Libro de Mormón 2020
19 – 25 octubre. 3 Nefi 27–4 Nefi: “No podía haber un pueblo más dichoso”
Notas al pie de página

Hide Footnotes

Tema

“19 – 25 octubre. 3 Nefi 27–4 Nefi: ‘No podía haber un pueblo más dichoso’”, Ven, sígueme — Para la Primaria Libro de Mormón 2020 (2020)

“19 – 25 octubre. 3 Nefi 27–4 Nefi”, Ven, sígueme — Para la Primaria 2020

La oración de Cristo, por Derek Hegsted.

19 – 25 octubre

3 Nefi 274 Nefi

“No podía haber un pueblo más dichoso”

Al leer 3 Nefi 274 Nefi, considere experiencias, pensamientos, pasajes de las Escrituras y relatos que ayudarían a los niños a entender los conceptos de esos capítulos.

Anote sus impresiones

Invitar a compartir

Ayude a los niños a recordar lo que han aprendido en las últimas semanas sobre lo que Jesús enseñó al pueblo en la tierra de Abundancia. Explique que el Libro de Mormón nos dice cómo fue bendecido el pueblo cuando obedecieron lo que Jesús les enseñó.

Enseñar la doctrina: Niños pequeños

3 Nefi 27:1–22

Pertenezco a la Iglesia de Jesucristo.

¿Cómo pueden las palabras que dijo el Salvador a Sus discípulos ayudar a los niños a entender la importancia de pertenecer a la Iglesia de Jesucristo?

Posibles actividades

  • Pida a cada niño que diga su nombre. ¿Por qué es importante nuestro nombre? Dígales que los discípulos de Jesús querían saber qué nombre debían dar a la Iglesia de Cristo. Lea la respuesta del Salvador en 3 Nefi 27:7. ¿Qué nombre dijo Jesús que debía llevar Su Iglesia?

  • Haga un distintivo que cada niño pueda ponerse y llevar a casa, que diga: “Pertenezco a La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días”. Permita que los niños coloreen su distintivo. Como clase, canten “La Iglesia de Jesucristo” (Canciones para los niños, pág. 48). Diga por qué se siente agradecido de pertenecer a la Iglesia, y pregunte a los niños por qué están agradecidos por la Iglesia.

  • Ayude a los niños a armar el rompecabezas de la hoja de actividades de esta semana. Explique que Jesús quiere que Su Iglesia esté fundada en Su evangelio, y utilice la hoja de actividades para hablar con los niños de lo que eso significa.

4 Nefi 1:2–3, 15–17

Vivir el Evangelio me brinda gozo.

La dicha del pueblo que se describe en 4 Nefi puede ayudar a los niños a aprender sobre el gozo que proviene de vivir el Evangelio.

Posibles actividades

  • Invite a los niños a hablar de lo que les hace felices. A fin de hablar con los niños de la dicha del pueblo de 4 Nefi, lea frases clave de los versículos 2–3 y 15–17. También podría consultar el “Capítulo 48: Paz en América” (Historias del Libro de Mormón, págs. 136–137, o el video correspondiente en churchofjesuschrist.org). Haga hincapié en que las personas eran felices porque se habían convertido al Señor, vivían los mandamientos y se amaban las unas a las otras.

  • Muestre imágenes de personas felices. Explique que el pueblo de 4 Nefi tuvo casi 200 años de dicha porque todos se esforzaron lo más posible por vivir el Evangelio. Ayude a los niños a pensar en algunos mandamientos que podrían obedecer. Por ejemplo, les podría leer 4 Nefi 1:15 para enseñar que la gente ya no peleaba entre sí. Invite a los niños a hacer una dramatización acerca de los mandamientos que hayan pensado obedecer. Entonen juntos una canción que hable del gozo que proviene de vivir el Evangelio, tal como “Cuando ayudamos” (Canciones para los niños, pág. 108).

  • Lea frases de 4 Nefi 1:24–29, 34–35 y 43 que describan lo que sucedió cuando algunos de los nefitas dejaron de guardar los mandamientos. Al hacerlo, invite a los niños a poner caras tristes cuando escuchen algo que suene triste. Testifique que guardar los mandamientos lleva a la felicidad.

Enseñar la doctrina: Niños mayores

3 Nefi 27:3–8

Pertenezco a la Iglesia de Jesucristo.

Considere cómo ayudará a los niños a quienes enseña a reconocer las grandes bendiciones que provienen de ser miembro de la Iglesia de Jesucristo.

Posibles actividades

  • Ayude a los niños a leer 3 Nefi 27:3 en busca de la pregunta que los discípulos de Jesús le hicieron. Luego invítelos a buscar la respuesta en 3 Nefi 27:5–8. De acuerdo con esos versículos, ¿por qué es importante el nombre de la Iglesia?

  • Pida a los niños que piensen en diferentes grupos a los que pertenecen, tales como su familia o una clase de la Primaria. Pídales que le digan lo que les gusta de pertenecer a cada grupo. Pida a los niños que le ayuden a escribir cada palabra del nombre de la Iglesia en un papel diferente. Luego mezcle los papeles e invite a los niños a poner en orden las palabras. ¿Qué bendiciones hemos recibido porque somos miembros de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días?

3 Nefi 27:13–22

La Iglesia de Jesucristo está edificada sobre Su evangelio.

El Salvador resumió Su evangelio en 3 Nefi 27. ¿Cómo podrían Sus palabras ayudar a los niños a entender lo que es el Evangelio?

Posibles actividades

  • Explique a los niños que la palabra Evangelio significa “buenas nuevas” (véase Guía para el Estudio de las Escrituras, “Evangelios”). Ayude a los niños a buscar en 3 Nefi 27:13–15 algo que les parezca que es buenas nuevas. ¿Por qué estamos agradecidos de conocer el evangelio de Jesucristo?

  • Escriba en la pizarra principios del Evangelio como fe, arrepentimiento, bautismo, el Espíritu Santo y perseverar hasta el fin. Invite a los niños a buscar en 3 Nefi 27:19–21 esas palabras o palabras similares en la descripción que hizo Jesús de Su evangelio.

  • Pida a los niños que imaginen que tienen un amigo que les pregunta qué creen como miembros de la Iglesia. Ayúdeles a buscar verdades en 3 Nefi 27:13–21 que pudieran compartir para resumir lo que creemos.

  • Invite a los niños a elegir una de las verdades del Evangelio que el Salvador enseñó en 3 Nefi 27:13–21 sobre la que quieran aprender más. Ayúdeles a utilizar las notas al pie de página o la Guía para el Estudio de las Escrituras para encontrar un pasaje o dos de las Escrituras que se relacionen con esa verdad. Invítelos a compartir entre ellos sus pasajes, así como lo que aprendieron. ¿Por qué estamos agradecidos por conocer el evangelio de Jesucristo?

4 Nefi

Vivir el Evangelio me brinda gozo.

Debido a que estaban convertidos a Jesucristo y Su evangelio, los del pueblo que se describe en 4 Nefi pudieron establecer una sociedad de paz y unidad. ¿Qué pueden aprender los niños de ellos?

Posibles actividades

  • Prepare tiras de papel con frases de 4 Nefi 1:2–3, 5 y 15–17 que describan las bendiciones que recibieron los del pueblo (tal como “no había contenciones en la tierra”). Coloque los papeles en un recipiente y permita que cada niño elija uno y lo lea. Aliente a los niños a encontrar su frase en esos versículos de 4 Nefi. ¿Qué aprendemos de esas frases? ¿Qué semejanzas vemos entre esos versículos y la definición de Sion que se encuentra en Moisés 7:18?

  • A fin de ayudar a los niños a practicar lo que se enseña en 4 Nefi 1:15–16, presénteles situaciones en las que las personas están enojadas unas con otras. Invítelos a hacer una dramatización de cómo sería la situación si procuraran vivir sin “contenciones”. ¿Por qué es más fácil evitar la contención cuando tenemos el “amor de Dios” en nuestro corazón?

  • Lea con los niños los siguientes versículos y pídales que busquen las razones por las que los nefitas y los lamanitas ya no tenían paz ni felicidad: 4 Nefi 1:20, 24–29, 34–35 y 43. ¿Cómo se pueden evitar esos peligros? A fin de ayudar a los niños a descubrir formas en que podemos evitar llegar a ser orgullosos, repase Enseñanzas de los Presidentes de la Iglesia: Ezra Taft Benson, 2014, págs. 260–261.

Alentar el aprendizaje en el hogar

Inste a los niños a escoger una cosa que harán para que haya más paz y felicidad en su hogar, y a compartirlo con su familia.

Cómo mejorar nuestra enseñanza

Apoye a los padres de los niños. “Los padres son los maestros del Evangelio más importantes de sus hijos, son los principales responsables y tienen el mayor poder para influir en sus hijos (véase Deuteronomio 6:6–7). Al enseñar a los niños en la Iglesia, procure encontrar, mediante la oración, maneras de apoyar a sus padres en esa función esencial” (Enseñar a la manera del Salvador, pág. 25).