Sesión del sábado por la noche
Santidad al Señor en la vida cotidiana
Extractos
En torno a nosotros hay oportunidades para reír, deleitarnos, ver con ojos agradecidos. El nuestro es un Evangelio de gozo y santidad en la vida cotidiana. La santidad distingue las cosas con fines sagrados. Sin embargo, la santidad también nos invita a impregnar la vida cotidiana con lo sagrado, a regocijarnos en el pan de cada día en medio de los espinos y abrojos de este mundo. Para andar con el Señor, debemos llegar a ser santos, como Él es santo y, para ayudarnos a llegar a ser santos, el Señor nos invita a andar con Él […].
La familia de la fe y la comunidad de los santos combaten el aislamiento y la soledad. La santidad al Señor dice no a lo profano, no a la astucia sarcástica a costa de los demás, no a los algoritmos que se lucran con la ira y la polarización. La santidad al Señor dice sí a lo sagrado y reverente, sí a convertirnos en nuestro yo más libre, más feliz, más auténtico, a nuestro mejor yo cuando lo seguimos a Él en la fe […].
La santidad al Señor hace sagrada la vida cotidiana. Nos acerca más al Señor y el uno al otro, y nos hace más felices, y nos prepara para vivir con Dios nuestro Padre, Jesucristo y con nuestros seres queridos […].
Podemos sentir Su amor al hacer nuestra la santidad al Señor cada día, felices y para siempre.