Voces de los miembros
Nuestras cargas son aligeradas cuando servimos a los demás
Junto con los hermanos de mi barrio nos unimos y decidimos ir a casa de la familia Martínez, quienes pertenecen a nuestro barrio, y prestarles servicio. Necesitaban arreglos en su casa. Entre todos limpiamos, pintamos y reparamos lo necesario.
Hacer esta obra de servicio a una familia de nuestro barrio, me hace recordar que el Salvador, nuestro Señor Jesucristo, nos dio el ejemplo más grande de servicio al abandonar Sus propias necesidades y atender las nuestras.
Ver la felicidad de la familia Martínez llena mi corazón porque cuando damos nuestra vida al servicio de los demás, la encontramos y somos moldeados a la manera del Señor. Sé que no hay mayor manera de demostrarle el amor a nuestro prójimo que sirviéndole.
Cuando conocemos las necesidades de los demás y ayudamos a solucionarlas, nuestras penas parecen tan pequeñas y nuestras cargas son aligeradas.