2003
Élder Clate W. Mask Jr. De los Setenta
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Élder Clate W. Mask Jr.
De los Setenta

El élder Clate Wheeler Mask, Jr. sabe que nada sucede por casualidad.

Cuando era niño en El Paso, Texas, el élder Mask vio a su padre, Clate Wheeler Mask, quien no era miembro de la Iglesia, servir durante la Segunda Guerra Mundial. Fueron tiempos difíciles.

Esa época fue cuando su madre, Marva González Mask, le enseñó a orar con fervor. “Mi familia oraba para que mi padre se uniera a la Iglesia y regresara a salvo a casa”, dice. “Siendo un niño que oraba al lado de mi madre, sabía que Dios estaba cerca”.

El élder Mask pasó muchas horas con sus abuelos maternos. “Me sentaba en el regazo de mi abuela mientras me contaba relatos del Libro de Mormón. Mi abuelo me hablaba de su misión en México”, recuerda el élder Mask. “Eso estableció el camino que seguiría en mi vida”.

Su padre sí se unió a la Iglesia y regresó a salvo. Desde ese entonces, el testimonio del élder Mask se fortaleció.

Mas tarde, sirvió en una misión en Centroamérica, y poco antes de volver a casa, fue asignado a escribir un informe sobre algunos misioneros. “Una hermana se destacaba en todo aspecto, y me di cuenta de que era la clase de persona con la que me casaría un día”, afirma el élder Mask.

Después del servicio militar, el élder Mask asistió a la Universidad Brigham Young, donde volvió a ver a aquella misma hermana misionera, Paula Carol Garns. Contrajeron matrimonio en 1965 en el Templo de Los Ángeles California y criaron seis hijos.

El élder Mask obtuvo la licenciatura en inglés y español y ha desempeñado una carrera de 30 años con el Sistema Educativo de la Iglesia. Ha sido presidente de misión, obispo, consejero en un obispado, presidente de Escuela Dominical de estaca, miembro del sumo consejo y presidente de rama.

El élder Mask, de 60 años de edad, nació el 20 de agosto de 1942. Él sabe que su nuevo llamamiento como miembro del Segundo Quórum de los Setenta ocasionará cambios tan drásticos en su vida como los otros acontecimientos que no han ocurrido por casualidad. “Todo lo que ha ocurrido lo ha preparado para este llamamiento”, afirma la hermana Mask.