Primaria
9 – 15 noviembre. Éter 1–5: “Rasg[ad] ese velo de incredulidad”
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“9 – 15 noviembre. Éter 1–5: ‘Rasg[ad] ese velo de incredulidad’”, Ven, sígueme — Para la Primaria Libro de Mormón 2020 (2020)

“9 – 15 noviembre. Éter 1–5”, Ven, sígueme — Para la Primaria 2020

Los jareditas abandonan Babel, por Albin Veselka.

9 – 15 noviembre

Éter 1–5

“Rasg[ad] ese velo de incredulidad”

Mientras repasa lo que aprendió durante su estudio de Éter 1–5, ¿qué verdades tiene la impresión de ayudar a los niños a descubrir? Quizá haya ideas en esta reseña que le sean útiles.

Anote sus impresiones

Invitar a compartir

Muestre una imagen del hermano de Jared (véase la reseña de esta semana de Ven, sígueme — Para uso individual y familiar). Invite a los niños a compartir lo que sepan en cuanto a él.

Enseñar la doctrina: Niños pequeños

Éter 1:33–43; 2:16–25; 3:1–6

El Padre Celestial escucha y contesta mis oraciones.

La historia del hermano de Jared ilustra varias maneras en que Dios puede ayudarnos cuando oramos.

Posibles actividades

  • Invite a algunos miembros del barrio que sepan otro idioma a decir algunas frases en ese idioma a la clase (o use alguna grabación en otro idioma). Permita que los niños hagan de cuenta que hablan otro idioma y señale lo difícil que es entenderse el uno al otro cuando no hablamos el mismo idioma. Válgase de ello para presentar el relato de la torre de Babel en Génesis 11:1–9 y Éter 1:33. Lea Éter 3:13 y 15, y explique que el hermano de Jared pidió en oración que él y sus amigos y familiares pudieran entenderse el uno al otro (véase Éter 1:34–37). Lea y ayude a los niños a entender la respuesta del Señor a su oración en Éter 1:35. También podría utilizar el “Capítulo 50: Los jareditas salen de Babel” (Historias del Libro de Mormón, págs. 143–144, o el video correspondiente en churchofjesuschrist.org).

  • Invite a los niños a hacer de cuenta que están construyendo un barco, tal como se describe en Éter 2:16–17. Explique los problemas que los jareditas tenían con sus barcos (véase Éter 2:19), y pregunte a los niños qué harían en cuanto a esos problemas. Lea Éter 2:18–19 a fin de enseñar a los niños la forma en que el hermano de Jared llevó sus problemas al Señor en oración. Testifique que siempre podemos orar cuando tenemos preguntas o problemas.

  • Resuma brevemente Éter 2:19–3:6 para explicar cómo respondió el Señor a las preguntas del hermano de Jared sobre los barcos. Coloque dieciséis piedras por el salón e invite a los niños a contarlas a medida que las vayan encontrando. Muestre la imagen de la reseña de esta semana de Ven, sígueme — Para uso individual y familiar, y permita que los niños relaten la historia (véase también la hoja de actividades de esta semana).

Éter 3:13, 15

Fui creado a la imagen de Dios.

Cuando el hermano de Jared vio al Señor, aprendió que “todos los hombres fueron creados a [Su] propia imagen” (Éter 3:15).

Posibles actividades

  • Muestre una imagen del Salvador e invite a los niños a señalar diversas partes de Su cuerpo. Explique que cuando el hermano de Jared vio a Jesucristo, aprendió que todos nos parecemos a Jesús. Cuando señale una parte del cuerpo de la imagen, invíteles a señalar la misma parte en su propio cuerpo. Testifique que fuimos creados de manera que nos pareciéramos a nuestro Padre Celestial y a Jesucristo.

  • Entonen juntos una canción que hable sobre nuestro cuerpo, tal como “Cabeza, cara, hombros, pies” (Canciones para los niños, pág. 129). Ayude a los niños a hablar de la razón por la que se sienten agradecidos por las diferentes partes de su cuerpo.

Somos creados a la imagen de Dios.

Enseñar la doctrina: Niños mayores

Éter 1:33–43; 2; 3:1–17

Puedo recibir ayuda mediante la revelación.

¿Cómo puede ayudar a los niños a aprender del ejemplo del hermano de Jared en cuanto a la revelación? ¿Qué experiencias puede compartir en las que el Señor le haya ayudado a encontrar soluciones a sus problemas o preguntas?

Posibles actividades

  • Antes de la clase, escriba la frase “Levántate, da la vuelta y siéntate” en diferentes idiomas en varias tiras de papel (podría usar un traductor en línea o la ayuda de alguien que sepa otro idioma). Entregue una tira a cada uno de los niños e invítelos a tratar de seguir las instrucciones. Válgase de ello para ayudar a explicar lo que motivó las oraciones del hermano de Jared en Éter 1:33–37. Lean juntos esos versículos y pida a los niños que presten atención a lo que el Señor sentía hacia el hermano de Jared, y hacia sus amigos y familiares. ¿Qué aprendemos de ese relato en cuanto a la oración?

  • Asigne a cada niño que lea uno de los siguientes pasajes y ayúdeles a buscar una pregunta o problema que el hermano de Jared tenía: Éter 1:33–35; Éter 1:36–37 y Éter 2:18–20. ¿Qué hizo el hermano de Jared en cuanto a esos problemas o preguntas? ¿De qué manera le ayudó el Señor en cada caso? Invite a los niños a pensar en cuanto a los problemas con los que necesitan ayuda. ¿Cómo pueden seguir el ejemplo del hermano de Jared para encontrar soluciones a sus problemas? Comparta una experiencia en la que usted oró pidiendo ayuda y el Señor le ayudó.

Éter 3:4–17

Fui creado a la imagen de Dios.

Los niños a quienes enseña se encontrarán con muchos mensajes falsos en cuanto a Dios, a ellos mismos y su cuerpo físico. Esos versículos brindan la oportunidad de enseñar verdades eternas sobre esos temas.

Posibles actividades

  • Lea Éter 3:6–16 con los niños y ayúdeles a elaborar una lista de lo que el hermano de Jared aprendió en cuanto al Señor con esa experiencia. ¿Por qué es importante saber esas cosas? Por ejemplo, ¿qué efecto tiene en la forma en que vemos nuestro cuerpo el saber que somos creados a la imagen del Señor?

  • Escriba cuerpo físico y cuerpo espiritual en la pizarra. Invite a los niños a compartir características de un cuerpo físico (tenemos piel, sangre, etc.), y escriba sus respuestas en la pizarra. Lean juntos Éter 3:4–17 e invite a los niños a fijarse en lo que se aprende sobre nuestro cuerpo espiritual. Testifique que nuestro cuerpo y espíritu fueron “creado[s] a [la] propia imagen [de Jesús]” (Éter 3:15).

Éter 5:2–4

Tres testigos testifican del Libro de Mormón.

Moroni profetizó que los Tres Testigos ayudarían a establecer la veracidad del Libro de Mormón. Puede utilizar esa profecía para fortalecer el testimonio de los niños e inspirarlos a ser testigos del Libro de Mormón a su propia manera.

Posibles actividades

  • Escriba en la pizarra algunas palabras importantes de Éter 5:2–4, tales como planchas, poder, verdaderas, testigos y testimonio. Lea esos versículos con los niños e invítelos a detenerse cuando lleguen a una de las palabras de la pizarra y a hablar sobre por qué esas palabras son importantes. A fin de enseñar a los niños sobre los Tres Testigos, podría consultar el “Capítulo 7: Los testigos ven las planchas de oro” (Relatos de Doctrina y Convenios, págs. 31–33) y “El Testimonio de Tres Testigos” en el Libro de Mormón. ¿Por qué deseaba Dios que tres personas vieran las planchas de oro?

  • Diga a los niños cómo sabe usted que el Libro de Mormón es verdadero. Invite a los niños a compartir por qué saben que es verdadero. Ayúdeles a pensar en formas en que puedan ser testigos del Libro de Mormón y aliéntelos a compartir su testimonio con alguien esta semana.

Alentar el aprendizaje en el hogar

Invite a los niños a pensar en algo con lo que le pudieran pedir ayuda al Padre Celestial, como lo hizo el hermano de Jared. Ínstelos a buscar Su ayuda por medio de la oración.

Cómo mejorar nuestra enseñanza

Enseñe durante las actividades. Cuando los niños estén realizando actividades, tales como dibujar o trabajar en una hoja de actividades, usted puede dedicar el tiempo a hacer hincapié en verdades que se están enseñando por medio de esas actividades.