Primaria
8 – 14 noviembre. Doctrina y Convenios 129–132: “Cuando recibimos una bendición de Dios, es porque [hemos obedecido]”
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“8 – 14 noviembre. Doctrina y Convenios 129–132: ‘Cuando recibimos una bendición de Dios, es porque [hemos obedecido]’”, Ven, sígueme — Para la Primaria Doctrina y Convenios 2021 (2020)

“8 – 14 noviembre. Doctrina y Convenios 129–132”, Ven, sígueme — Para la Primaria 2021

José Smith en Nauvoo, 1840, por Theodore Gorka.

8 – 14 noviembre

Doctrina y Convenios 129–132

“Cuando recibimos una bendición de Dios, es porque [hemos obedecido]”

El élder David A. Bednar explicó: “… el hablar y exponer solamente no es enseñar. El predicar el Evangelio a la manera del Señor implica observar, escuchar y discernir” (“Llegar a ser un misionero según Predicad mi Evangelio”, Liahona, octubre de 2013, pág. 50). ¿Qué le enseña el Espíritu conforme observa y escucha a los niños a quienes enseña?

Anotar sus impresiones

Invitar a compartir

Seleccione un tema de las secciones 129–132 y permita que los niños le digan lo que ya sepan de ese tema. Por ejemplo, ¿qué saben sobre el Padre Celestial o la Trinidad? ¿En cuanto al matrimonio eterno? ¿Acerca del Reino Celestial?

Enseñar la doctrina: Niños pequeños

Doctrina y Convenios 130:20–21; 132:5

Las bendiciones son el resultado de la obediencia a Dios.

José Smith enseñó que las bendiciones de Dios se basan en nuestra obediencia a Sus leyes. ¿Cómo puede enseñar ese principio de manera tal que los niños lo comprendan?

Posibles actividades

  • Haga una comparación sencilla a los niños que muestre lo importante que es seguir instrucciones; por ejemplo, hábleles de los pasos que debemos seguir para preparar una comida, jugar un juego o construir algo. ¿Qué sucede si no seguimos las instrucciones? (Tal vez haya tenido una experiencia personal que pueda relatar). Lea Doctrina y Convenios 130:21, y compare esas instrucciones con los mandamientos que debemos seguir a fin de recibir bendiciones del Padre Celestial.

  • Pregunte a los niños si recuerdan un momento en el que hayan obedecido uno de los mandamientos de Dios. ¿Cómo se sintieron? Entonen juntos una canción que hable de la obediencia, tal como “Siempre obedece los mandamientos” (Canciones para los niños, págs. 68–69), y señalen las bendiciones que brinda la obediencia mencionadas en ella. Hablen de algunas cosas que Dios nos ha mandado hacer. ¿Cómo nos bendice Dios si guardamos esos mandamientos?

Doctrina y Convenios 130:22

El Padre Celestial y Jesucristo tienen un cuerpo físico inmortal.

Cuando comprendemos que Dios el Padre y Jesucristo tienen un cuerpo como el nuestro, nos sentimos más cerca de Ellos y nuestra relación con Ellos se fortalece.

Posibles actividades

  • Muestre a los niños una ilustración de Jesucristo e invítelos a que señalen los ojos, la boca y otras partes de Su cuerpo. Después invítelos a que se pongan de pie y señalen esas mismas partes en su propio cuerpo. Lea en Doctrina y Convenios 130:22: “El Padre tiene un cuerpo de carne y huesos […]; así también el Hijo”. Testifique que nuestro cuerpo es como el del Padre Celestial y el de Jesucristo.

  • Entonen juntos una canción que hable sobre el cuerpo, tal como “Cabeza, cara, hombros, pies” (Canciones para los niños, pág. 129), e invite a los niños a que hagan movimientos que vayan con la letra. Pídales que le digan algunas cosas que puedan hacer con su cuerpo. Exprese gratitud por el cuerpo que Dios le ha dado. ¿Cómo podemos mostrar gratitud por esa dádiva especial?

  • Invite a los niños a que hagan dibujos del Padre Celestial, de Jesucristo y de ellos mismos. Ayúdelos a ver la forma en que nuestro cuerpo es como el del Padre Celestial y el de Jesús.

Doctrina y Convenios 132:19

El Padre Celestial ha hecho posible que las familias estén juntas para siempre.

Mediante el poder sellador del Señor y las ordenanzas del templo, nuestras relaciones familiares pueden durar por la eternidad si guardamos nuestros convenios.

Posibles actividades

  • Ayude a los niños a pensar en ejemplos de cosas que no duren para siempre, tales como alimentos que se descomponen, flores que se marchitan, etcétera. Muestre una foto de su familia y comparta lo que sienta por ella. Testifique que, mediante las ordenanzas del templo, el Señor ha hecho posible que las familias duren para siempre.

  • Abra Doctrina y Convenios en la sección 132, y diga a los niños que es una revelación dada a José Smith acerca del matrimonio y la familia. Muéstreles el versículo 19 y señale las palabras “por toda la eternidad” a medida que las lea. Invite a los niños a que lean esas palabras con usted.

  • Ayude a los niños a elaborar muñecos de papel que representen a los integrantes de su familia (véase la hoja de actividades de esta semana). Recórtenlos y colóquenlos en un sobre o júntenlos con un clip para representar el poder sellador que puede unir a nuestra familia por la eternidad.

    Las ordenanzas del templo permiten que las familias estén juntas para siempre.

Enseñar la doctrina: Niños mayores

Doctrina y Convenios 130:18–19

El Padre Celestial quiere que adquiera conocimiento e inteligencia.

Muchas de las cosas que obtenemos en esta vida no se irán con nosotros a la vida venidera. No obstante, nuestro “conocimiento e inteligencia” si se irán con nosotros (Doctrina y Convenios 130:19).

Posibles actividades

  • Pida a los niños que mencionen algo que estén aprendiendo en la escuela o de sus padres. Invítelos a que lean Doctrina y Convenios 130:18–19 para averiguar qué sucederá con nuestro conocimiento e inteligencia en la vida venidera.

  • ¿Qué enseña el versículo 19 sobre la forma en que adquirimos conocimiento e inteligencia? ¿Cómo podemos ser diligentes y obedientes a medida que procuramos aprender? (Para saber más sobre este tema, véase “La educación académica” en Para la fortaleza de la juventud, págs. 9–10).

Doctrina y Convenios 130:20–21; 132:5, 21–23

Las bendiciones son el resultado de la obediencia a Dios.

Reflexione sobre la forma en que el Señor lo bendice cuando usted obedece Sus leyes. ¿Qué experiencias podría relatar a los niños a fin de inspirarlos?

Posibles actividades

  • Entonen una canción que hable de la obediencia, tal como “Siempre obedece los mandamientos” (Canciones para los niños, págs. 68–69), e invite a los niños a que lean Doctrina y Convenios 130:20–21 y 132:5. Ayúdelos a encontrar en esos pasajes palabras e ideas que sean similares a las de la canción. ¿De qué manera recibimos bendiciones de Dios? Pida a los niños que hablen de cómo han sido bendecidos por obedecer las leyes de Dios.

  • Lean juntos Doctrina y Convenios 132:21–23, e invite a los niños a que hagan dibujos que representen lo que aprenden en esos versículos. Anímelos a ser creativos y sugiérales que incluyan en sus dibujos las leyes o los mandamientos que nos ayudan a permanecer en el angosto camino que conduce a la vida eterna.

Doctrina y Convenios 131:1–4; 132:15, 19

El Padre Celestial ha hecho posible que las familias estén juntas para siempre.

Sea cual sea la situación actual de nuestra familia, podemos tomar decisiones ahora que nos prepararán para recibir las bendiciones de tener una familia eterna en el futuro.

Posibles actividades

  • Pida a algunos niños que lean Doctrina y Convenios 131:1–4 y a otros que lean 132:15. Ayúdelos a descubrir lo que esos versículos enseñan sobre el matrimonio. Seleccione frases clave de 132:19 (como “si un hombre se casa con una mujer”, “sempiterno convenio”, “sellado”, “cumplen mi convenio”, “por toda la eternidad” y “por siempre jamás”), y pídales que las encuentren en el versículo. ¿Qué nos enseñan esas frases sobre el matrimonio?

  • Entonen “Las familias pueden ser eternas” (Canciones para los niños, pág. 98) o repasen el “Capítulo 55: Una revelación sobre el matrimonio” (Relatos de Doctrina y Convenios, pág. 198). Pida a los niños que escuchen y se preparen para decir lo que debemos hacer para que nuestra familia sea eterna. Testifique que no importa cuál sea la situación actual de nuestra familia, podemos prepararnos para formar parte de una familia eterna.

Alentar el aprendizaje en el hogar

Invite a los niños a que le digan a sus familiares cuánto los quieren y que desean estar unidos como familia por la eternidad.

Cómo mejorar nuestra enseñanza

Sea sensible a la situación de cada familia. “Los niños hoy en día viven en muchas situaciones familiares diferentes y complejas. [Necesitamos] tender la mano a los […] que se sienten solos, excluidos o que están al otro lado de la cerca” (Neil L. Andersen, “Cualquiera que los reciba, a mí me recibe”, Liahona, mayo de 2016, págs. 49, 52).