La virtud de la resiliencia
    Notas al pie de página

    La virtud de la resiliencia

    little girl holding a chicken

    Mientras prestaba servicio como presidente de misión en Uruguay de 1994 a 1997, a menudo comparaba la obra misional con tomar cursos universitarios de nivel avanzado. A nuestros misioneros les decía que el servir en una misión era como tomar clases avanzadas de diligencia y paciencia (entre otras virtudes), las cuales les ayudarían a prepararse para sus futuras funciones de cónyuges y padres.

    Lamentablemente, en la actualidad algunos jóvenes no están preparados para las difíciles lecciones de la vida. Esos jóvenes carecen de lo que yo llamo “la virtud de la resiliencia”. Vemos esa falta de resiliencia en estudiantes universitarios de primer año, en nuevos reclutas militares y hasta en algunos de nuestros misioneros de tiempo completo.

    Nosotros, como padres, amamos a nuestros hijos y deseamos lo mejor para ellos. Queremos que su vida sea más fácil de lo que fue para nosotros. No obstante, puede que nosotros, y la cultura en la que vivimos, estemos haciendo algunas cosas que resulten en la consecuencia no intencional de reducir su resiliencia.

    Afortunadamente, hay un antídoto. Se encuentra en la aplicación de poderosos principios del Evangelio que pueden ayudar a nuestros jóvenes a llegar a ser más como el Salvador (véase Lucas 2:52). A medida que adoptemos y apliquemos esos principios, de los cuales hablo a partir de la página 12, confío en que el Señor nos bendecirá para que fortalezcamos a los jóvenes y a las jovencitas que Él ha reservado para afrontar y vencer los retos de la actualidad.

    Élder Lynn G. Robbins

    De los Setenta