Seminario
Éxodo 16: El pan de cada día


“Éxodo 16: El pan de cada día”, Antiguo Testamento: Manual del maestro de Seminario, 2026

“Éxodo 16: El pan de cada día”, Antiguo Testamento: Manual del maestro de Seminario

Éxodo 14–18: Lección 47

Éxodo 16

El pan de cada día

Israelites at gathering of manna

Después de que el Señor liberó a Su pueblo de Egipto, este se encontró con nuevos desafíos y oportunidades de crecimiento. Los israelitas ya no podían depender de los egipcios para obtener alimentos y agua, por lo que tuvieron que aprender a confiar en el Señor para satisfacer sus necesidades diarias. Esta lección puede ayudar a los alumnos a confiar en el Señor a diario.

Preparación del alumno: Invite a los alumnos a buscar evidencias del poder del Señor en sus vidas desde ahora hasta la próxima clase. Anímelos a dedicar tiempo en sus oraciones personales o familiares para agradecer al Padre Celestial por Su ayuda.

Posibles actividades de aprendizaje

La necesidad de alimento diario

Considere comenzar la clase con un análisis de las cosas que nuestro cuerpo necesita todos los días. Por ejemplo, podría mostrar un poco de pan. Invite a un alumno que tenga hambre a pasar al frente de la clase y comer algo de pan. Mientras el alumno come, hágale las preguntas siguientes:

  • ¿Cuándo fue la última vez que comiste?

  • Si comiste recientemente, ¿por qué tienes hambre ahora?

  • ¿Por qué tenemos que comer con regularidad?

El élder D. Todd Christofferson, del Cuórum de los Doce Apóstoles, comparó el alimentar nuestro cuerpo físico con cuidar de nuestro espíritu:

Portrait of Elder D. Todd Christofferson.  Photographed in March 2020.

Todos reconocemos la necesidad de la nutrición física. El hambre y la sed nos la recuerdan claramente si la olvidamos. Pero la nutrición espiritual es igualmente necesaria (“Pan de cada día: Modelos”, Biblioteca del Evangelio).

  • ¿Por qué crees que la necesidad de alimentar el espíritu es tan importante como cuidar el cuerpo?

  • ¿Por qué puede ser fácil pasar por alto las necesidades espirituales?

Dedica un momento a meditar en las preguntas siguientes. Si lo deseas, anota tus pensamientos en tu diario de estudio:

  • ¿Sientes cada día el mismo deseo de cuidar tu espíritu que de cuidar tu cuerpo? ¿Por qué sí o por qué no?

  • ¿Qué crees que el Padre Celestial desea que hagas cada día para cuidar de tu espíritu?

Busca inspiración para saber lo que puedes seguir haciendo, o lo que puedes cambiar, para proporcionarle a tu espíritu la fortaleza diaria que necesita del Señor.

Confiar en el Señor a diario

Después de cruzar el mar Rojo, los israelitas “creyeron en Jehová y en Moisés, su siervo” (Éxodo 14:31). Cantaron y danzaron para alabar al Señor por haberlos librado (véase Éxodo 15:1–21). Sin embargo, su alabanza al Señor no duró mucho. Mientras Moisés los guiaba hacia el monte Sinaí, enfrentaron varios problemas y su fe fue puesta a prueba.

Lee Éxodo 16:2–4, 11–15 y busca el modo en que el Señor proveyó alimento para los israelitas.

  • ¿Qué encontraste?

Si lo desea, pida a los alumnos que marquen la palabra “maná” en Éxodo 16:15 y que la correlacionen o vinculen con Juan 6:47–51.

Lee Juan 6:31–35, 47–51 para saber lo que Jesús enseñó sobre el maná.

  • ¿En qué se asemeja el maná a Jesucristo?

  • ¿En qué sentido lo que Jesús nos ofrece es infinitamente mejor que el maná?

ícono de Seminario Anime a los alumnos a centrarse en Jesucristo mientras estudian sobre el maná. Una manera de hacerlo es entregarles el volante titulado “Pan del cielo”. Los alumnos pueden completar el volante de forma individual o en grupos pequeños.

Como alternativa, podría invitar a grupos pequeños de alumnos a leer Éxodo 16:14–31, 35 y a crear un cuestionario sobre el maná con tres o cuatro preguntas que se respondan leyendo los versículos. Luego, los grupos podrían intercambiar sus cuestionarios entre sí.

Comparta las respuestas correctas después de que los alumnos hayan terminado: 1. Verdadero; 2. Falso; 3. Falso; 4. Verdadero; 5. Verdadero; 6. Falso; 7. Verdadero. 8. Falso.

  • ¿Cómo podrían aplicarse estos detalles sobre el maná a nuestra necesidad de alimento espiritual?

  • ¿Qué pueden enseñarte los detalles del maná acerca de recibir el alimento espiritual de Jesucristo?

Es posible que los alumnos hayan descubierto muchas verdades valiosas. Podrían comentar por qué creen que las verdades que reconocieron son importantes. También podría hacerles otras preguntas de seguimiento. El resto de esta lección se centrará en la verdad siguiente: cuando confiamos en el Señor a diario, Él nos bendice con el alimento espiritual que necesitamos. (Nota: Los alumnos reflexionarán sobre su deseo de confiar en el Señor en la Lección 55: “Evalúa tu aprendizaje 3”. Si se siente inspirado a centrarse en una verdad diferente durante el resto de la lección, asegúrese de hacer las adaptaciones correspondientes cuando enseñe la Lección 55).

Para profundizar la comprensión de los alumnos de nuestra necesidad diaria de Jesucristo, podría compartir la cita siguiente o ver el video “Pan de cada día: Modelos” (2:51), disponible en LaIglesiadeJesucristo.org.

2:52

El élder Christofferson habló de la necesidad que tenemos de recibir alimento espiritual diario del Señor:

Portrait of Elder D. Todd Christofferson.  Photographed in March 2020.

No debemos creer que podemos pasar semanas y meses sin nutrirnos espiritualmente, sin sufrir o sin que ello influya negativamente en nuestra vida espiritual. El reconocer la realidad de nuestra necesidad de administración espiritual diaria, o maná, nos ayuda a aumentar nuestro valor para hacer lo justo y servir al prójimo, más que si hubiéramos ignorado a Dios (“Pan de cada día: Modelos”, Biblioteca del Evangelio).

  • ¿Por qué confiar en el Señor cada día es mejor que las experiencias espirituales fuertes y ocasionales?

El pan de cada día

Proporcione las instrucciones siguientes. Además de los pasajes de las Escrituras sugeridos, los alumnos podrían buscar citas de líderes de la Iglesia mediante la búsqueda de palabras o frases como “diariamente” o “cada día” en la Biblioteca del Evangelio.

Escribe el título “El pan de cada día: Jesucristo” en una página de tu diario de estudio y dibuja una hogaza de pan en el medio de la página. Estudia los siguientes pasajes de las Escrituras en busca de lo que podemos hacer cada día para confiar en el Señor y recibir alimento espiritual. Escribe alrededor del dibujo del pan lo que encuentres.

  • Deuteronomio 8:3

  • 1 Nefi 17:3

  • 2 Nefi 32:3

  • Alma 37:36–37

    Utilice las preguntas siguientes para invitar a los alumnos a hablar de lo que descubrieron. Puede alentarlos a que agreguen ideas a sus diarios de estudio mientras escuchan a sus compañeros de clase.

  • ¿Cuáles de estas acciones te han ayudado a invitar al Pan de Vida, Jesucristo, a tu vida a diario? ¿Cómo te ha alimentado o fortalecido Él como resultado?

  • Además de lo que encontraste en los pasajes de las Escrituras, ¿qué otras cosas intentas hacer cada día para confiar en el Señor?

  • ¿Qué le dirías a alguien que siente que no necesita hacer estas cosas?

Si el tiempo lo permite, considere cantar un himno con la clase sobre la necesidad que tenemos del Señor, tal como “Señor, te necesito” (Himnos, nro. 49). Los alumnos podrían decir qué frases del himno son significativas para ellos.

Observa la lista que escribiste alrededor de la hogaza de pan en tu diario de estudio y rodea con un círculo una o dos ideas que sientas que el Señor desearía que comiences a hacer o que hagas de manera diferente para confiar más en Él cada día. Luego responde las preguntas siguientes:

  • ¿Cuándo y dónde harás eso cada día?

  • ¿Qué desafíos tendrás que superar para hacer que este hábito forme parte de tu rutina diaria? ¿Cómo superarás esos desafíos?

  • ¿De qué manera crees que hacer eso todos los días podría influir en tu relación con el Padre Celestial y Jesucristo con el paso del tiempo?

Para concluir, comparta sus pensamientos y sentimientos acerca de nuestra necesidad de confiar en el Señor a diario. Busque oportunidades en lecciones futuras de hacer un seguimiento de los esfuerzos de los alumnos. También podría hablarles de forma periódica sobre los esfuerzos diarios de usted por confiar en el Señor.