Un Vistazo a la Época del Libro de Mormón: Tabla 1– Éter Y de 1 Nefi a Mosíah
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    Un Vistazo a la Época del Libro de Mormón: Tabla 1– Éter Y de 1 Nefi a Mosíah

    Un Vistazo a la Época del Libro de Mormón: Algunas declaraciones sobre principios del Evangelio

    1

    Éter 4:11–12

    Todo lo bueno procede de Jesucristo y nos persuade a hacer el bien.

    2

    Éter 8:22

    Toda nación que apoye las combinaciones secretas para adquirir poder y riquezas, hasta que éstas se extiendan por toda la nación, será destruida.

    3

    Éter 12:6

    Fe es las cosas que se esperan y que no se ven. No recibimos ningún testimonio sino hasta después de la prueba de nuestra fe.

    4

    Éter 12:27

    Si nos humillamos ante Dios y tenemos fe en Él, Él hará que las cosas débiles sean fuertes.

    5

    1 Nefi 1:1

    Podemos tener muchas aflicciones y aún así ser altamente favorecidos del Señor.

    6

    1 Nefi 1:20

    Las entrañables misericordias del Señor se extienden a todo el que tiene fe en Él.

    7

    1 Nefi 2:20

    Según guardemos los mandamientos del Señor, prosperaremos en la tierra.

    8

    1 Nefi 3:7

    Cuando el Señor nos da un mandamiento, Él nos prepara la vía para que lo cumplamos.

    9

    1 Nefi 8:10–32

    El fruto del árbol de la vida es más deseable que cualquier otro.

    10

    1 Nefi 10:17–19

    Los misterios de Dios se revelan por el poder del Espíritu Santo a todos los que lo buscan diligentemente.

    11

    1 Nefi 14:10

    Sólo hay dos iglesias: la iglesia del Cordero de Dios y la del diablo.

    12

    1 Nefi 17:33–35

    El Señor estima a todos por igual; el que es justo es favorecido de Dios.

    13

    1 Nefi 22:26

    La rectitud del pueblo de Dios hará que Satanás pierda su poder.

    14

    2 Nefi 2:11

    Es preciso que haya una oposición en todas las cosas.

    15

    2 Nefi 2:16

    Dios nos concede que actuemos por nosotros mismos.

    16

    2 Nefi 2:25

    Existimos para tener gozo.

    17

    2 Nefi 2:27

    Somos libres para escoger la libertad y la vida eterna por medio de Jesucristo o la cautividad y la muerte mediante el poder del diablo.

    18

    2 Nefi 9:13–15

    El día de la resurrección tendremos un conocimiento perfecto de nuestra culpa o de nuestra rectitud.

    19

    2 Nefi 9:20

    Dios sabe todas las cosas.

    20

    2 Nefi 9:29

    Es bueno ser instruido si se hace caso de los consejos de Dios.

    21

    2 Nefi 9:39

    Ser de ánimo carnal es muerte, y ser de ánimo espiritual es vida eterna.

    22

    2 Nefi 9:51

    No debemos gastar nuestro dinero en lo que no tiene valor, ni nuestro trabajo en lo que no puede satisfacer.

    23

    2 Nefi 25:23

    Somos salvos por la gracia después de hacer todo lo que podamos.

    24

    2 Nefi 25:29

    Si adoramos a Jesucristo con toda nuestra alma, no seremos desechados.

    25

    2 Nefi 26:11

    El Espíritu del Señor no siempre luchará con nosotros.

    26

    2 Nefi 26:24

    Todo lo que hace el Señor es para nuestro bien, porque nos ama.

    27

    2 Nefi 26:28

    Todo hombre tiene tanto privilegio como cualquier otro, y nadie es excluido.

    28

    2 Nefi 26:33

    Todos son iguales ante Dios y Él invita a todos ellos a que vengan a Él.

    29

    2 Nefi 28:7–8

    Es una enseñanza falsa decir: “Comed, bebed y divertíos, porque mañana moriremos; y nos irá bien”.

    30

    2 Nefi 28:21

    El diablo intenta pacificar al pueblo de Dios haciéndole pensar que todo va bien en Sión, mientras que astutamente les conduce al infierno.

    31

    2 Nefi 28:30

    El Señor enseña a Sus hijos línea por línea.

    32

    2 Nefi 29:1–2

    En los últimos días, el Señor empleará el Libro de Mormón como un estandarte para recoger a Su pueblo.

    33

    2 Nefi 31:6–13

    El Salvador fue bautizado para cumplir con toda justicia; aquellos que sigan Su ejemplo y se bauticen en Su nombre recibirán el don del Espíritu Santo.

    34

    2 Nefi 31:17

    Después del arrepentimiento y del bautismo viene la remisión de nuestros pecados por medio del Espíritu Santo.

    35

    2 Nefi 31:20

    Si seguimos adelante, con firmeza en Cristo, deleitándonos en Su palabra, tendremos la vida eterna.

    36

    2 Nefi 32:3–5

    El Espíritu Santo puede mostrarnos todas las cosas que debemos hacer.

    37

    2 Nefi 32:8

    El Espíritu nos enseña a orar.

    38

    2 Nefi 32:9

    Nada debemos hacer ante el Señor sin antes orar.

    39

    Jacob 1:17–19

    Antes de enseñar, debemos obtener nuestro mandato del Señor.

    40

    Jacob 2:18–19

    Antes de buscar riquezas, debemos buscar el reino de Dios.

    41

    Jacob 2:35

    El mal ejemplo rompe el corazón de los demás y les hace perder la confianza en nosotros.

    42

    Jacob 4:7

    Dios nos muestra nuestras debilidades para que sepamos que es por Su gracia que tenemos poder para hacer Su obra.

    43

    Jacob 4:8–10

    No debemos procurar aconsejar al Señor, sino aceptar el consejo de Su mano.

    44

    Jacob 4:14

    La ceguera espiritual procede de traspasar lo señalado.

    45

    Jacob 5:65–75

    En los últimos días, el Señor limpiará las partes malas de Su viña a medida que crezca lo bueno.

    46

    Jacob 7:11

    Todos los profetas han escrito y profetizado de Jesucristo.

    47

    Enós 1:5–8

    Podemos ser limpios, perdonados de nuestros pecados, gracias a nuestra fe en Jesucristo.

    48

    Omni 1:26

    Debemos ofrecer nuestra alma entera como ofrenda para el Salvador por medio del ayuno, la oración y el perseverar hasta el fin.

    49

    Mosíah 10:17

    Enseñar a nuestros hijos a odiar puede acarrear consecuencias a largo plazo.

    50

    Palabras de Mormón 1:7

    Debemos cumplir con la voluntad del Señor aun cuando no sepamos por qué lo hacemos.

    51

    Mosíah 15:11–13

    La simiente de Cristo la constituyen aquellos que han obedecido Sus palabras, creído en Él y esperado anhelosamente la remisión de sus pecados por medio de Su redención.

    52

    Mosíah 16:8

    El aguijón de la muerte es consumido en Cristo.

    53

    Mosíah 18:9–10

    El deseo de dar consuelo y de ser testigos de Dios en todo momento y en todas las cosas forma parte del estar preparados para el bautismo. El bautismo en el agua es un testimonio ante Dios de haber concertado un convenio con Él.

    54

    Mosíah 2:17

    Cuando servimos a los demás, también servimos a Dios.

    55

    Mosíah 2:21

    Aun cuando sirvamos a Dios con toda nuestra alma, todavía somos siervos inútiles.

    56

    Mosíah 2:32–33, 36

    El pago de los que deciden obedecer al espíritu malo cuando conocen la ley de Dios es la condenación eterna.

    57

    Mosíah 3:17

    Cristo es el único nombre o medio por el cual los hijos de los hombres pueden salvarse.

    58

    Mosíah 3:19

    El hombre natural es enemigo de Dios a menos que se someta al influjo del Santo Espíritu y se vuelva como un niño.

    59

    Mosíah 4:3

    La remisión de los pecados nos da paz de conciencia.

    60

    Mosíah 4:27

    Todas las cosas se deben hacer con prudencia y orden.

    61

    Mosíah 4:30

    Debemos cuidar nuestros pensamientos, palabras y obras; guardar los mandamientos de Dios y perseverar en la fe, o pereceremos.

    62

    Mosíah 5:2

    Cuando el Espíritu efectúa un potente cambio en nuestro corazón, ya no tenemos más disposición de obrar mal, sino de hacer el bien continuamente.

    63

    Mosíah 21:13–15

    El Señor hará que sea más fácil llevar nuestras cargas.

    64

    Mosíah 7:29–33

    El Señor no socorrerá a Su pueblo en el día de su transgresión. Si nos volvemos al Señor con íntegro propósito de corazón, confianza y diligencia del alma, Él nos liberará del cautiverio de acuerdo con Su voluntad y deseo.

    65

    Mosíah 8:20–21

    Cuán ciego e impenetrable es el entendimiento de los hijos de los hombres.

    66

    Mosíah 24:14–15

    Debemos someternos alegre y pacientemente a la voluntad del Señor, el cual nos fortalece para que sobrellevemos nuestras cargas con facilidad.

    67

    Mosíah 26:29–30

    Cuantas veces nos arrepintamos con sinceridad de corazón, el Señor nos perdonará.

    68

    Mosíah 27:25–26

    Todos deben nacer de nuevo, cambiar de su estado caído a uno de rectitud y convertirse en criaturas nuevas para heredar el reino de Dios.

    69

    Mosíah 27:31

    En el postrer día, toda rodilla se doblará y toda lengua confesará que Él es Dios y que Su juicio es justo.

    70

    Mosíah 27:36

    Podemos ser instrumentos en las manos de Dios para traer a muchos al conocimiento del Redentor.