Uso individual y familiar
31 mayo – 6 junio. Doctrina y Convenios 60–62: “Toda carne está en mi mano”

“31 mayo – 6 junio. Doctrina y Convenios 60–62: ‘Toda carne está en mi mano’”, Ven, sígueme — Para uso individual y familiar Doctrina y Convenios 2021 (2020)

“31 mayo – 6 junio. Doctrina y Convenios 60–62”, Ven, sígueme — Para uso individual y familiar 2021

Fogata en el río Misuri, por Bryan Mark Taylor

31 mayo – 6 junio

Doctrina y Convenios 60–62

“Toda carne está en mi mano”

El presidente Ezra Taft Benson enseñó que cuando estudiamos las Escrituras, “[l]os testimonios aumentarán, la dedicación se fortalecerá, las familias progresarán, la revelación personal abundará” (“El poder de la palabra”, Liahona, julio de 1986, pág. 74).

Anote sus impresiones

En junio de 1831, José Smith llevó a cabo una conferencia con los élderes de la Iglesia en Kirtland, en la que el Señor organizó a algunos de los élderes en compañerismos y los envió al condado de Jackson, Misuri, con este mandato: “… prediquen por el camino” (Doctrina y Convenios 52:10). Muchos de los élderes lo hicieron diligentemente, pero otros no. De modo que, cuando llegó el momento de viajar de regreso a Kirtland, el Señor dijo: “… mas con algunos [élderes] no estoy muy complacido, porque no quieren abrir su boca, sino que esconden el talento que les he dado, a causa del temor de los hombres” (Doctrina y Convenios 60:2). Muchos de nosotros podemos comprender a esos élderes; quizá también nos sintamos indecisos de abrir la boca y compartir el Evangelio; posiblemente también nos veamos impedidos por el “temor de los hombres”; quizá dudemos de nuestra dignidad o de nuestras habilidades. Sean cuales sean nuestras razones, el Señor “conoce las flaquezas del hombre y sabe cómo socorrer[nos]” (Doctrina y Convenios 62:1). A lo largo de todas esas revelaciones a los primeros misioneros se encuentran palabras tranquilizadoras que nos pueden ayudar a superar los temores de compartir el Evangelio, u otros temores que pudiéramos afrontar: “… yo, el Señor, reino en los cielos”; “… puedo haceros santos”; “… toda carne está en mi mano”; y “[s]ed de buen ánimo, hijitos, porque estoy en medio de vosotros” (Doctrina y Convenios 60:4, 7; 61:6, 36).

Ideas para el estudio personal de las Escrituras

Doctrina y Convenios 6062

El Señor se siente complacido cuando abro la boca para compartir el Evangelio.

Todos hemos tenido experiencias en las que pudimos haber compartido el Evangelio con alguien, pero por alguna razón no lo hicimos. Conforme lea las palabras del Señor a los primeros misioneros que no querían “abrir su boca”, piense en sus propias oportunidades de compartir el Evangelio. ¿En qué sentido es su testimonio del Evangelio como un “talento” o un tesoro de Dios? ¿En qué formas en ocasiones “esconde[mos] [nuestro] talento”? (Doctrina y Convenios 60:2; véase también Mateo 25:14–30).

El Señor reprendió a esos primeros misioneros, pero también procuró inspirarlos. ¿Qué mensajes alentadores del Señor encuentra usted en las secciones 6062? ¿En qué forma edifican esos mensajes su confianza para compartir el Evangelio? En los días venideros, busque oportunidades para abrir la boca y compartir lo que Dios le ha confiado.

Véanse también Doctrina y Convenios 33:8–10; 103:9–10; Dieter F. Uchtdorf, “La obra misional: Compartir lo que guardan en el corazón”, Liahona, mayo de 2019, págs. 15–18.

Dios desea que comparta el Evangelio con los demás.

Doctrina y Convenios 61:5–6, 14–18

¿Maldice el Señor todas las aguas?

La advertencia del Señor que se encuentra en Doctrina y Convenios 61 fue, en parte, una advertencia en cuanto a los peligros que Su pueblo podría afrontar al viajar a Sion por el río Misuri, al que en ese tiempo se conocía como peligroso. No se debe interpretar que la advertencia significa que debemos evitar viajar por el agua. El Señor tiene “todo poder”, incluso sobre las aguas (versículo 1).

Doctrina y Convenios 61–62

El Señor es todopoderoso y puede salvaguardarme.

En el viaje de regreso a Kirtland, José Smith y otros líderes de la Iglesia tuvieron una experiencia en el río Misuri que puso en peligro su vida (véase Santos, tomo I, págs. 136–137). El Señor se valió de esa oportunidad para advertir e instruir a Sus siervos. ¿Qué encuentra usted en Doctrina y Convenios 61 que le anima a poner su confianza en el Señor conforme hace frente a sus propios desafíos? Por ejemplo, ¿por qué es importante saber que Dios es “de eternidad en eternidad”? (versículo 1).

Hay perspectivas similares en la sección 62. ¿Qué le enseña el Señor en esa revelación sobre Él mismo y Su poder?

Medite sobre las experiencias que edifican la fe que haya tenido en las que el Señor le haya ayudado a vencer la adversidad espiritual o física.

Doctrina y Convenios 62

El Señor desea que tome algunas decisiones “como [me] parezca bien”.

En ocasiones el Señor nos da indicaciones específicas, y en otros asuntos deja que nosotros decidamos. ¿De qué manera ve que este principio se ilustra en Doctrina y Convenios 62? (véanse también Doctrina y Convenios 60:5; 61:22). ¿En qué forma ha visto ese principio en su vida? ¿Por qué es bueno que tomemos algunas decisiones sin indicaciones directas de Dios?

Véanse también Éter 2:18–25; Doctrina y Convenios 58:27–28.

Ideas para el estudio familiar de las Escrituras y la Noche de Hogar

Doctrina y Convenios 60:2–3.

¿Por qué algunos de los primeros misioneros dudaron en predicar el Evangelio? ¿Por qué a veces dudamos? Considere dramatizar la forma en que los miembros de la familia podrían compartir el Evangelio en una diversidad de situaciones.

Doctrina y Convenios 61:36–39.

¿Qué razones vemos en esos versículos para “se[r] de buen ánimo”? (véase también Juan 16:33). Quizá su familia podría escribir o dibujar cosas que les brindan gozo y recolectarlas en un frasco de “buen ánimo”. (Asegúrense de incluir imágenes del Salvador y recordatorios de Su amor por nosotros). En el transcurso de la semana, cuando los miembros de la familia necesiten un recordatorio de las razones para estar feliz, podrían elegir algo del frasco.

Doctrina y Convenios 61:36.

¿Cómo podría ayudar a su familia a recordar que el Salvador está “en medio de [n]osotros”? Juntos podrían decidir dónde colocar una imagen de Él que esté muy a la vista en su casa. ¿Cómo podemos invitar al Salvador a formar parte de nuestra vida diaria?

Doctrina y Convenios 62:3.

Quizá podrían llevar a cabo una reunión de testimonios en familia después de leer este versículo. A fin de explicar lo que es un testimonio, podría compartir partes del mensaje del presidente M. Russell Ballard titulado “Testimonio puro” (Liahona, noviembre de 2004, págs. 40–43). ¿Por qué es bueno escribir nuestro testimonio?

Doctrina y Convenios 62:5, 8.

¿Por qué no da el Señor mandamientos para cada aspecto de nuestra vida? Según el versículo 8, ¿cómo hemos de tomar decisiones?

Para ver más ideas sobre la enseñanza de los niños, véase la reseña de esta semana de Ven, sígueme — Para la Primaria.

Canción que se sugiere: “Testimonio”, Himnos, nro. 75.

Cómo mejorar el estudio personal

Deje que el Espíritu guíe su estudio. Permita que el Espíritu Santo le guíe. Sea sensible a lo que Él le susurra conforme le guía hacia lo que usted necesita aprender cada día, aun cuando lo que le susurre le sugiera que lea o estudie un tema diferente del que normalmente leería o estudiaría, o que lo haga de una manera diferente.

El Buen Pastor, por Del Parson.