2018
    Descubre tus dones
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    Descubre tus dones

    La autora vive en el Palatinado Renano, Alemania.

    Gifts boxes and cards

    Todo el mundo parece decir siempre: “Si supieras lo extraordinario que eres…”. Pues bien, la verdad es que a veces simplemente no sabes lo extraordinario que eres. Cuando no nos sentimos los más inteligentes, simpáticos, apuestos, divertidos o talentosos, la confianza en uno mismo parece esfumarse.

    No obstante, piensa en esto: todos somos hijos e hijas del Padre Celestial y, como tales, Él nos ha dado dones y talentos únicos que nos ayudan a alcanzar nuestro potencial divino. Al ir descubriendo esos dones, recordamos nuestro valor divino como Sus hijos, y podemos acercarnos más a Él y ayudar a los demás a hacer lo mismo.

    Descubre tus dones

    Estas nueve ideas te ayudarán a descubrir algunos de tus dones menos evidentes:

    1. Pide a otras personas que te los hagan saber.

      A veces no vemos en nosotros mismos lo que otras personas pueden ver. Pide a un amigo, familiar o líder de la Iglesia que te escriba una nota sobre un don o talento que ve en ti.

    2. Busca tus dones en la adversidad.

      En los momentos difíciles podemos optar por poner de manifiesto nuestras mejores cualidades o las peores. Cuando la vida es dura, céntrate en descubrir y utilizar tus mejores cualidades y dones.

    3. Ora a fin de recibir ayuda para reconocer tus dones.

      El Padre Celestial conoce nuestro potencial divino. Si nos resulta difícil verlo en nosotros mismos, Él puede ayudar. Puedes orar a fin de recibir ayuda para reconocer tus dones.

    4. No tengas miedo de probar cosas nuevas.

      ¿Desarrollamos solo aquellos dones que ya sabemos que poseemos porque tenemos demasiado miedo de hacer algo que no hemos hecho antes? Es el momento de probar algo nuevo y descubrir dones que no conocías.

    5. Escudriña la palabra de Dios.

      El Padre Celestial nos ayuda a descubrir y desarrollar nuestros dones mediante pistas que se encuentran en las Escrituras, normalmente mediante invitaciones a actuar. Mira este versículo, por ejemplo: “Cesad de contender unos con otros; cesad de hablar mal el uno contra el otro” (D. y C. 136:23). ¿Qué dones podrías desarrollar a partir de esta invitación? El don de decir palabras amables, el don de calmar a los demás, el don del autodominio, y más. ¡Y eso solo a partir de un versículo! Leer las Escrituras y escuchar las impresiones del Espíritu te ayudarán descubrir tus dones.

    6. Mira fuera de ti mismo.

      En ocasiones, nuestras mejores cualidades se ponen de manifiesto cuando no nos centramos en nosotros mismos, sino en cómo podemos trabajar con los demás y ayudarlos. Cuando hagamos esto, veremos que tenemos muchos dones semejantes a los de Cristo.

    7. Piensa en las personas a las que admiras.

      ¿Qué personas son un ejemplo para ti? Puedes hacer una lista de todos los dones que tienen esas personas y, en lugar de centrarte en los que no tienes en común, celebra los dones que sí compartes.

    8. Piensa en tu familia.

      ¿Cuáles de tus dones poseen también tus hermanos, padres o abuelos? ¡Ve más allá! Investiga tu historia familiar, descubre historias y encuentra otros dones que compartes con tu familia.

    9. Recibe o lee tu bendición patriarcal.

      Tu bendición podría hablar de talentos que tienes y deberías desarrollar, y también podría indicarte el camino que te conducirá a descubrir nuevos dones y talentos.

    Perfecciónate en Él

    No tenemos que ser los mejores en todo para saber que somos valiosos hijos de Dios. Simplemente debemos dedicarnos a descubrir y desarrollar nuestros dones y talentos; entonces, mediante la expiación de Jesucristo, podemos llegar a ser perfectos en Él (véase Moroni 10:32).