Primaria
14 – 20 junio. Doctrina y Convenios 64–66: “El Señor requiere el corazón y una mente bien dispuesta”
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“14 – 20 junio. Doctrina y Convenios 64–66: ‘El Señor requiere el corazón y una mente bien dispuesta’”, Ven, sígueme — Para la Primaria: Doctrina y Convenios 2021 (2020)

“14 – 20 junio. Doctrina y Convenios 64–66”, Ven, sígueme — Para la Primaria 2021

Condado de Daviess, Misuri.

14 – 20 junio.

Doctrina y Convenios 64–66

“El Señor requiere el corazón y una mente bien dispuesta”

Al prepararse para enseñar, considere cómo podría adaptar el método que utilice a fin de satisfacer las necesidades de los niños. Recuerde que puede utilizar cualquiera de las actividades de esta reseña para niños menores o mayores.

Anote sus impresiones

Invitar a compartir

Permita que cada niño tenga la oportunidad de sostener una imagen del Salvador y de decir algo que esté aprendiendo sobre Él y Su evangelio.

Enseñar la doctrina: Niños pequeños

Doctrina y Convenios 64:9–10

Jesucristo me pide que perdone a los demás.

¿Qué lecciones prácticas o actividades se le ocurren para ayudar a los niños a comprender lo que significa perdonar? Conforme hable del perdón, recuerde a los niños que perdonar no significa dejar que los demás nos lastimen.

Posibles actividades

  • Lea la frase “debéis perdonaros los unos a los otros” (Doctrina y Convenios 64:9) y pregunte a los niños qué significa perdonar a alguien. Para ayudarles a comprender, comparta algunos ejemplos sencillos. Ayúdeles a dramatizar esos ejemplos a fin de practicar lo que es perdonar.

  • Lea Doctrina y Convenios 64:10 lentamente y pídales que se estrechen la mano con otro niño cuando escuchen las palabras “perdonaré” y “perdonar”. Comparta su testimonio de la paz y la felicidad que se sienten cuando perdonamos a los demás.

  • Entonen una canción acerca del perdón, tal como “Saber perdonar” (Canciones para niños, pág. 52). ¿Qué enseña esa canción acerca de perdonar a los demás?

Doctrina y Convenios 64:34

Puedo obedecer a Jesús con el corazón y la mente.

El Señor enseñó a los santos que para edificar Sion necesitaban darle a Él el corazón y una mente bien dispuesta. Considere la forma en que ayudará a los niños a que piensen sobre lo que eso significa para ellos.

Posibles actividades

  • Lea a los niños en Doctrina y Convenios 64:34: “He aquí, el Señor requiere el corazón y una mente bien dispuesta”. Repita esta frase algunas veces, señalándose el corazón y la cabeza al leer esas palabras, e invite a los niños a hacer lo mismo. ¿De qué manera podemos dar el corazón y la mente al Salvador? (Podría ser de ayuda explicar que el término “corazón” quiere decir nuestros sentimientos y nuestro amor, y que el término “mente” quiere decir nuestros pensamientos).

  • Entonen una canción que hable de amar y seguir al Salvador, tal como “Siento el amor de mi Salvador” (Canciones para los niños, págs. 42–43; particularmente la tercera estrofa). ¿Cómo le demostramos al Salvador que lo amamos? Exprese lo que siente por Jesucristo.

Doctrina y Convenios 66

El Señor sabe quién soy y me ama.

William E. McLellin tenía cinco preguntas específicas para el Señor. José Smith recibió respuestas a ellas en una revelación, a pesar de que no sabía cuáles eran las preguntas de William. Esa experiencia podría ayudarle a enseñar a los niños que Dios está pendiente de ellos y que puede dar respuesta a sus preguntas.

Posibles actividades

  • Relate la forma en que el Señor contestó las preguntas de William E. McLellin mediante una revelación dada al profeta José Smith (véase el encabezamiento de Doctrina y Convenios 66). Testifique que el Padre Celestial nos conoce y nos quiere ayudar. Pida a los niños que expliquen cómo saben que Dios los ama.

  • Lea a los niños Doctrina y Convenios 66:4. Cuénteles de alguna ocasión en la que el Señor le haya mostrado lo que Él quería que usted hiciera. Vuelva a leer el versículo, pero esta vez inserte el nombre de uno de los niños. Repítalo insertando el nombre de cada uno de los niños.

    Jesucristo nos ama a cada uno de nosotros.

Enseñar la doctrina: Niños mayores

Doctrina y Convenios 64:7–10

El Señor desea que yo perdone a todas las personas.

Tal como se muestra en estos versículos, aun a los discípulos de Jesucristo les cuesta perdonarse el uno al otro. Considere la manera en que ayudará a los niños a comprender el mandato del Señor de “perdonar a todos”. (Aclare que perdonar no significa permitir que las personas nos lastimen y que ellos siempre deben decirle a un adulto en el que confíen si alguien los lastima).

Posibles actividades

  • Invite a los niños a que se imaginen que se les pidió que le enseñaran a un hermano menor acerca de perdonar a los demás. ¿Cómo lo harían? Invítelos a que lean Doctrina y Convenios 64:7–10 en grupos de dos y que encuentren frases que pudieran utilizar al enseñar. También podrían practicar enseñándose el uno al otro.

  • Entonen juntos “Saber perdonar”, (Canciones para los niños, pág. 52). ¿Cómo nos ayuda el Padre Celestial a perdonar a los demás?

  • Piense en una analogía que pudiera ayudar a que los niños comprendan la forma en que somos “afligidos” si no perdonamos (versículos 8). Por ejemplo, muéstreles una bolsa llena de barro o tierra, y pídales que se imaginen que alguien les lanzó barro. ¿De qué manera podría ser el no perdonar semejante a guardar el barro y llevarlo siempre con nosotros? ¿Por qué sería mejor deshacerse del barro? Ayude a los niños a pensar en otras analogías que enseñen la importancia que tiene el perdonar.

Doctrina y Convenios 64:33–34

El Señor requiere de mí “el corazón y una mente bien dispuesta”.

Edificar Sion —o ayudar a que la Iglesia crezca— es “una gran obra”. Para llevarla a cabo, el Señor requiere que le ofrezcamos el corazón y una mente bien dispuesta. Los que viven en Sion son “uno en corazón y voluntad” (Moisés 7:18).

Posibles actividades

  • Muestre a los niños algunas cosas que estén compuestas de varias piezas pequeñas, como un rompecabezas o una alfombra. Ayúdales a pensar en otros ejemplos. Invítelos a que lean Doctrina y Convenios 64:33. ¿Qué quiere el Señor que hagamos para ayudarle a llevar a cabo Su “gran obra”? ¿Cuáles son las “cosas pequeñas” que podemos hacer para ayudar a llevar a cabo esta obra?

  • Pida a los niños que realicen una acción que requiera dos objetos, pero solamente entrégueles uno de ellos (por ejemplo, escribir en la pizarra sin tiza o cortar un trozo de papel sin tijeras). Invítelos a que lean Doctrina y Convenios 64:34 y encuentren las dos cosas que el Señor pide de nosotros. ¿Por qué tenemos que dar el corazón y la mente al Señor? ¿Cómo hacemos esto?

Doctrina y Convenios 65

Puedo ayudar a preparar el mundo para recibir a Jesucristo.

La misión de la Iglesia —el reino de Dios en la tierra— consiste en preparar al mundo para el regreso del Salvador. Los niños a quienes enseña son parte importante de esa misión. ¿Qué puede hacer para ayudarlos a participar?

Posibles actividades

  • Lean como clase o en grupos de dos Doctrina y Convenios 65, y cuenten las veces que está escrita la palabra “preparad”. ¿Para qué nos pide el Señor que nos preparemos? ¿Qué podemos hacer para prepararnos y preparar la tierra?

  • Muestre una imagen de la segunda venida del Salvador (véase Libro de obras de arte del Evangelio, nro. 66) y pida a los niños que expliquen lo que vean o lo que sepan sobre este acontecimiento. Dé a los niños palabras y frases claves para que las encuentren en Doctrina y Convenios 65 (como “llene toda la tierra” y “maravillosas obras”). ¿Qué nos enseñan esas palabras y frases sobre la Segunda Venida y la función que tenemos de hacer los preparativos para ella?

Alentar el aprendizaje en el hogar

Ayude a los niños a que encuentren un versículo en Doctrina y Convenios 64–66 que les guste y que deseen compartir con un familiar o amigo.

Cómo mejorar nuestra enseñanza

Aprenda a reconocer la revelación. A medida que ore y medite en cuanto a las Escrituras, se dará cuenta de que las ideas e impresiones pueden llegar en cualquier momento y lugar: “mientras se dirige al trabajo, realiza tareas del hogar o interactúa con familiares y amigos” (Enseñar a la manera del Salvadorpág. 12).