Protégete
Debes tratar a todos los hijos de nuestro Padre Celestial con bondad y respeto. También debes esperar que los demás te traten de la misma manera. Si alguien trata de hacerte daño con palabras o acciones, ¡eso no está bien!
Si no te sientes seguro…
-
Di que no. No tienes que hacer nada que te haga sentir mal o incómodo. Está bien decir “No”.
-
Escucha tus sentimientos. El Espíritu Santo nos da advertencias silenciosas para ayudarnos a mantenernos a salvo. Si sientes que algo está mal, no participes y trata de alejarte si puedes.
-
No guardes secretos dolorosos. Hay una diferencia entre una sorpresa feliz y un secreto doloroso. No debes guardar un secreto doloroso, aunque lo hayas prometido.
-
Díselo a un adulto en quien confíes. Si algo malo sucede o tienes miedo, díselo a alguien que pueda ayudarte de inmediato, como uno de tus padres, un maestro o un líder de la Iglesia.
¿Con quién puedes hablar cuando tienes un problema? Escribe aquí una lista de personas de confianza:
Ilustraciones por Jennifer Bricking.