Uso individual y familiar
21 – 27 noviembre. Jonás; Miqueas: “[Él] se deleita en la misericordia”


“21 – 27 noviembre. Jonás; Miqueas: ‘[Él] se deleita en la misericordia’”, Ven, sígueme — Para uso individual y familiar: Antiguo Testamento 2022 (2021)

“21 – 27 noviembre. Jonás; Miqueas”, Ven, sígueme — Para uso individual y familiar: 2022

Imagen

Jonás en la playa de Nínive, por Daniel A. Lewis

21 – 27 noviembre

Jonás; Miqueas

“[Él] se deleita en la misericordia”

Al anotar las impresiones que reciba, piense en cómo los principios que se hallan en Jonás y Miqueas se relacionan con lo que ha estado aprendiendo en las Escrituras.

Anote sus impresiones

Jonás estaba en un barco que se dirigía a Tarsis. No había nada malo en navegar hacia Tarsis, excepto que está lejos de Nínive, donde se suponía que Jonás debía ir para comunicar el mensaje de Dios. De modo que, cuando el barco afrontó una gran tempestad, Jonás supo que aquello se debía a su desobediencia. Ante la insistencia de Jonás, sus compañeros de viaje lo echaron a las profundidades del mar a fin de detener la tormenta. Aquello parecía ser el final de Jonás y de su ministerio, pero el Señor no se había dado por vencido con Jonás, al igual que tampoco se había por vencido con el pueblo de Nínive, y así como tampoco se da por vencido con ninguno de nosotros. Como Miqueas enseñó, el Señor no se deleita en condenarnos, sino que “se deleita en la misericordia”. Si nosotros nos volvemos a Él, “Él volverá; volverá a tener misericordia de nosotros; él hollará nuestras iniquidades y echará en lo profundo del mar todos nuestros pecados” (Miqueas 7:18–19).

Para consultar las reseñas de los libros de Jonás y Miqueas, véanse “Jonás, El libro de Jonás” y “Miqueas, El libro de Miqueas”, respectivamente, en la Guía para el Estudio de las Escrituras.

Imagen

Ideas para el estudio personal de las Escrituras

Jonás 1–4; Miqueas 7:18–19

El Señor es misericordioso con todos los que acuden a Él.

El libro de Jonás muestra, entre otras cosas, cuán misericordioso es el Señor cuando nos arrepentimos. Al leer Jonás, busque algunos ejemplos de Su misericordia. Reflexione sobre cómo ha experimentado esa misericordia en su vida. ¿Qué ve que pueda ayudarle a ser más misericordioso con los demás?

Con frecuencia, el ver la misericordia del Señor inspira sentimientos de amor y gratitud. Sin embargo, cuando Jehová tuvo misericordia del pueblo de Nínive, que era enemigo de Israel, aquello “desagradó a Jonás” y “se enojó” (Jonás 4:1). ¿Por qué se habrá sentido así Jonás? ¿Alguna vez ha sentido algo similar? ¿Qué cree que el Señor trataba de ayudar a entender a Jonás en el capítulo 4?

Medite sobre las enseñanzas de Miqueas 7:18–19. ¿Cómo pudieron haber ayudado esas verdades a que Jonás cambiara su actitud en cuanto a Jehová y al pueblo de Nínive?

Véanse también Lucas 15:11–32; Jeffrey R. Holland, “La justicia y la misericordia de Dios”, Liahona, septiembre de 2013, págs. 20–25.

Imagen

Podemos compartir el Evangelio con los hijos de Dios.

Jonás 1; 3–4

Todos los hijos de Dios necesitan escuchar el Evangelio.

Nínive era parte del Imperio Asirio, el cual era enemigo de Israel, y al que se le conocía por su violencia y su crueldad. Es posible que a Jonás le pareciera poco probable que el pueblo de Nínive estuviera preparado para aceptar la palabra de Dios y arrepentirse. Sin embargo, tal como el presidente Dallin H. Oaks ha enseñado: “Nunca debemos considerarnos jueces para determinar quién está preparado y quién no. El Señor conoce el corazón de todos Sus hijos y, si oramos pidiendo inspiración, Él nos ayudará a encontrar a aquellos que Él sabe que están ‘preparados para oír la palabra’ (Alma 32:6)” (“Compartir el Evangelio restaurado”, Liahona, noviembre de 2016, págs. 58–59). ¿Qué aprende en Jonás 3 que le inspire a compartir el Evangelio aun con aquellos que tal vez no parezcan estar listos para cambiar?

Quizás sea de provecho comparar la actitud de Jonás (véanse Jonás 1; 3–4) con los sentimientos de Alma y los hijos de Mosíah (véanse Mosíah 28:1–5; Alma 17:23–25).

Véase también 3 Nefi 18:32.

Miqueas 4:11–13; 5:8–15; 7:5–7

Jesucristo citó los escritos de Miqueas.

Es bien sabido que el Salvador citó a Isaías y a los Salmos. ¿Sabía usted que también citó a Miqueas varias veces? Considere los siguientes ejemplos y medite en por qué esos pasajes podrían haber sido importantes para el Salvador. ¿Por qué son importantes para usted?

Miqueas 4:11–13 (véase 3 Nefi 20:18–20). El Señor comparó el recogimiento de los últimos días con la cosecha del trigo (véanse también Alma 26:5–7; Doctrina y Convenios 11:3–4). ¿Qué le indica a usted dicha comparación en cuanto al recogimiento de Israel?

Miqueas 5:8–15 (véase 3 Nefi 21:12–21). ¿Qué le indican esos versículos a usted en cuanto al pueblo de Dios (el “resto de Jacob”) en los últimos días?

Miqueas 7:5–7 (véase Mateo 10:35–36). Según esos versículos, ¿por qué es importante “acudi[r] a Jehová” primeramente? ¿Por qué es importante ese consejo hoy en día?

Miqueas 6:1–8

¿Qué es “lo que pide Jehová de ti”?

Miqueas nos invita a imaginar cómo sería “presentar[nos] ante Jehová y adora[r] al Dios Altísimo” (Miqueas 6:6). ¿Qué le indican los versículos 6–8 sobre lo que es importante para el Señor cuando Él evalúa nuestra vida?

Véanse también Mateo 7:21–23; 25:31–40; Dale G. Renlund, “Haz justicia, ama la misericordia y humíllate para andar con Dios”, Liahona, noviembre de 2020, págs. 109–112.

Imagen

Ideas para el estudio familiar de las Escrituras y la noche de hogar

Jonás 1–4.

Quizás a sus hijos les resulte entretenido realizar gestos o acciones que narren la historia de Jonás, como, por ejemplo, hacer de cuenta que escapan, hacer el sonido del mar embravecido o hacer como si los tragara un pez grande (véase “Jonás”, en Relatos del Antiguo Testamento). Pregunte a los miembros de la familia qué les enseña la historia de Jonás. Un ejemplo de una de las lecciones que se enseñan en Jonás se halla en la estrofa nro. 7 de “Sigue al Profeta” (Canciones para los niños, págs. 58–59).

Jonás 3.

¿Qué aprendió Jonás en cuanto a compartir el Evangelio? ¿A qué personas conocemos que serían bendecidas al escuchar el mensaje del evangelio restaurado de Jesucristo?

Miqueas 4:1–5.

Según esos versículos, ¿qué brindará paz y prosperidad al pueblo del Señor? ¿Qué podemos hacer para contribuir a cumplir esa profecía en nuestro hogar?

Miqueas 5:2

Si lo desean, podrían colocar una lámina del niño Jesús con Su madre (véase el Libro de obras de arte del Evangelio, nro. 33) en un extremo de la sala, y una lámina de los Reyes Magos en el otro extremo. Lean juntos Miqueas 5:2 y Mateo 2:1–6. ¿De qué manera ayudó la profecía de Miqueas a que los Reyes Magos encontraran a Jesús? Los integrantes de la familia podrían entonces colocar la lámina de los Reyes Magos junto a la del niño Jesús. Es posible que la familia también disfrute de ver el video “El Niño Jesús: Un relato de la Natividad” (LaIglesiadeJesucristo.org).

Para consultar más ideas sobre cómo enseñar a los niños, véase la reseña de esta semana de Ven, sígueme — Para la Primaria.

Canción que se sugiere: “A donde me mandes iré”, Himnos, nro. 175.

Cómo mejorar el estudio personal

Busque el amor de Dios. Al leer las Escrituras, trate de buscar aquello que evidencie el amor de Dios y que le llame la atención a usted. Por ejemplo, observe la forma en que Dios mostró Su amor por Sus hijos en la historia de Jonás.

Imagen

Ilustración por Kevin Carden