Primaria
28 diciembre – 3 enero. Doctrina y Convenios 1: “Escuchad, oh pueblo”
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“28 diciembre – 3 enero. Doctrina y Convenios 1: ‘Escuchad, oh pueblo’”, Ven, sígueme — Para la Primaria Doctrina y Convenios 2021 (2020)

“28 diciembre – 3 enero. Doctrina y Convenios 1”, Ven, sígueme — Para la Primaria 2021

28 diciembre – 3 enero

Doctrina y Convenios 1

“Escuchad, oh pueblo”

Su primer paso al prepararse para enseñar debería ser estudiar con espíritu de oración Doctrina y Convenios 1. Al hacerlo, preste atención a las impresiones que reciba sobre las necesidades de los niños y busque los principios que sean significativos para ellos. Esas impresiones le servirán para planear actividades que ayuden a enseñar esos principios.

Anote sus impresiones

Invitar a compartir

Sostenga un ejemplar de Doctrina y Convenios y pida a los niños que compartan lo que sepan de este libro. ¿Quién lo escribió? ¿Qué contiene? ¿Por qué es importante? Para ayudarse, podría consultar “Capítulo 23: Doctrina y Convenios” (Relatos de Doctrina y Convenios, págs. 90–92). Exprese su amor por Doctrina y Convenios y su entusiasmo por aprender de ese libro este año.

Enseñar la doctrina: Niños pequeños

Doctrina y Convenios 1:4

Por medio de Sus profetas, el Señor nos advierte de los peligros espirituales.

El Señor declaró que Su voz es una “voz de amonestación”. ¿Cómo inspirará a los niños a que escuchen y obedezcan las amonestaciones que Él hace?

Posibles actividades

  • Permita que los niños sostengan ilustraciones de letreros de advertencia —tales como de peligro en la carretera, de mal tiempo o de veneno— y hablen de la forma en que nos advierten del peligro. O bien, cuente un relato de alguna ocasión en la que usted haya obedecido una advertencia. Compare esas advertencias con aquellas que el Señor nos da por medio de Sus profetas. Testifique que Él nos advierte porque nos ama y quiere que estemos a salvo (véase también la hoja de actividades de esta semana).

  • En Doctrina y Convenios 1:4, lea a los niños: “Y la voz de amonestación irá a todo pueblo”. Comparta algo que el profeta haya enseñado recientemente, que nos puede mantener a salvo. Muéstreles ilustraciones relacionadas, si es posible. Hable de la forma en que usted esté siguiendo el consejo del profeta.

Doctrina y Convenios 1:17, 29

José Smith es un profeta de Dios.

A medida que usted y los niños comiencen a estudiar Doctrina y Convenios, ayúdeles a desarrollar un testimonio del llamamiento divino de José Smith.

Posibles actividades

  • Muestre una ilustración del profeta José Smith (véase Ven, sígueme — Para uso individual y familiar; véase también Libro de obras de arte del Evangelio, nro. 87). Pida a los niños que se pongan de pie junto a la ilustración y compartan lo que sepan sobre José Smith.

  • Permita que los niños sostengan una ilustración del Salvador y una de José Smith. Hábleles de lo que el Salvador nos ha dado por medio de José Smith, cosas como los mandamientos (véase el versículo 17) y el Libro de Mormón (véase el versículo 29). Dígales que en Doctrina y Convenios aprenderán sobre los mandamientos que el Señor dio a la Iglesia por medio de José Smith.

  • Comparta sus sentimientos sobre José Smith y testifique que Dios “llam[ó] a [Su] siervo José Smith, hijo, y le habl[ó] desde los cielos y le di[o] mandamientos” (versículo 17).

Doctrina y Convenios 1:38

Las palabras del profeta son las palabras de Dios.

Puede que los niños a los que enseña hayan escuchado hablar al Presidente de la Iglesia, pero tal vez no sepan que sus palabras provienen de Dios. Ayúdeles a reconocer las palabras del profeta como las palabras de Dios.

Posibles actividades

  • Jueguen un juego sencillo que consista en que usted le dé instrucciones a un niño o una niña, y le pida que las repita a los demás niños. Ayúdeles a ver que seguir las instrucciones del niño es lo mismo que seguir las instrucciones de usted y que el seguir al profeta es lo mismo que seguir a Dios. Léales la última parte de Doctrina y Convenios 1:38: “Sea por mi propia voz o por la voz de mis siervos, es lo mismo”.

  • Entonen juntos una canción que hable sobre los profetas, tal como la última estrofa de “Sigue al Profeta” (Canciones para los niños, págs. 58–59). Comparta su testimonio de que el profeta habla la palabra de Dios.

  • Muestre una ilustración, una grabación o un fragmento de video del profeta viviente. Testifique que el profeta nos dice lo que Dios desea que sepamos. Invite a los niños a compartir sus sentimientos sobre el profeta.

    El profeta nos enseña lo que Dios desea que sepamos.

Enseñar la doctrina: Niños mayores

Doctrina y Convenios 1:15–17, 29–30

El Señor sabía de los problemas que afrontaríamos, y por eso restauró el Evangelio por medio de José Smith.

Usted puede ayudar a los niños a prepararse para los desafíos del futuro al enseñarles la forma en que la restauración del Evangelio brinda protección espiritual.

Posibles actividades

  • Ayude a los niños a pensar en algunos de los problemas del mundo en la actualidad. Repase Doctrina y Convenios 1:15–16 con ellos y ayúdeles a señalar algunos de los problemas que el Señor profetizó que ocurrirían. Invítelos a descubrir en los versículos 17 y 29–30 lo que el Señor ha hecho para ayudarnos a hacer frente a los desafíos de nuestra época.

  • Pida a los niños que se imaginen que se están preparando para hacer un viaje. ¿Qué prepararían? ¿Cómo les ayudaría saber que durante el viaje lloverá o que al coche se le desinflará una llanta? Lean juntos el versículo 17 y analicen lo que el Señor sabía que nos sucedería y cómo Él hizo preparativos para ello. (De ser necesario, explique que “calamidades” son desastres o cosas terribles). ¿Cómo nos ayudan los mandamientos de Dios a enfrentar los problemas de nuestra época?

Doctrina y Convenios 1:30

La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días es la “Iglesia verdadera y viviente” del Señor.

¿Cómo puede ayudar a los niños a apreciar la gran bendición de pertenecer a “la única iglesia verdadera y viviente”?

Posibles actividades

  • Invite a los niños a que hagan una lista de cosas vivas y de algunas que no sean vivas (si es posible, lleve ilustraciones o ejemplos). ¿Cuál es la diferencia entre una cosa viva y una no viva? Lean juntos el versículo 30. ¿Qué significa que la Iglesia es “verdadera”? ¿Qué significa que es “viviente”?

  • Muestre una ilustración, tal como una pintura del Salvador, y pida a los niños que la describan con las luces del salón apagadas. Válgase de esta actividad para ayudar a los niños a ver por qué para muchas personas, la Iglesia verdadera del Señor está en la “obscuridad” y las “tinieblas”. ¿Cómo podemos ayudar a los demás a aprender acerca de la Iglesia?

Doctrina y Convenios 1:37–38

La palabra del Señor dura para siempre.

Puede ayudar a los niños a cultivar la fe en Jesucristo al enseñarles que Su palabra es segura y confiable.

Posibles actividades

  • Ayude a los niños a comparar cosas que son pasajeras, como una burbuja o un copo de nieve, con objetos que son permanentes, como una montaña o el sol. Pídales que encuentren en los versículos 37–38 algo que el Señor haya dicho que es permanente. ¿Por qué es una bendición saber que la palabra de Dios “no pasará”?

  • Ayude a los niños a comprender que la “voz de mis siervos” incluye las voces de nuestros apóstoles y profetas. Ayúdeles a encontrar “profecías y promesas” en un discurso reciente de la conferencia general pronunciado por uno de los siervos del Señor. Comparta su testimonio de que esas palabras son inspiración del Señor y que “se cumplirán todas”.

Alentar el aprendizaje en el hogar

Repase con los niños lo que hayan aprendido hoy e invítelos a que escojan algo que crean que todos los demás deban saber. Ínstelos a compartirlo con un amigo o familiar.

Cómo mejorar nuestra enseñanza

Los niños aprenden de muchas maneras. “No todos los niños son iguales y cada uno de ellos se desarrolla con rapidez. Su labor de enseñar a los niños resultará más eficaz si emplea una variedad de métodos de enseñanza”, incluyendo relatos, ayudas visuales y música (Enseñar a la manera del Salvador pág. 25).