 que pudieran ser importantes para los niños a quienes enseña.

Anote sus impresiones

Invitar a compartir

Permita a los niños que deseen hablar de algo que estén aprendiendo, que saquen números de un recipiente para determinar el orden en el que hablarán.

Enseñar la doctrina: Niños pequeños

Doctrina y Convenios 51:9

Puedo ser honrado.

Muchos niños pequeños aún están aprendiendo lo que significa decir la verdad. Considere la forma en que podría recalcar la importancia de hablar y actuar con honradez.

Posibles actividades

  • Lea a los niños Doctrina y Convenios 51:9: “Y trátense honradamente todos los hombres” (véase también Artículos de Fe 1:13). Pregunte a los niños si saben lo que significa ser honrado. A fin de ayudarles a comprender mejor, dé ejemplos de actos de honradez.

  • Cuénteles relatos sencillos de niños que afronten decisiones que tengan que ver con la honradez, como la decisión de reconocer que hicieron algo incorrecto. Utilice imágenes, títeres hechos con calcetines o muñecos de papel para que los relatos sean más interesantes. Pregunte a los niños si esas personas están actuando con honradez o con falta de honradez.

  • Entonen una canción que hable de la honradez, tal como “Defiende el bien” (Canciones para los niños, pág. 81). Dé su testimonio de por qué es importante ser honrado.

Doctrina y Convenios 52:10; 53:3; 55:1

El don del Espíritu Santo se recibe mediante la imposición de manos.

En Doctrina y Convenios 51–57 se menciona varias veces la recepción del Espíritu Santo por la imposición de manos. Esta podría ser una buena oportunidad para enseñar a los niños sobre esa ordenanza.

Posibles actividades

  • Muestre la imagen de un niño que esté siendo confirmado (véase el Libro de obras de arte del Evangelio, nro. 105). Invite a los niños a que describan lo que está sucediendo en la imagen. Pídales que aplaudan cada vez que escuchen la frase “imponiendo las manos” o “imposición de manos” conforme usted lea uno o más de los versículos siguientes: Doctrina y Convenios 52:10; 53:3; 55:1.

  • Hable a los niños de la ocasión en que usted recibió el don del Espíritu Santo por la imposición de manos después de bautizarse. Ayúdelos a que sientan entusiasmo por recibir ese don. Analice con ellos maneras en las que podemos invitar al Espíritu a nuestra vida.

  • Canten “El Espíritu Santo” (Canciones para los niños, pág. 56) o una canción similar. Señale las palabras y frases que enseñen sobre el don del Espíritu Santo.

    Ilustración de un niño siendo confirmado, por Dan Burr.

Doctrina y Convenios 54:4–6

Siempre debo cumplir mis promesas.

Leman Copley había hecho el convenio de permitir que los santos de Colesville, Nueva York, vivieran en sus tierras de Ohio. Sin embargo, después de que los santos llegaron, él quebrantó su convenio y los hizo marcharse.

Posibles actividades

  • Cuente a los niños lo que les sucedió a los santos que llegaron a vivir en las tierras de Leman Copley (véase el encabezamiento de Doctrina y Convenios 54; véase también “Capítulo 21: Una revelación de establecerse en Misuri”, Relatos de Doctrina y Convenios, págs. 81–83). Ayúdelos a que imaginen cómo podrían haberse sentido los santos cuando Leman quebrantó su promesa.

  • Corte un papel en forma de corazón por la mitad y reparta las mitades entre dos niños. Pídales que junten las mitades para formar un corazón entero. Permita que los demás niños se turnen para sostener las mitades del corazón. Ayúdeles a comparar eso con las promesas o los convenios que hacemos con Dios. Dios siempre cumplirá Su lado del convenio si nosotros cumplimos el nuestro.

  • Recuerde a los niños que cuando se bauticen harán el convenio o la promesa de obedecer los mandamientos de Dios. Léales lo que dice en Doctrina y Convenios 54:6 sobre la forma en que el Señor bendice a quienes guardan sus convenios.

Enseñar la doctrina: Niños mayores

Doctrina y Convenios 51:1955

Puedo hacer uso de las bendiciones que Dios me ha dado para bendecir a los demás.

El Señor nos ha confiado a cada uno de nosotros dones y bendiciones que podemos utilizar para edificar Su reino.

Posibles actividades

  • Esconda alrededor del salón las palabras “fiel”, “justo” y “sabio”. Invite a los niños a que encuentren las palabras en el salón y después en Doctrina y Convenios 51:19. Lean juntos el versículo y hablen de lo que significa ser mayordomo. Si es necesario, lean juntos el primer párrafo de “Mayordomía, mayordomo” en la Guía para el Estudio de las Escrituras (escrituras.LaIglesiadeJesucristo.org).

  • Cuénteles a los niños sobre William W. Phelps, quien era editor de un periódico antes de que escuchara el Evangelio y se mudara a Kirtland. Pida a los niños que lean Doctrina y Convenios 55:1–4 y que mencionen las cosas que Dios quería que William hiciera. ¿Cuáles de esas cosas se aplican a todos nosotros y cuáles eran específicas para William debido a sus talentos? Pida a los niños que señalen talentos que vean el uno en el otro y que analicen la forma en que pueden usar esos talentos para servir a Dios y a Sus hijos.

Doctrina y Convenios 52:14–19

Dios tiene una norma que me ayuda a no ser engañado.

En estos versículos el Señor dio una norma “para que no sea[mos] engañados” (Doctrina y Convenios 52:14) por maestros y mensajes falsos.

Posibles actividades

  • Muestre a los niños un ejemplo de un patrón o una norma (tal como un patrón para hacer ropa o elaborar algo), y hablen de por qué son útiles los patrones. Para ayudar a los niños a aprender sobre una norma o patrón del Señor, escriba en la pizarra frases como Al / El que , yo / tal es , El que  será  y El que  no es . Invite a los niños a que lean Doctrina y Convenios 52:15–18 y llenen los espacios en blanco. ¿Por qué nos es de utilidad esa norma? (véanse los versículos 14, 19).

  • Dibuje algo sencillo e invite a los niños a seguir ese patrón para que hagan el mismo dibujo. Después, explore con ellos la norma o el patrón del Señor que se encuentra en Doctrina y Convenios 52:14–19.

Doctrina y Convenios 54

Siempre debo guardar mis convenios.

Si bien nuestros convenios son personales, la fidelidad que mostremos al guardarlos puede afectar la vida de los demás. El relato de Leman Copley y los santos de Colesville, Nueva York, ilustra esa verdad.

Posibles actividades

  • Cuente a los niños lo que sucedió cuando los santos de Colesville, Nueva York, se establecieron en los terrenos de Leman Copley (véase el encabezamiento de Doctrina y Convenios 54; véase también “Capítulo 21: Una revelación de establecerse en Misuri”, Relatos de Doctrina y Convenios, págs. 81–82). ¿Cómo nos habríamos sentido al estar entre esos santos y enterarnos de que Leman quebrantó su convenio de compartir sus tierras? ¿Qué nos enseña este relato sobre guardar nuestros convenios? Lean juntos Doctrina y Convenios 54:6 donde se habla de una bendición que el Señor da a quienes guardan sus convenios.

  • Recuerde a los niños los convenios que hicieron cuando se bautizaron (véase Mosíah 18:8–10). Ayúdelos a pensar en maneras en las que ellos guardan esos convenios y a ver la forma en que eso los preparará para hacer otros convenios en el futuro.

Alentar el aprendizaje en el hogar

Si percibe que los niños disfrutaron de alguna de las actividades de hoy, sugiérales que la repitan en casa con sus familias.

Cómo mejorar nuestra enseñanza

Viva lo que enseñe. Sus enseñanzas tendrán más poder si puede testificar por su propia experiencia de las bendiciones que se reciben al vivir el Evangelio. A medida que seleccione los principios que enseñará a los niños, reflexione en cuanto a cómo podría vivir esos principios con mayor plenitud (véase también Enseñar a la manera del Salvador, págs. 13–14).