Una nueva mirada al relato de la Navidad
No solo celebramos el nacimiento de Jesucristo, sino también al Cristo resucitado y viviente.
Cada Navidad escuchamos y compartimos el relato del nacimiento de Jesucristo. ¡Eso es algo estupendo! Sin embargo, el nacimiento de Jesucristo es infinitamente significativo debido a lo que vino a hacer al nacer.
El presidente Gordon B. Hinckley (1910–2008) enseñó: “No habría habido Navidad de no haber habido Pascua. El niño Jesús de Belén sería como cualquier otro niño si no fuera por el Cristo redentor de Getsemaní y del Calvario, y por la triunfante realidad de la Resurrección”.
Con eso en mente, a continuación encontrarás una actividad sencilla que puedes hacer con tu familia, amigos, cuórum o clase en esta época navideña.
Cómo funciona
Dos lectores se turnan para leer los siguientes pasajes de las Escrituras. Uno lee los pasajes sobre el nacimiento del Salvador en la columna de la izquierda, y el otro lee los pasajes sobre Su Expiación y Resurrección a la derecha. Vayan fila por fila hasta llegar al final.
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El nacimiento del Salvador |
La Expiación y Resurrección del Salvador |
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Algo en qué pensar
Al leer acerca del nacimiento, la Expiación y la Resurrección de Jesucristo, ¿te vinieron a la mente otros pasajes de las Escrituras? ¿Se te ocurren algunos del Libro de Mormón o de Doctrina y Convenios? Considera agregarlos a esta lista y compartirlos.
Dedica tiempo a meditar en lo que significan para ti el nacimiento, la vida, las enseñanzas y la Expiación de Jesucristo. Al hacerlo, el Espíritu Santo puede testificar que Jesucristo nació por ti y que vivió, “Su vida dio [y] Su sangre Él derramó” por ti debido a que el Padre Celestial lo envió. Ellos te aman y Él vive hoy para traerte paz, esperanza y gozo.