A veces, puede que nos sintamos confundidos en cuanto a nuestra vida o inseguros en cuanto al futuro. Podemos encontrar qué camino seguir con nuestro amoroso Padre Celestial y su Hijo, Jesucristo, quienes son la fuente de la verdad.
La verdad es el conocimiento de las cosas como realmente son. Por ejemplo, es verdad que Dios te ama y que puede ayudarte a cambiar tu vida. Dios nos conoce personalmente y emplea al Espíritu Santo para ayudarnos a reconocer lo que es verdad.
El Padre Celestial envió a Su hijo, Jesucristo, para enseñarnos cómo ser felices y encontrar significado en nuestra vida.
Jesús es nuestro ejemplo perfecto de cómo vivir. Sus enseñanzas actúan como una luz de guía que puede conducirnos hacia la paz. Cualquiera que desee seguir a Jesucristo puede tener esa luz; Él promete que todos los que lo busquen lo hallarán.
El Espíritu Santo es el mensajero del Padre Celestial y Jesucristo. Hay varias maneras en las que el Espíritu Santo puede ayudarnos a estar más cerca a Dios. El Espíritu Santo:
Dios nos ama y desea saber de nosotros. Él promete que, cuando oremos, Él nos dará respuestas y guía.
Jesús nos enseñó a orar en la Biblia (Mateo 6:9–13) y en el Libro de Mormón (3 Nefi 18:19).
La Biblia enseña que “la fe [es] la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve” (Hebreos 11:1). Cuando somos fieles, escogemos creer que el Padre Celestial y Jesucristo nos ayudarán a encontrar felicidad y significado en nuestra vida.
Dios se comunica con nosotros por medio del Espíritu Santo de diversas maneras. En la Biblia, a menudo se describe como una “voz apacible y delicada” (véase 1 Reyes 19:11–12), pero cada persona siente el Espíritu Santo a su manera. En tu caso, el Espíritu Santo podría manifestarse como:
Jesús nos dio el ejemplo supremo a todos. Si deseamos saber lo que es verdad, podemos seguir Su ejemplo y hacer lo que Él hizo.
¿Y cómo puedes hacerlo?