2025
Mi consejo para los jóvenes adultos en cuanto a las citas y al matrimonio
Julio de 2025


“Mi consejo para los jóvenes adultos en cuanto a las citas y el matrimonio”, Liahona, julio de 2025.

Jóvenes adultos

Mi consejo para los jóvenes adultos en cuanto a las citas y al matrimonio

Las citas son una manera de averiguar si una persona es la adecuada para emprender con ella un viaje más largo.

Ilustración de un hombre y una mujer conversando

Ilustraciones por Stephen Neilsen

Me gusta pensar en las citas como una herramienta.

Las herramientas te ayudan a lograr un propósito específico. El propósito de las citas es entablar relaciones que conduzcan al matrimonio y, por extensión, lleven a efecto el plan de Dios para Sus hijos.

Salir en citas es una manera de averiguar si una persona es la adecuada para emprender con ella un viaje más largo. Como enseñó el presidente Dallin H. Oaks, Primer Consejero de la Primera Presidencia: “Mis jóvenes amigos solteros, les aconsejamos que canalicen su relación con el sexo opuesto hacia formas de citas que tengan el potencial de madurar hacia el matrimonio”.

Cuando hablamos del “porqué” de salir en citas, estamos hablando de construir juntos una relación duradera. Estamos hablando de conectarnos nosotros mismos y el uno al otro con el Salvador. Pero a veces, si no tenemos cuidado, podemos centrarnos tanto en salir en citas y conocer gente que el matrimonio termine quedando en un segundo plano.

Me gustaría ofrecerles algunos consejos sobre cómo pueden mejorar sus experiencias con las citas. La mayoría de estos consejos proviene de mi propia experiencia, y espero que les sean útiles.

Hagan que las citas tengan un propósito

Si alguna vez les preguntan cómo son sus citas, espero que “con un propósito” sea una de sus primeras respuestas. Permítanme tratar de ilustrarlo con un ejemplo.

Más de la mitad del tiempo que mi esposa y yo salimos juntos fue a distancia. Conocí a Catherine cuando estábamos en la universidad en Santiago, Chile. Empezamos a salir; pero ella regresó a su casa en Antofagasta antes de que yo terminara mi carrera. Como queríamos que nuestra relación avanzara, una o dos veces al mes yo hacía el viaje de veinte horas en autobús hasta Antofagasta los jueves por la tarde, pasaba los fines de semana con Catherine (incluidas las reuniones de la iglesia) y abordaba el autobús otras veinte horas de regreso a Santiago para estar en mis clases de las ocho el lunes por la mañana.

Los días que no podíamos estar juntos, hablábamos por teléfono. Como en esa época no teníamos teléfonos móviles, contraté un plan de telefonía que me permitía hacer llamadas ilimitadas desde teléfonos públicos. Pasaba horas atado a una cabina telefónica y, si otras personas necesitaban usarla, tenía que colgar y llamar a Catherine tan pronto como terminaban.

A lo largo de esta experiencia, y debido a los muchos obstáculos en nuestra relación, tuve que aprender a tener un propósito al comunicarme con Catherine.

Los invito a que hagan que sus citas sean deliberadas y tengan un propósito. El presidente Russell M. Nelson nos ha pedido que vivamos nuestro discipulado con mayor intención. También podemos tratar de poner mayor intención en la manera en que salimos en citas.

Deberíamos hacer algunas preguntas importantes:

  • ¿Qué piensas acerca de la vida, de la familia y, lo más importante, del Salvador?

  • Sé cuál clase de cosas te gusta hacer y cuál no, pero ¿qué sientes en cuanto al Evangelio?

  • ¿Cuáles son tus normas y tus valores?

Esas preguntas, formuladas con propósito, deben ir acompañadas de diversas actividades con un propósito. Diviértanse, pero asegúrense de hacer también cosas espirituales juntos. Realicen actividades que los ayuden a entenderse y a conocerse de verdad.

Ilustración de unos anillos de boda

La fe por encima del temor

Después de haber salido juntos por un tiempo, la decisión de casarse puede parecer intimidante. ¡Yo estuve nervioso hasta el momento mismo en que Catherine y yo nos casamos!

Decidir casarse puede ser algo difícil, pero no es una decisión que se tome solamente una vez. Decidir casarse significa elegir comprometerse nuevamente con su compañero eterno a lo largo de su vida y fortalecer ese compromiso juntos.

Cuando tengan preguntas sobre el matrimonio o el Evangelio, deben “estudiarlo en [su] mente; entonces ha[n] de pregunta[r] [al Señor] si está bien” (Doctrina y Convenios 9:8). También deben preguntarse: “¿Estoy dispuesto a elegir formar parte de esto por el resto de mi vida?”.

Cuando me casé, algunas personas me preguntaron si me preocupaba acabar divorciándome, como mis padres. Mi respuesta siempre ha sido no. Cuando me casé, decidí que haría lo que fuera necesario para que mi matrimonio saliera bien. Eso significaba elegir cada día seguir al Salvador y estar felizmente casado con mi esposa. Decidí no dejar que el temor al divorcio me alejara de una decisión buena y justa.

El presidente Jeffrey R. Holland, Presidente en Funciones del Cuórum de los Doce Apóstoles, dijo: “Una vez que haya habido inspiración, cuídense de la tentación de alejarse de algo que sea bueno. Si todo estaba bien cuando oraron al respecto, confiaron en ello y vivieron para ello, todavía sigue siendo correcto ahora. […] Hagan frente a las dudas; controlen sus temores. ‘No perdáis, pues, vuestra confianza’”.

No esperen a la felicidad

La realidad es que muchos de ustedes tienen deseos muy buenos y sinceros de encontrar a su compañero. Saben que es un deseo bueno y justo, pero cuando ven que les cuesta encontrar a alguien con quien sean compatibles, se sienten estancados en su progreso en la senda de los convenios.

Con respecto a esto, la hermana Kristen M. Oaks dijo: “Si ustedes se descubren dejando pasar el tiempo mientras esperan un candidato para el matrimonio, dejen de esperar y comiencen a prepararse. Prepárense para la vida mediante los estudios, la experiencia y la planificación. No esperen a que la felicidad les caiga encima; busquen oportunidades de servicio y aprendizaje. Y lo más importante, confíen en el Señor, ‘invocando el nombre del Señor diariamente, y permaneciendo firmes en la fe de lo que está por venir’ [Mosíah 4:11] y les prometo que, a medida que lo hagan, la felicidad vendrá a ustedes”.

Su trayecto en la senda de los convenios no se ha detenido por el hecho de que aún no estén casados. Todavía tienen su conexión por convenio con el Salvador. Si tienen dificultades con el rechazo, la soledad o el miedo, inclúyanlo a Él en su lucha. Él los socorrerá. Él los ayudará.

Para algunas personas, salir en citas con la intención de encontrar un compañero eterno no dará frutos de inmediato. Para otras, sí. Pase lo que pase, sé que Dios cumplirá cada una de las promesas que nos ha hecho si actuamos con un propósito y confiamos en Él.

Independientemente del lugar del mundo en el que se encuentren, o lo que esté sucediendo o no esté sucediendo en su vida, gracias a Jesucristo pueden tener gozo en toda circunstancia. Él y Sus enseñanzas siempre son la respuesta.

Notas

  1. Dallin H. Oaks, “Defiende la verdad”, devocional mundial para jóvenes adultos, 21 de mayo de 2023, Biblioteca del Evangelio.

  2. “Al tratar de ser discípulos de Jesucristo, nuestros esfuerzos por escucharle a Él han de ser cada vez con mayor intención” (Russell M. Nelson, “Escúchalo”, Liahona, mayo de 2020, pág. 89).

  3. Jeffrey R. Holland, “Cast Not Away Therefore Your Confidence”, devocional de la Universidad Brigham Young, 2 de marzo de 1999, pág. 4, speeches.byu.edu.

  4. Kristen M. Oaks, “Defiende la verdad”, Biblioteca del Evangelio.