2024
Nutran las raíces, y las ramas crecerán
Noviembre de 2024


Sesión del domingo por la tarde

Nutran las raíces, y las ramas crecerán

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Una de las cosas más importantes que podemos aprender en esta vida es la diferencia entre lo que es eterno y lo que no lo es […].

Algunas verdades son el núcleo, la esencia y la raíz de nuestra fe; otras son apéndices o ramas: valiosas, pero solo cuando están unidas a los fundamentos […].

En otras palabras, Jesucristo y Su sacrificio expiatorio son la raíz de nuestro testimonio, y todo lo demás son ramas.

Cuando hablamos de nutrir nuestro testimonio de Jesucristo, me pregunto si, en ocasiones, confundimos las ramas con las raíces […].

Debemos preguntarnos: ¿Se basa mi testimonio en lo que espero que suceda en mi vida? ¿Depende de las acciones o de las actitudes de otras personas? ¿O está fundado firmemente en Jesucristo, “arraigado y sobreedificado en él” [Colosenses 2:7], sean cuales sean las circunstancias cambiantes de la vida […]?

No debemos esperar entenderlo todo antes de actuar, eso no es fe […]. Si esperamos a que todas nuestras preguntas reciban respuesta antes de actuar, estamos limitando seriamente el bien que podríamos lograr y limitamos el poder de nuestra fe […].

La fe soporta las pruebas e incertidumbres de la vida porque está arraigada firmemente en Cristo y en Su doctrina. Jesucristo, y nuestro Padre Celestial, quien lo envió, juntos constituyen el objeto perfectamente fiable y siempre constante de nuestra confianza […].

Es mi sincero ruego y mi bendición que constantemente nutramos las raíces de nuestra fe en el Salvador, en Su doctrina y en Su Iglesia.