Uso individual y familiar
14 – 20 junio. Doctrina y Convenios 64–66: “El Señor requiere el corazón y una mente bien dispuesta”

“14 – 20 junio. Doctrina y Convenios 64–66: ‘El Señor requiere el corazón y una mente bien dispuesta’”, Ven, sígueme — Para uso individual y familiar Doctrina y Convenios 2021 (2020)

“14 – 20 junio. Doctrina y Convenios 64–66”, Ven, sígueme — Para uso individual y familiar 2021

Condado de Daviess, Misuri.

14 – 20 junio.

Doctrina y Convenios 64–66

“El Señor requiere el corazón y una mente bien dispuesta”

El presidente Henry B. Eyring dijo: “A menudo acudo a las Escrituras con estas preguntas: ‘¿Qué desea Dios que haga?’ o ‘¿qué es lo que quiere que sienta?’. Invariablemente encuentro nuevas ideas y pensamientos que nunca había tenido” (“How God Speaks to Me through the Scriptures”, 6 de febrero de 2019, blog.ChurchofJesusChrist.org).

Anote sus impresiones

En el sofocante calor de agosto de 1831, varios élderes viajaban de regreso a Kirtland después de hacer un reconocimiento de la tierra de Sion en Misuri, de acuerdo con las indicaciones del Señor. El viaje no fue placentero. Los viajeros —José Smith, Oliver Cowdery, Sidney Rigdon, Ezra Booth y otros más— tenían calor y estaban cansados, y las tensiones no tardaron en convertirse en riñas. Pudiera haber parecido que edificar Sion, una ciudad de amor, unidad y paz, iba a tomar mucho tiempo.

Afortunadamente, edificar Sion —en Misuri en 1831 o en nuestro corazón y nuestros barrios en la actualidad— no requiere que seamos perfectos. En vez de ello, “a vosotros os es requerido perdonar”, dijo el Señor (Doctrina y Convenios 64:10). Él requiere “el corazón y una mente bien dispuesta” (versículo 34), y requiere paciencia y diligencia, ya que Sion se edifica en el fundamento de “cosas pequeñas”, las cuales se logran por quienes no se “cans[an] de hacer lo bueno” (versículo 33).

Véase también Santos, tomo I, págs. 136–137, 139–140.

Ideas para el estudio personal de las Escrituras

Doctrina y Convenios 64:1–11

Se me requiere perdonar a todas las personas.

Conforme lea Doctrina y Convenios 64:1–11, piense en alguna ocasión en la que el Señor le haya perdonado; también podría pensar en alguien a quien deba perdonar. ¿En qué forma la compasión del Salvador influye en sus sentimientos sobre sí mismo y los demás? ¿Por qué piensa que el Señor nos manda “perdonar a todos”? (versículo 10). Si se le dificulta perdonar, considere los siguientes recursos que enseñan sobre la manera en que el Salvador puede ayudar: Jeffrey R. Holland, “El ministerio de la reconciliación”, Liahona, noviembre de 2018, págs. 77–79; Guía para el Estudio de las Escrituras, “Perdonar”, escrituras.LaIglesiadeJesucristo.org.

Doctrina y Convenios 64:31–34

Dios requiere mi corazón y una mente bien dispuesta.

¿Alguna vez se ha sentido “cans[ado]” con todo lo “bueno” que está tratando de lograr? Busque el mensaje que el Señor tiene para usted en Doctrina y Convenios 64:31–34. ¿Qué significa dar a Dios “el corazón y una mente bien dispuesta”? (versículo 34).

Doctrina y Convenios 64:41–43

Sion será un “estandarte al pueblo”.

Un estandarte es “una bandera o enseña alrededor de la cual se juntaban los del pueblo unidos por un mismo fin” (Guía para el Estudio de las Escrituras, “Estandarte”, escrituras.LaIglesiadeJesucristo.org). ¿En qué sentido ha sido Sion —o la Iglesia del Señor— como un estandarte para usted? Considere estos otros ejemplos de cosas que se sostienen en alto, como un estandarte, para bendecir al pueblo: Números 21:6–9; Mateo 5:14–16; Alma 46:11–20. ¿Qué le enseñan esos versículos en cuanto a lo que usted puede hacer para ayudar a la Iglesia a ser un estandarte en el lugar en que vive? Busque otras formas en las que el Señor describe a Sion en Doctrina y Convenios 64:41–43.

El capitán Moroni sosteniendo el estandarte de la libertad, por Gary E. Smith.

Doctrina y Convenios 65

“Preparad la vía del Señor”.

Mateo describió a Juan el Bautista como uno que clamaba: “Preparad el camino del Señor” (Mateo 3:3; véase también Isaías 40:3). En Doctrina y Convenios 65, el Señor utiliza lenguaje similar para describir Su obra de los últimos días. ¿Qué semejanzas observa entre lo que Juan el Bautista hizo (véase Mateo 3:1–12) y lo que el Señor desea que hagamos en la actualidad? ¿Qué encuentra en esa revelación que le inspire a ayudar a cumplir las profecías que contiene? Medite sobre las formas en que pueda “da[r] a conocer [la]s maravillosas obras [de Dios] entre el pueblo” (versículo 4).

Doctrina y Convenios 66

El Señor conoce los pensamientos de mi corazón.

Al poco tiempo de haberse unido a la Iglesia, William E. McLellin le pidió a José Smith que le revelara la voluntad de Dios en cuanto a él. José no lo sabía, pero William tenía cinco preguntas personales que esperaba que el Señor le contestara por medio de Su profeta. No sabemos cuáles eran las preguntas de William, pero sí sabemos que la revelación dirigida a él, que actualmente es Doctrina y Convenios 66, respondió cada pregunta de William para su “satisfacción plena y completa” (“Las cinco preguntas de William McLellin”, Revelaciones en contexto, pág. 147).

Conforme lea la sección 66, piense en lo que el Señor sabía sobre William McLellin y las inquietudes e intenciones de su corazón. ¿En qué forma le ha revelado el Señor que le conoce? Si ha recibido su bendición patriarcal, considere estudiarla. Conforme lo haga, ¿qué le ayuda el Espíritu Santo a entender sobre la voluntad de Dios para con usted?

Véase también Santos, tomo I, págs. 141–143; Temas del Evangelio, “Bendiciones patriarcales”, topics.ChurchofJesusChrist.org.

Ideas para el estudio familiar de las Escrituras y la Noche de Hogar

Doctrina y Convenios 64:8–10.

Las relaciones familiares brindan muchas oportunidades para aprender y perdonar. Quizá los miembros de la familia podrían hablar sobre cómo el perdonarse mutuamente ha bendecido a su familia. ¿En qué forma nos ha ayudado el Salvador a perdonarnos unos a otros? ¿En qué sentido somos “afligidos” (versículo 8) cuando no perdonamos a los demás?

Doctrina y Convenios 64:33.

¿Qué desea el Padre Celestial que su familia haga para llevar a cabo Su “gran obra”? Posiblemente sea ir al templo, compartir el Evangelio con un vecino o eliminar la contención. Quizá cada integrante de la familia podría recolectar objetos pequeños, como rocas o botones o piezas de un rompecabezas, y utilizarlos para representar las “cosas pequeñas” que podemos hacer todos los días para “pon[er] los cimientos” de la gran obra de Dios. Como familia, elijan una de esas cosas pequeñas en la que puedan trabajar esta semana.

Doctrina y Convenios 66:3.

¿Cómo enseñará la importancia de arrepentirse? Podría servir algo de comer en un plato que esté parcialmente limpio y leer las palabras del Señor a William McLellin: “… te encuentras limpio, mas no del todo”. Luego podría limpiar el plato y compartir la comida mientras conversan sobre la forma en la que Jesucristo hace posible que seamos espiritualmente limpios.

Doctrina y Convenios 66:10.

¿Cómo puede su familia seguir el consejo del Señor de “[p]rocura[r] no ver[nos] abrumado[s]” ni cargados con muchas cosas que hacer? Podría hablar sobre el relato de María y Marta (véase Lucas 10:38–42), y hablar de cómo su familia podría evitar verse abrumada por cosas que no tienen valor eterno.

Para ver otras ideas sobre la enseñanza de los niños, véase la reseña de esta semana de Ven, sígueme — Para la Primaria.

Canción que se sugiere: “Saber perdonar”, Canciones para los niños, pág. 52.

Cómo mejorar nuestra enseñanza

Procure estar disponible y accesible. Algunas de las mejores oportunidades para enseñar comienzan con una pregunta o una inquietud en el corazón de los integrantes de la familia. Hágales saber, con sus palabras y acciones, que está deseoso de escucharlos (véase Enseñar a la manera del Salvador, pág. 16).

Perdonada, por Greg K. Olsen. Utilizado con permiso. www.GregOlsen.com