Enseñanzas de los Presidentes de la Iglesia
Introducción
anterior siguiente

Introducción

La Primera Presidencia y el Cuórum de los Doce Apóstoles han establecido la serie Enseñanzas de los Presidentes de la Iglesia para que usted se acerque más a nuestro Padre Celestial y tenga una comprensión más profunda del Evangelio restaurado. A medida que la Iglesia vaya agregando más tomos a esta serie, usted podrá reunir en su hogar una colección de libros de referencia del Evangelio. Estos libros se han preparado tanto para el estudio personal como para la instrucción dominical. También pueden servirle para preparar lecciones de noche de hogar, otras lecciones o discursos y para contestar preguntas en cuanto a la doctrina de la Iglesia.

Este libro presenta las enseñanzas del presidente Howard W. Hunter, quien prestó servicio como Presidente de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días desde el 5 de junio de 1994 hasta el 3 de marzo de 1995.

Estudio personal

Al estudiar las enseñanzas del presidente Howard W. Hunter, busque la inspiración del Espíritu Santo con espíritu de oración. Las preguntas que figuran al final de cada capítulo le ayudarán a meditar, comprender y aplicar las enseñanzas del presidente Hunter. Las siguientes ideas también pueden resultarle útiles:

  • Escriba los pensamientos y sentimientos que reciba del Espíritu Santo durante su estudio.

  • Subraye los pasajes que desee recordar. Considere memorizar esos pasajes o anotarlos en sus Escrituras junto a los versículos relacionados.

  • Lea un capítulo o un pasaje varias veces para entenderlo más cabalmente.

  • Hágase preguntas como las siguientes: ¿Cómo aumenta mi comprensión de los principios del Evangelio gracias a las enseñanzas del presidente Hunter? ¿Qué desea el Señor que yo aprenda de estas enseñanzas?

  • Pregúntese cómo le pueden ayudar las enseñanzas de este libro en sus desafíos y preocupaciones personales.

  • Comparta lo que aprenda con familiares y amigos.

Cómo enseñar con este libro

Las siguientes pautas pueden serle de utilidad para enseñar con este libro, tanto en casa como en la Iglesia.

Prepárese para enseñar

Procure tener la guía del Espíritu Santo conforme se prepare para enseñar. Estudie el capítulo con espíritu de oración para sentir confianza en cuanto a la comprensión de las enseñanzas del presidente Hunter. Usted podrá enseñar con mayor poder si las palabras del presidente Hunter han influido en usted (véase D. y C. 11:21).

La mayoría de los capítulos contienen más material del que podrá cubrir durante el tiempo de la clase. Elija con espíritu de oración las enseñanzas que considere que serán de mayor provecho.

Anime a los integrantes de la clase a estudiar el capítulo antes de la lección, a fin de estar mejor preparados para participar en los análisis y para edificarse unos a otros.

Al prepararse para hacer que los integrantes de su clase participen, preste atención especial a la sección “Sugerencias para el estudio y la enseñanza”, al final de cada capítulo. En esa sección, encontrará preguntas, pasajes de las Escrituras y una ayuda para el estudio o una ayuda didáctica. Las preguntas y los pasajes están en correlación con el material del capítulo. Las ayudas para el estudio y las ayudas didácticas tienen una aplicación más amplia en el aprendizaje y la enseñanza del Evangelio.

Dé una introducción al capítulo

Al presentar una introducción al capítulo, procure crear un ambiente donde el Espíritu pueda llegar al corazón y a la mente de aquellos a quienes enseña. Podría utilizar una o varias de las siguientes ideas:

  • Lea y analice la sección titulada “De la vida de Howard W. Hunter”, que figura al principio del capítulo.

  • Analice una cita, una lámina o un pasaje de las Escrituras que figure en el capítulo.

  • Canten juntos un himno que se relacione con el tema.

  • Relate brevemente una experiencia personal que se relacione con el tema.

Fomente el análisis en grupo de las enseñanzas del presidente Hunter

A medida que enseñe el material de este libro, invite a los demás a compartir sus ideas, a hacer preguntas, a testificar y a enseñarse mutuamente. Cuando las personas participen activamente, estarán más preparadas para aprender y para recibir revelación personal.

Permita que los buenos análisis continúen; no los corte para tratar de cubrir todas las enseñanzas. Guíe los análisis para que las personas se centren en las enseñanzas del presidente Hunter.

Las preguntas al final del capítulo son un valioso recurso para fomentar los análisis. Usted también puede formular sus propias preguntas que se ajusten específicamente a las personas a quienes enseña. Las siguientes opciones podrían brindarle ideas adicionales para fomentar el análisis en grupo:

  • Pida a los participantes que compartan lo que hayan aprendido durante su estudio personal del capítulo. Podría ser útil ponerse en contacto con algunos participantes durante la semana y pedirles que vayan preparados para compartir lo que hayan aprendido.

  • Dé asignaciones a los participantes para que lean preguntas seleccionadas del final del capítulo (ya sea en forma individual o en pequeños grupos) y pídales que busquen enseñanzas del capítulo que se relacionen con las preguntas. Después, invítelos a compartir sus pensamientos y percepciones.

  • Lean juntos algunas de las enseñanzas del presidente Hunter que aparecen en el capítulo. Pida a los participantes que den ejemplos de las Escrituras y de sus propias experiencias que ilustren esas enseñanzas.

  • Pida a los participantes que escojan una sección y que la lean en silencio. Luego, invítelos a juntarse en grupos de dos o tres personas que hayan escogido la misma sección para conversar acerca de lo que aprendieron.

Aliente a los participantes a poner en práctica y a compartir las enseñanzas

Las enseñanzas del presidente Hunter tendrán más significado para los participantes que las pongan en práctica en su vida y las compartan con otras personas. Podría utilizar una o varias de las siguientes ideas:

  • Pregunte a los participantes cómo pueden poner en práctica las enseñanzas del presidente Hunter en el ámbito de sus responsabilidades en el hogar, en la Iglesia y en otros contextos. Por ejemplo, podría ayudarles a meditar y a analizar cómo aplicar sus enseñanzas como cónyuges, padres, hijos, maestros orientadores y maestras visitantes.

  • Invite a los participantes a compartir las experiencias que hayan tenido al poner en práctica lo que aprendieron.

  • Anime a los participantes a compartir algunas de las enseñanzas del presidente Hunter con sus familiares y amigos.

Concluya el análisis

Resuma brevemente la lección o pida a uno o dos participantes que lo hagan. Testifique de las enseñanzas que han analizado. Quizá también desee invitar a otras personas a compartir su testimonio.

Datos sobre las fuentes que se citan en este libro

Las enseñanzas que se presentan en este libro son citas directas de los sermones y artículos del presidente Hunter. En las citas que provienen de fuentes publicadas, se ha conservado [en el manual en inglés] la puntuación, la ortografía, el uso de mayúsculas y la disposición de los párrafos de las fuentes originales, a menos que haya sido necesario hacer cambios editoriales o tipográficos a fin de facilitar la lectura. Por esta razón, quizá se observen ciertas faltas de uniformidad en el texto. Por ejemplo, los pronombres que se refieren a la Deidad llevan minúsculas en algunas citas y mayúsculas en otras.

Además, el presidente Hunter con frecuencia usaba términos como hombres, hombre, o humanidad para referirse tanto a hombres como a mujeres. Con frecuencia utilizaba el pronombre personal él para referirse a ambos sexos, siguiendo prácticas del lenguaje que eran comunes en su época. Por lo general, cuando él las usaba, se estaba refiriendo tanto a hombres como a mujeres.