Uso individual y familiar
19 – 25 julio. Doctrina y Convenios 81–83: Donde “mucho se da, mucho se requiere”
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“19 – 25 julio. Doctrina y Convenios 81–83: Donde ‘mucho se da, mucho se requiere’”, Ven, sígueme — Para uso individual y familiar Doctrina y Convenios 2021 (2020)

“19 – 25 julio. Doctrina y Convenios 81–83”, Ven, sígueme — Para uso individual y familiar 2021

Cristo y el principal joven rico, por Heinrich Hoffman

19 – 25 julio

Doctrina y Convenios 81–83

Donde “mucho se da, mucho se requiere”

A medida que estudie Doctrina y Convenios 81–83, tome nota de los principios que pudieran ayudarle a hacer el bien entre su familia, sus amigos y otras personas.

Anote sus impresiones

En marzo de 1832, el Señor llamó a Jesse Gause a ser consejero de José Smith en la Presidencia del Sumo Sacerdocio (ahora denominada la Primera Presidencia). Doctrina y Convenios 81 es una revelación al hermano Gause, en la que se le instruyó en cuanto a su nuevo llamamiento y se le prometieron bendiciones por servir fielmente; sin embargo, Jesse Gause no sirvió fielmente, de modo que Frederick G. Williams fue llamado a reemplazarlo, y el nombre del hermano Williams se puso en lugar del nombre del hermano Gause en la revelación.

Eso podría parecer un detalle de poca importancia, pero implica una verdad significativa: la mayoría de las revelaciones de Doctrina y Convenios están dirigidas a personas en particular, pero siempre podemos buscar maneras de aplicarlas a nosotros mismos (véase 1 Nefi 19:23). El consejo del Señor a Frederick G. Williams de “fortalece[r] las rodillas debilitadas” puede volcar nuestros pensamientos a las personas a quienes podríamos fortalecer (Doctrina y Convenios 81:5); el consejo del Señor a los integrantes de la Firma Unida de “ligar[se] por medio de este convenio” a fin de atender las necesidades temporales de la Iglesia puede hacernos pensar en nuestros propios convenios; y la promesa del Señor de que Él estaría “obligado cuando hacéis lo que os digo” nos puede recordar las promesas que nos ha hecho cuando obedecemos (Doctrina y Convenios 82:10, 15). Así es como debe de ser, pues el Señor también declaró: “… lo que digo a uno lo digo a todos” (versículo 5).

Véase “Newel K. Whitney y la Firma Unida”, “Jesse Gause: Consejero del Profeta”, Revelaciones en contexto, págs. 151–157, 165–168.

Ideas para el estudio personal de las Escrituras

Doctrina y Convenios 81

Puedo ser fiel en el cumplimiento de lo que el Señor me pide.

¿Se pregunta a veces cómo puede cumplir con las responsabilidades importantes de su vida? Como consejero del profeta José Smith, Frederick G. Williams ciertamente tenía muchas responsabilidades importantes. En la sección 81, el Señor le dio consejo sobre la manera de cumplirlas. ¿Qué encuentra en esa sección que pudiera ayudarle a cumplir las responsabilidades que el Señor le ha dado?

Estas son algunas preguntas para ayudarle a meditar sobre el versículo 5:

  • ¿Cuáles son algunas formas en que una persona puede ser “débi[l]”? ¿Qué significa “socorrer” a los que son débiles?

  • ¿Qué podría causar que las manos de una persona estén “caídas”, en sentido figurado? ¿Cómo podemos “levanta[r]” esas manos?

  • ¿Qué podría significar la frase “rodillas debilitadas”? ¿En qué forma podemos “fortalece[r]” a los que tienen rodillas debilitadas?

Quizás estudiar este versículo ha hecho que acuda a su mente alguien a quien usted podría “socorre[r]”, “levanta[r]” o “fortalece[r]”. ¿Qué hará para ministrar a esa persona?

La Primera Presidencia: Sidney Rigdon, José Smith, Frederick G. Williams

Doctrina y Convenios 82:1–7

El Señor me invita a arrepentirme y a abandonar mis pecados.

Conforme lea Doctrina y Convenios 82:1–7, considere hacer dos listas de lo que aprenda: advertencias en cuanto al pecado y verdades sobre el perdón. ¿Cómo pueden esas verdades ayudarle a resistir las tentaciones del adversario?

Doctrina y Convenios 82:8–10

Los mandamientos son para mi salvación y protección.

Si usted —o alguien a quien conozca— alguna vez se ha preguntado por qué el Señor da tantos mandamientos, Doctrina y Convenios 82:8–10 podría ser útil. ¿Qué perspectivas en esos versículos podrían ayudar a explicarle a alguien por qué usted decide seguir los mandamientos del Señor? También podría considerar en qué forma Sus mandamientos han cambiado su vida. ¿Qué aprende sobre el Señor cuando lee el versículo 10?

Véanse también Doctrina y Convenios 130:20–21; Carole M. Stephens, “Si me amáis, guardad mis mandamientos”, Liahona, noviembre de 2015, págs. 118–120.

Doctrina y Convenios 83

“Se proveerá lo necesario a las viudas y a los huérfanos”.

En abril de 1832, tal como lo indicó el Señor, José Smith viajó casi 1300 kilómetros para visitar a los santos que se habían congregado en Misuri (véase Doctrina y Convenios 78:9). En una comunidad que visitó había viudas que estaban criando a sus hijos solas. Entre ellas se encontraban Phebe Peck y Anna Rogers, a quienes el Profeta conocía personalmente. En Misuri, en la década de 1830, las leyes estatales daban a las viudas derecho a la propiedad de sus esposos fallecidos. ¿Qué aprende en la sección 83 con respecto a lo que el Señor siente por las viudas y los huérfanos? ¿Conoce a alguien que esté en esa situación que pudiera beneficiarse del amor o cuidado que usted pudiera darle?

Véanse también Isaías1:17; Santiago 1:27.

Ideas para el estudio familiar de las Escrituras y la Noche de Hogar

Doctrina y Convenios 81:3.

Podría entregar corazones de papel a los miembros de la familia e invitarlos a dibujar o escribir algo por lo que les gustaría pedir en oración. Hable sobre lo que significa orar “siempre, vocalmente así como en tu corazón”.

Doctrina y Convenios 81:5.

A fin de aprender sobre los principios de ese versículo, quizá los integrantes de la familia podrían compartir ejemplos de cuando se sintieron “débiles” o “debilitados” y alguien los socorrió o fortaleció. También podrían ver videos sobre prestar servicio a los demás. Analicen en qué forma su familia puede prestarse servicio regularmente de maneras sencillas.

Doctrina y Convenios 82:8–10.

Quizá un juego sencillo podría ayudar a su familia a sentirse agradecida por los mandamientos de Dios. Un miembro de la familia podría dar instrucciones a fin de ayudar a otro integrante de la familia que tenga los ojos vendados a hacer un emparedado o pasar con éxito por una serie de obstáculos. ¡Piense en algo divertido y creativo! Luego analicen la forma en que los mandamientos son como las instrucciones del juego.

Doctrina y Convenios 82:18–19.

¿Qué puede hacer cada miembro de la familia para “mejor[ar] su talento” y “gan[ar] otros talentos”? Podría ser divertido llevar a cabo un programa de talentos de la familia. Piense en formas de incluir talentos que no se pueden exponer fácilmente (tal como los dones espirituales; véase Doctrina y Convenios 46:11–26). ¿De qué manera podemos utilizar nuestros talentos y compartir las cosas que tenemos para bendecir a nuestra familia y vecinos? ¿Qué significa utilizar nuestros talentos “con la mira puesta únicamente en la gloria de Dios”?

Para ver más ideas sobre la enseñanza de los niños, véase la reseña de esta semana de Ven, sígueme — Para la Primaria.

Canción que se sugiere: “¿En el mundo he hecho bien?”, Himnos, nro. 141; véase también “Ideas para mejorar el estudio familiar de las Escrituras”.

Cómo mejorar nuestra enseñanza

Hacer preguntas que lleven a la acción. Piense en preguntas que inviten a los miembros de la familia a reflexionar sobre cómo pueden vivir el Evangelio más plenamente. “Estas no suelen ser preguntas para analizar, sino para invitar a la reflexión personal” (Enseñar a la manera del Salvador, pág. 31).

Ilustración de Jesús sanando a un hombre por Dan Burr