Manuales y llamamientos
22. Proveer para las necesidades temporales y desarrollar la autosuficiencia


“22. Proveer para las necesidades temporales y desarrollar la autosuficiencia”, Manual General: Servir en La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, 2020.

“22. Proveer para las necesidades temporales y desarrollar la autosuficiencia”, Manual General.

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22.

Proveer para las necesidades temporales y desarrollar la autosuficiencia

22.0

Introducción

Los miembros de la Iglesia hacen el convenio de “llevar las cargas los unos de los otros […]; llorar con los que lloran […], y […] consolar a los que necesitan de consuelo” (Mosíah 18:8–9). Cuidar de aquellos que tienen necesidades temporales forma parte de la obra de salvación y exaltación (véase 1.2). Esa responsabilidad corresponde a todos los miembros de la Iglesia a medida que se ministran unos a otros.

A los miembros de la Iglesia también se les aconseja que fortalezcan su propia autosuficiencia mediante el trabajo diligente y con la ayuda del Señor. La autosuficiencia es la capacidad, el compromiso y el empeño de proporcionar los elementos espirituales y temporales indispensables para sostener la vida de uno mismo y de su familia. Conforme los miembros llegan a ser más autosuficientes, también tienen mayor capacidad de servir a los demás.


LOS EMPEÑOS INDIVIDUALES Y FAMILIARES


22.1

Desarrollar la autosuficiencia

Con la ayuda del Señor, los miembros cultivan la autosuficiencia de la siguiente manera:

  • Desarrollan fortaleza espiritual, física y emocional.

  • Obtienen formación académica y empleo.

  • Mejoran su preparación temporal.

22.1.1

La fortaleza espiritual

El Salvador enseñó: “… para mí todas las cosas son espirituales; y en ninguna ocasión os he dado una ley que fuese temporal” (Doctrina y Convenios 29:34). Los miembros desarrollan fortaleza espiritual a medida que hacen lo siguiente:

  • Ejercen fe en Jesucristo.

  • Oran.

  • Ayunan

  • Estudian las Escrituras y las palabras de los profetas vivientes.

  • Obedecen los mandamientos.

  • Asisten a la reunión sacramental y a otras reuniones de la Iglesia.

  • Brindan servicio a los demás.

  • Participan en ordenanzas sagradas y se esfuerzan por guardar los convenios relacionados con ellas.

A medida que los miembros hacen esas cosas, reciben guía del Espíritu Santo en cuanto a cómo resolver sus problemas y ministrar a los demás con eficacia.

22.1.2

La salud física y emocional

El Padre Celestial desea que Sus hijos desarrollen fortaleza física y emocional, lo cual incluye hacer lo siguiente:

  • Obedecer la Palabra de Sabiduría (véase Doctrina y Convenios 89; véase también 38.7.14 en este manual).

  • Esforzarse por comer alimentos nutritivos, hacer ejercicio con regularidad, dormir lo suficiente y mantener un peso saludable.

  • Evitar sustancias y comportamientos que sean dañinos o adictivos.

  • Practicar una buena higiene y recibir la debida atención médica.

  • Cultivar una relación sana con la familia y otras personas, y fortalecer esa relación.

  • Aprender a controlar el estrés.

  • Buscar ayuda para atender problemas mentales o emocionales, según sea necesario.

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22.1.3

La formación académica y el empleo

El Salvador enseñó que “[l]a gloria de Dios es la inteligencia” (Doctrina y Convenios 93:36). También enseñó: “… buscad conocimiento, tanto por el estudio como por la fe” (Doctrina y Convenios 88:118; véase también 130:18). La formación académica o vocacional puede conducir a un mejor empleo a fin de que los miembros puedan satisfacer sus necesidades personales y familiares.

Mejorar su capacidad de trabajo ayudará a los miembros a aportar a sus familias, a la Iglesia y al mundo. Se les aconseja que trabajen y sean honrados en todo lo que hagan.

22.1.4

La preparación temporal

En las Escrituras se enseña sobre la importancia de estar preparados (véanse Ezequiel 38:7; Doctrina y Convenios 38:30). Se aconseja a los miembros que se preparen para que puedan cuidar de sí mismos, de su familia y de otras personas en épocas de necesidad.

Los miembros aumentan su preparación financiera al:

  • Pagar diezmos y ofrendas (véase Malaquías 3:8–12).

  • Eliminar y evitar las deudas en la medida de lo posible.

  • Elaborar un presupuesto y ceñirse a él.

  • Ahorrar para el futuro.

  • Obtener una formación académica adecuada que los ayude a proveer para sí mismos y su familia (véase 22.3.3).

La preparación también abarca elaborar un plan para cubrir las necesidades básicas en una situación de emergencia. Se insta a los miembros a juntar una provisión de alimentos, agua y otras necesidades a corto y a largo plazo.

Para obtener más información, véase Las finanzas personales para la autosuficiencia y “Recursos para la preparación temporal”.

22.2

Ministrar a las personas con necesidades temporales y emocionales

A los discípulos del Señor se les enseña a “amarse […] y a servirse el uno al otro” y a “socorr[er] a los que necesiten […] socorro” (Mosíah 4:15–16). Los miembros se esfuerzan por ver a las demás personas como el Salvador las ve, y a entender sus puntos fuertes y sus necesidades particulares. Al hacerlo, recibirán inspiración para saber la forma de ministrar a quienes tengan necesidades temporales o emocionales. Entre esas necesidades podrían estar los alimentos, la ropa, la vivienda, la formación académica, el empleo, la salud física y el bienestar emocional.

22.2.1

El almacén del Señor

El Salvador enseñó: “… da[d] de vuestros bienes a los pobres […]; y se depositarán ante el obispo […] [y] se guardará[n] en mi almacén para suministrarse a los pobres y a los necesitados” (Doctrina y Convenios 42:31, 34). A todos los recursos que están a disposición de la Iglesia para ayudar a las personas que tienen necesidades temporales se los conoce como el almacén del Señor (véase Doctrina y Convenios 82:18–19), el cual abarca las ofrendas que los miembros hacen de tiempo, talentos, compasión, bienes materiales y recursos financieros que se destinan para ayudar a los necesitados.

Hay un almacén del Señor en cada barrio y estaca. Los líderes a menudo pueden ayudar a las personas y familias a buscar soluciones para sus necesidades al echar mano del conocimiento, las habilidades y el servicio que ofrecen los miembros del barrio y de la estaca.

Además de los recursos del almacén del Señor, los miembros pueden recibir la ayuda que necesiten a través de aquellos que ofrezcan el Gobierno y la comunidad (véase 22.12).

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22.2.2

La ley del ayuno y las ofrendas de ayuno

El Señor ha establecido la ley del ayuno y las ofrendas de ayuno a fin de bendecir a Su pueblo y proporcionarle un medio para que brinde servicio a los necesitados. La ley del ayuno bendice a los que dan y a los que reciben. Los miembros se acercan al Señor y aumentan su fortaleza espiritual conforme viven esta ley, además de que incrementan su propia autosuficiencia y sienten una mayor compasión (véanse Isaías 58:6–12; Malaquías 3:8–12).

El ayuno se puede ofrecer en cualquier momento. Sin embargo, los miembros observan habitualmente el primer domingo del mes como el día de ayuno. Por lo general, un día de ayuno abarca lo siguiente:

  • Orar

  • Abstenerse de alimentos y bebidas durante un plazo de 24 horas (si se cuenta con la capacidad física)

  • Dar una ofrenda de ayuno generosa

Una ofrenda de ayuno es un donativo que se hace con el fin de ayudar a los necesitados. Cada vez que los miembros ayunan, se les pide que den a la Iglesia una ofrenda que por lo menos sea igual al valor de los alimentos que habrían ingerido. Se alienta a los miembros a ser generosos y a dar más del valor de las dos comidas, si pueden.

Los miembros entregan la ofrenda de ayuno al obispo o a uno de sus consejeros junto con una papeleta de Diezmos y otras ofrendas. En ciertos lugares también se pueden hacer donativos en línea. En algunos barrios, el obispo podría autorizar que los poseedores del Sacerdocio Aarónico recolecten las ofrendas de ayuno (véase 34.3.2).

22.2.3

El servicio

Los miembros procuran servir a los demás como lo hizo el Salvador (véase Juan 13:35). Se esfuerzan por estar al tanto de los puntos fuertes y las necesidades de cada uno, y se ministran el uno al otro con amor y comprensión.

El servicio se puede coordinar en el barrio, la estaca o la comunidad. Donde esté disponible el recurso SirveAhora.org, los miembros y otras personas pueden recurrir a él para enterarse de oportunidades de servicio en la comunidad. También pueden brindar ayuda en casos de desastre o servicio a la comunidad mediante proyectos que auspicia la Iglesia, tales como Manos que Ayudan.

22.2.4

La ayuda humanitaria

La Iglesia proporciona ayuda humanitaria en todo el mundo, tanto de forma directa o mediante asociaciones con otras organizaciones de socorro. La ayuda normalmente se brinda mediante la entidad de la Iglesia denominada Latter-Day Saint Charities y sin tener en cuenta la raza, la religión ni la nacionalidad.

Los miembros y otras personas que deseen apoyar esos empeños pueden hacer donativos al fondo de ayuda humanitaria de la Iglesia. Los miembros pueden entregar su donativo al obispo o a uno de sus consejeros junto con una papeleta de Diezmos y otras ofrendas. En ciertos lugares también se pueden hacer donativos en línea.


LOS EMPEÑOS DE LOS LÍDERES


22.3

El modelo para desarrollar la autosuficiencia y ministrar a los necesitados

Los líderes de la Iglesia representan al Salvador al cuidar de las personas que tienen necesidades temporales y emocionales (véase 22.3.4). Al hacerlo, se esfuerzan por ayudar a los miembros a aumentar su autosuficiencia.

Los líderes procuran la guía del Espíritu Santo a fin de poder ayudar con sensibilidad y compasión. El siguiente modelo los ayudará a atender las necesidades de los miembros de manera tal que ellos desarrollen la autosuficiencia:

  • Buscar a los necesitados.

  • Ayudarlos a evaluar y atender necesidades a corto plazo.

  • Ayudarlos a desarrollar autosuficiencia a largo plazo.

  • Ministrar a las personas con necesidades emocionales.

22.3.1

Buscar a los necesitados

El obispo tiene la responsabilidad sagrada de buscar a los necesitados y cuidar de ellos (véase Doctrina y Convenios 84:112). Otras personas que tienen una importante función en ayudar al obispo con esa responsabilidad son:

  • Los hermanos y las hermanas ministrantes.

  • Las presidencias de la Sociedad de Socorro y del cuórum de élderes.

  • Los consejeros del obispo.

  • Otros miembros del consejo de barrio.

Según sea necesario, el obispo podría llamar a especialistas de barrio en bienestar y autosuficiencia para que apoyen esos empeños (véase 22.6.4).

Con un espíritu de amor e interés, los líderes de barrio y las personas que sirvan con ellos contribuyen a determinar qué miembros necesitan ayuda. No basta con ayudar solamente cuando se les pida. Los líderes deben deliberar con los hermanos y las hermanas ministrantes a fin de asegurarse de que los miembros necesitados reciban el debido cuidado.

22.3.2

Ayudar a los miembros a evaluar y atender las necesidades a corto plazo

Los miembros se esfuerzan por satisfacer sus necesidades básicas mediante su propio esfuerzo, la ayuda de familiares y la proveniente de recursos del Gobierno y la comunidad (véase 22.12). Si esos recursos fuesen insuficientes, podrían necesitar ayuda de la Iglesia.

La ayuda de la Iglesia podría incluir ayudar con necesidades a corto plazo, tales como alimentos, artículos de higiene, ropa, vivienda y otras cosas de primera necesidad. El obispo puede recurrir a las ofrendas de ayuno para atender esas necesidades. En algunos lugares, los obispos también podrían valerse de pedidos del obispo de alimentos y otros artículos básicos (véase “Pedidos del obispo y referencias” en el sistema Fuentes de recursos para líderes y secretarios [LCR, por sus siglas en inglés]).

Al proporcionar ayuda de la Iglesia, los líderes siguen los principios y las normas que se señalan en las secciones 22.4 y 22.5.

22.3.3

Ayudar a los miembros a desarrollar la autosuficiencia a largo plazo

Los miembros podrían necesitar apoyo constante para atender sus retos a largo plazo. La formación académica, la instrucción vocacional y otros recursos pueden ayudarlos a ser más autosuficientes y a proveer para sus necesidades a más largo plazo. Los líderes de la Sociedad de Socorro y del cuórum de élderes, los hermanos y las hermanas ministrantes, y otras personas pueden ayudar a los miembros a obtener acceso a esos recursos.

El Plan de autosuficiencia ayuda a los miembros a determinar sus puntos fuertes y sus necesidades, y a enterarse de recursos de utilidad. El plan debe utilizarse cada vez que se considere prestar ayuda de la Iglesia. El obispo podría asignar a líderes de la Sociedad de Socorro o del cuórum de élderes, a hermanos o hermanas ministrantes, o a otras personas a que ayuden a los miembros a llenar el plan.

Como parte del plan, los líderes podrían recomendar a los miembros que participen en un grupo de autosuficiencia. Esos grupos los ayudan a adquirir habilidades y a informarse de recursos para obtener una mejor formación académica o un mejor empleo, o para administrar mejor sus finanzas (véase 22.13). Por lo general, los consejos de estaca o de barrio organizan esos grupos (véanse 22.10.2, 22.7).

El obispo, u otro líder que él asigne, se vale de la Guía del obispo para el Plan de autosuficiencia al proporcionar ayuda. Ese formulario ayuda a los líderes a hacer un seguimiento del avance de los miembros hacia la autosuficiencia.

22.3.4

Ministrar a las personas con necesidades emocionales

Muchos miembros afrontan retos de carácter emocional. Los hermanos y las hermanas ministrantes y los líderes del barrio pueden tener una función decisiva en ayudar a esos miembros.

La lucha que una persona afronte con los problemas emocionales podría afectar a sus demás familiares. Los líderes del barrio deben estar pendientes de las necesidades de los familiares, en particular del cónyuge, y ofrecerles apoyo y comprensión.

La Iglesia proporciona “Recursos para orientar” a fin de ayudar a los líderes a brindar apoyo a los miembros en cuanto a una gran variedad de problemas emocionales y sociales. Entre los recursos adicionales que hay para los miembros se encuentran los siguientes:

Véase también “Salud emocional” en 22.13.

Los obispos podrían consultar con el personal de Servicios para la Familia con el fin de obtener un mejor entendimiento de los problemas emocionales de un miembro y averiguar en cuanto a los recursos y servicios disponibles. Los presidentes de estaca y de misión también pueden consultar con Servicios para la Familia. Como parte de las consultas, el personal de Servicios para la Familia podría ayudar a esos líderes a evaluar si un miembro que tenga problemas emocionales o sociales serios necesita terapia profesional. Los líderes pueden ponerse en contacto con la oficina de Servicios para la Familia que les corresponda o con el gerente de bienestar y autosuficiencia correspondiente para solicitar una consulta. Véase 31.3.6 para obtener la información de contacto.

Los obispos pueden remitir a miembros que necesiten terapia a un profesional de Servicios para la Familia donde estos estén disponibles. Para ello, deben llenar un pedido del obispo de servicios (véase “Pedidos del obispo y referencias” en el sistema Fuentes de recursos para líderes y secretarios). O bien, los miembros podrían procurar la ayuda de terapeutas profesionales de prestigio de su comunidad.

En ocasiones, los obispos aconsejan a miembros que necesitan ayuda para arrepentirse de comportamientos pecaminosos que podrían incluir pecados relacionados con las adicciones o causados por estas. En esos casos, los obispos deben consultar las pautas que se encuentran en 32.8.1 y 32.8.2.

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22.4

Los principios para proporcionar ayuda de la Iglesia

Con la ayuda del Señor, los miembros procuran proveer para sí mismos y sus familias. Si necesitan ayuda financiera, deben recurrir a las siguientes fuentes en este orden:

  1. Sus familiares

  2. Los recursos de ayuda financiera del Gobierno y de la comunidad

  3. La ayuda que ofrece la Iglesia mediante las ofrendas de ayuno

Si los miembros necesitan ayuda a corto plazo con alimentos y otros productos de primera necesidad, los obispos pueden hacer uso de las ofrendas de ayuno a fin de proporcionar ayuda (véase 22.3.2). Donde se cuente con pedidos del obispo, los obispos por lo general se valen de estos para brindar ayuda y otros productos básicos.

La finalidad de la ayuda que presta la Iglesia es que sirva para que los miembros desarrollen independencia, y no dependencia. Toda ayuda que se preste debe fortalecer a los miembros en su afán por llegar a ser autosuficientes.

Al proporcionar ayuda de la Iglesia, los líderes siguen los principios que se encuentran en las secciones de la 22.4.1 a la 22.4.5. Se insta a los obispados y secretarios a que repasen el video “Fondos sagrados, responsabilidades sagradas”.

22.4.1

Alentar la responsabilidad personal y familiar

Los líderes enseñan que las personas y las familias son las principales responsables de su bienestar temporal, emocional y espiritual. Al vivir los principios de autosuficiencia, los miembros tendrán una mayor capacidad de resolver necesidades futuras por su cuenta (véase 22.1).

Antes de proporcionar ayuda de la Iglesia, el obispo (u otro líder o miembro que él asigne) repasa con el miembro los recursos que este utilice para satisfacer sus propias necesidades. Esa persona podría sugerir al miembro otros recursos que pudiera considerar, incluyendo recursos del Gobierno o de la comunidad (véase 22.12).

22.4.2

Proveer ayuda temporal para cubrir las necesidades esenciales

La finalidad de la ayuda de la Iglesia es cubrir de manera temporal las necesidades básicas de los miembros mientras ellos se esfuerzan por llegar a ser autosuficientes. La ayuda del fondo de las ofrendas de ayuno normalmente se usa para pagar el costo de artículos esenciales, como alimentos y ropa. Sin embargo, también se podría emplear para pagar la vivienda o los servicios públicos. Asimismo, podría utilizarse para pagar servicios personales como terapia, atención médica o cursos de corta duración de formación laboral.

La ayuda que brinda la Iglesia tiene como fin sostener la vida, no un estilo de vida. Los miembros podrían necesitar apoyo y empatía a medida que se esfuerzan por reducir o eliminar gastos a fin de proveer mejor para sus necesidades.

Los obispos deben ejercer el buen criterio y procurar dirección espiritual al considerar la cantidad y la duración de la ayuda que se ofrezca. Deben actuar con compasión y generosidad, al mismo tiempo que no se crea dependencia.

22.4.3

Proveer recursos o servicios en lugar de dinero

Si es posible, el obispo debe evitar dar dinero. En su lugar debe emplear las ofrendas de ayuno o los pedidos del obispo para brindar artículos o servicios a los miembros. De ese modo, estos pueden utilizar su propio dinero para costear otras necesidades.

Si eso no fuera suficiente, el obispo podría ayudar recurriendo a las ofrendas de ayuno para pagar provisionalmente recibos esenciales (véase 22.5.2). Si es posible, el pago se debe enviar directamente al proveedor del servicio (véase 22.5.3).

22.4.4

Ofrecer trabajo u oportunidades de servicio

Los obispos invitan a las personas que reciban ayuda a trabajar o a dar servicio en la medida que su capacidad se lo permita. Eso ayuda a que los miembros mantengan un sentido de la dignidad y también aumenta su capacidad de ser autosuficientes. En los lugares donde esté disponible, podría recurrirse a SirveAhora.org para averiguar en cuanto a oportunidades de servicio que haya en la comunidad.

A los miembros de edad avanzada o con discapacidad se les podría limitar la cantidad de trabajo o servicio que brinden. Los líderes deben mostrar comprensión en cuanto a su situación y ofrecer opciones que les permitan hacer lo que puedan dentro de sus circunstancias.

22.4.5

Mantener confidencial la información sobre la ayuda de la Iglesia

El obispo y otros líderes de barrio mantienen confidencial toda información sobre los miembros que necesiten ayuda de la Iglesia. De esa manera se protege su privacidad y dignidad (véase 31.3).

Los miembros que reciban ayuda deben reconocer la naturaleza sagrada de las ofrendas de ayuno y los pedidos del obispo, así como tratar la ayuda que reciban con confidencialidad y respeto.

En ocasiones podría ser de utilidad que el consejo de barrio u otras personas sepan de las necesidades de una persona o una familia, como cuando un miembro está buscando empleo. En tales casos, el obispo y otros líderes por lo general piden permiso al miembro para compartir la información sobre su situación.

22.5

Normas para proporcionar ayuda de la Iglesia

Los líderes de la Iglesia deben seguir las normas que se explican en esta sección al proporcionar ayuda por medio de las ofrendas de ayuno o de los pedidos del obispo de alimentos y otros artículos básicos.

22.5.1

Normas respecto a los beneficiarios de la ayuda de la Iglesia

22.5.1.1

La ayuda a los miembros del barrio

Por lo general, los miembros que reciban ayuda de la Iglesia deben vivir dentro de los límites del barrio y su cédula debe estar en este. La ayuda se debe dar sin importar si el miembro asiste con regularidad a las reuniones o si sigue las normas de la Iglesia.

Si un miembro se mudó al barrio recientemente, el obispo se pone en contacto con el obispo anterior a fin de hablar de la situación de la persona antes de proporcionar la ayuda. Los obispos también pueden ver toda la ayuda que la persona haya recibido en los últimos tres años en la sección “Finanzas” de Fuentes de recursos para líderes y secretarios.

22.5.1.2

La ayuda a los obispos y presidentes de estaca

Puede que en ocasiones un obispo, o un familiar cercano o lejano suyo que viva en el barrio, necesite ayuda de la Iglesia. Si así fuera, el obispo analiza con el presidente de estaca las necesidades y la ayuda que se proponga. Antes de que un obispo utilice las ofrendas de ayuno o apruebe un pedido del obispo para sí mismo o para su familia, se requiere que obtenga la aprobación por escrito del presidente de estaca.

Si se emplearan fondos de las ofrendas de ayuno, el presidente de estaca analiza las cuentas y los demás gastos antes de autorizar cualquier pago. El obispo no debe aprobar pagos para él ni para su familia.

Si un presidente de estaca, o un familiar cercano o lejano suyo que viva en su barrio, necesita ayuda, el presidente se comunica con el obispo. El obispo sigue los mismos principios y las pautas de la ayuda de la Iglesia que seguiría si se tratara de cualquier otro miembro. Sin embargo, en cuanto el obispo apruebe la solicitud, el presidente de estaca debe enviarla a la Presidencia de Área. Antes de proceder con el pago o el pedido, el presidente de estaca y el obispo aguardan la aprobación por escrito de un miembro de la Presidencia de Área.

22.5.1.3

La ayuda a personas transeúntes o sin hogar

Los obispos pueden ayudar a miembros y otras personas que estén de paso o sin hogar. No obstante, consideran detenidamente el tipo y la cantidad de ayuda que se vaya a dar. Antes de dar la ayuda, se les insta a consultar al obispo anterior de la persona.

Por lo general, los obispos invitan a los miembros transeúntes o sin hogar a que acepten oportunidades de trabajar o de dar servicio. También podrían remitir a esos miembros a recursos de la comunidad que puedan atender sus necesidades.

Si la necesidad lo requiere, un presidente de estaca podría nombrar a un obispo para que se encargue de todas las solicitudes que se hagan en la estaca provenientes de personas transeúntes o sin hogar. En algunos lugares hay una concentración de estacas con grandes cantidades de personas que están de paso o sin hogar. En esos casos, la Presidencia de Área podría llamar a un misionero de servicio para que se encargue de las solicitudes de ayuda. Dicha persona deberá haber prestado servicio como obispo.

22.5.1.4

La ayuda a personas que no son miembros de la Iglesia

A las personas que no son miembros de la Iglesia normalmente se les remite a los recursos de la comunidad local para que pidan ayuda. En raras ocasiones, y con la guía del Espíritu, el obispo podría darles ayuda con las ofrendas de ayuno o con pedidos del obispo. Por ejemplo, el obispo podría considerar dar ayuda a padres o cuidadores que no sean miembros de la Iglesia, pero que estén a cargo de uno o más hijos que sí lo sean.

22.5.2

Normas sobre el uso de las ofrendas de ayuno

22.5.2.1

Atención médica u otros cuidados de la salud

Cada Área de la Iglesia tiene límites establecidos de aprobación en cuanto al uso de las ofrendas de ayuno para pagar gastos médicos, dentales o de salud mental. La Presidencia de Área recomienda esos límites, que son aprobados por el Comité Ejecutivo de Bienestar y Autosuficiencia de la Iglesia. Los límites podrían variar según la región o el país.

Cada vez que los obispos utilicen ofrendas de ayuno para pagar servicios de atención médica, dental o mental, no deben sobrepasar esos límites sin obtener la debida aprobación. Para ver las cantidades que se aprueban y las pautas, véase “Use of Fast Offerings for Medical Expenses” [Uso de las ofrendas de ayuno para gastos médicos].

22.5.2.2

Deudas de consumo y negocios o inversiones que fracasan

Las ofrendas de ayuno no se deben usar para pagar deudas de consumo, tales como de tarjetas de crédito o de préstamos personales. Tampoco se deben utilizar para pagar dinero que se deba a consecuencia de un negocio o una inversión que haya fracasado.

22.5.2.3

Devolución de las ofrendas de ayuno

Los miembros no tienen que devolver la ayuda que reciban de la Iglesia proveniente de las ofrendas de ayuno.

22.5.2.4

Gastos de ofrendas de ayuno en un barrio

A los obispos no se les exige limitar la ayuda proveniente de las ofrendas de ayuno que se ofrece a los miembros de un barrio con respecto a la cantidad de donativos que se colecta en el barrio.

22.5.3

Normas para efectuar pagos

Si resulta posible, los pagos se deben hacer directamente a la empresa que proporcione los artículos o servicios; normalmente no se hacen a la persona que recibe la ayuda.

Los miembros del obispado y los secretarios siguen los procedimientos financieros que se señalan en 34.5.7 cada vez que:

  • Preparan un cheque.

  • Preparan un desembolso electrónico.

  • Retiran dinero de las ofrendas de ayuno para efectuar un pago.

22.5.4

Normas sobre pagos en beneficio de un obispo o presidente de estaca

Al proporcionar ayuda a los miembros con fondos provenientes de las ofrendas de ayuno, un obispo no debe emplear esos fondos para pagar productos o servicios que lo beneficien a él personalmente. Toda excepción que se haga requiere la aprobación del presidente de estaca. Por ejemplo, si el obispo es dueño de la propiedad que le alquila a un miembro, entonces no debe emplear el dinero de las ofrendas de ayuno para pagar el alquiler del miembro, a menos que lo apruebe el presidente de estaca. La misma norma se aplica si las ofrendas de ayuno se emplean con el fin de adquirir alimentos para el miembro en una tienda de comestibles de la que es dueño el obispo.

Si un pago que se efectúe con dinero de las ofrendas de ayuno a favor de un miembro beneficiara al presidente de estaca o un negocio que sea de su propiedad, se requiere la aprobación de la Presidencia de Área. En cuanto el obispo apruebe el pago que se proponga, el presidente de estaca envía la solicitud a la Presidencia de Área. Antes de proceder con el pago, el presidente de estaca y el obispo aguardan la aprobación por escrito de un miembro de la Presidencia de Área.

22.5.5

Proteger contra el uso indebido de fondos

Los obispados y secretarios deben proteger los fondos de las ofrendas de ayuno del uso indebido. Si tienen preguntas, o para informar de abusos o fraudes cometidos con la ayuda de la Iglesia, los miembros de obispados y los secretarios que se encuentran en Estados Unidos y Canadá pueden llamar a la línea de ayuda al 1-800-453-3860, extensión 2-7887. Los miembros de obispados y los secretarios que se encuentren en el resto de países deben llamar a la oficina de Área que les corresponda.

22.6

La función de los líderes de barrio

22.6.1

El obispo y sus consejeros

El obispo tiene el mandato divino de buscar a las personas que tengan necesidades temporales y cuidar de ellas (véase Doctrina y Convenios 84:112). Delega una gran parte de esta labor en las presidencias de la Sociedad de Socorro y del cuórum de élderes. Sin embargo, ciertos deberes los realiza solamente él. Por ejemplo, el obispo:

  • Determina el tipo, la cantidad y la duración de toda ayuda temporal que se proporcione.

  • Aprueba la ayuda proveniente de las ofrendas de ayuno (véanse 22.4 y 22.5) y los pedidos del obispo de alimentos y otros artículos de primera necesidad (véase 22.13).

  • Se asegura de que se sigan los principios y las normas al ofrecer ayuda temporal (véanse 22.4, 22.5 y el video “Fondos sagrados, responsabilidades sagradas”).

  • Analiza personalmente los planes de autosuficiencia de los miembros, pero asigna a otros líderes para que hagan un seguimiento de esos planes según sea necesario (véanse el Plan de autosuficiencia y la Guía del obispo para el Plan de autosuficiencia).

El obispo y sus consejeros tienen las siguientes responsabilidades:

  • Enseñar sobre los principios y las bendiciones que se relacionan con (1) el cuidar de aquellos que tienen necesidades temporales y emocionales, y (2) fomentar la autosuficiencia (véase 22.1). incluso la preparación personal y familiar.

  • Enseñar la ley del ayuno y alentar a los miembros a ser generosos en sus ofrendas de ayuno (véase 22.2.2).

  • Supervisar la recolección y el recuento de las ofrendas de ayuno (véase 34.3.2).

Por ser la presidencia del Sacerdocio Aarónico, el obispado también supervisa los esfuerzos de los cuórums del Sacerdocio Aarónico y de las clases de las Mujeres Jóvenes por servir a las personas del barrio y de la comunidad que tengan necesidades temporales (véanse 10.2.2 y 11.2.2). Esos esfuerzos se coordinan en las reuniones del consejo de barrio para la juventud (véase 22.8) y en las reuniones de las presidencias de cuórum y de clase (véanse 10.4.3 y 11.3.4.3).

22.6.2

Presidencias de la Sociedad de Socorro y del cuórum de élderes

Bajo la dirección del obispo, las presidencias de la Sociedad de Socorro y del cuórum de élderes desempeñan una función fundamental en el cuidado de los necesitados en el barrio (véanse 8.2.2 y 9.2.2). Esos líderes enseñan a los miembros del barrio a:

  • Ministrar a los necesitados.

  • Vivir la ley del ayuno.

  • Cultivar la autosuficiencia.

  • Aumentar la preparación personal y familiar.

Las presidencias de la Sociedad de Socorro y del cuórum de élderes siguen el modelo que se explica en 22.3 al ayudar a cuidar de los necesitados.

En algunos lugares, los obispos tienen la opción de proporcionar a los miembros necesitados un pedido del obispo de alimentos y otros artículos de primera necesidad (véase 22.13). Por lo general, el obispo asigna a la presidenta de la Sociedad de Socorro que se reúna con los miembros y llene el formulario de pedido (véase 9.2.2.2). Sin embargo, también podría asignar al presidente del cuórum de élderes (véase 8.2.2.2). Si la presidenta o el presidente no estuvieran disponibles, se puede asignar a una consejera de la Sociedad de Socorro o a un consejero del cuórum de élderes. Una vez que se haya llenado el formulario, el líder asignado lo presenta al obispo para que lo apruebe.

22.6.3

Hermanos o hermanas ministrantes

El proceso de brindar ayuda para atender las necesidades espirituales y temporales a menudo comienza con los hermanos y las hermanas ministrantes (véase 21.1). Durante las entrevistas de ministración, ellos informan a las presidencias del cuórum de élderes y de la Sociedad de Socorro en cuanto a las necesidades de las personas a las que sirven, aunque también pueden comunicar las necesidades de carácter confidencial directamente al obispo.

22.6.4

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Especialistas de barrio en bienestar y autosuficiencia

Los obispados podrían llamar a personas o a matrimonios para que sirvan como especialistas de barrio en bienestar y autosuficiencia. Esos especialistas prestan apoyo a los líderes de barrio en sus empeños por cuidar de los demás y de ayudarlos a ser más autosuficientes.

A los especialistas se les puede asignar a áreas de interés específicas, entre las cuales podrían estar las siguientes:

  • Empleo

  • Formación académica

  • Preparación

  • Salud emocional

  • Finanzas personales

  • Recursos que ofrecen el Gobierno y la comunidad de la localidad para ayudar a los necesitados (véase 22.12)

Los obispados también podrían pedir a los especialistas que coordinen u organicen grupos de autosuficiencia. Por lo general, los consejos de estaca o de barrio organizan esos grupos.

22.6.5

Resumen de llamamientos y funciones

En la tabla siguiente se resumen los llamamientos y las funciones que se mencionan en 22.6.

Llamamiento

Visita y evalúa las necesidades

Enseña principios de autosuficiencia

Ayuda a los miembros con el plan de autosuficiencia

Aprueba la ayuda proveniente de las ofrendas de ayuno o los pedidos del obispo

Llamamiento

Obispo

Visita y evalúa las necesidades

Podría, pero a menudo delega

Enseña principios de autosuficiencia

Ayuda a los miembros con el plan de autosuficiencia

Podría, pero a menudo delega

Aprueba la ayuda proveniente de las ofrendas de ayuno o los pedidos del obispo

Llamamiento

Presidencias de la Sociedad de Socorro y el cuórum de élderes

Visita y evalúa las necesidades

Enseña principios de autosuficiencia

Ayuda a los miembros con el plan de autosuficiencia

Según se asigne

Aprueba la ayuda proveniente de las ofrendas de ayuno o los pedidos del obispo

No

Llamamiento

Hermanos y hermanas ministrantes

Visita y evalúa las necesidades

Enseña principios de autosuficiencia

Ayuda a los miembros con el plan de autosuficiencia

Según se asigne

Aprueba la ayuda proveniente de las ofrendas de ayuno o los pedidos del obispo

No

Llamamiento

Especialistas de barrio en bienestar y autosuficiencia (si son llamados)

Visita y evalúa las necesidades

Según se asigne

Enseña principios de autosuficiencia

Según se asigne

Ayuda a los miembros con el plan de autosuficiencia

Según se asigne

Aprueba la ayuda proveniente de las ofrendas de ayuno o los pedidos del obispo

No

22.7

La función del consejo de barrio

Una función importante del consejo de barrio consiste en planificar la forma de cuidar de los necesitados y ayudarlos a ser autosuficientes (véase 4.4). Los miembros del consejo basan esos planes en la información que reciben durante las entrevistas de ministración y el contacto que ellos mismos tienen con las personas necesitadas. Al hablar de las necesidades de los miembros, el consejo respeta los deseos de quienes soliciten confidencialidad.

Al considerar la manera de atender a las personas con necesidades temporales y emocionales, los consejos de barrio hacen lo siguiente:

  • Planificar maneras de enseñar a los miembros del barrio cómo poner en práctica los principios de autosuficiencia (véase 22.1), entre los que se incluyen la preparación personal y familiar.

  • Planificar maneras de ayudar a las personas que tengan necesidades inmediatas, como la falta de empleo, y a aquellas cuyas necesidades sean a largo plazo, como los problemas de salud o la discapacidad.

  • Designar a miembros del barrio cuyas habilidades puedan ser de utilidad para responder a las necesidades inmediatas y de largo plazo.

  • Determinar posibles asignaciones de trabajo o servicio que se pudieran dar a las personas que reciban ayuda de la Iglesia.

  • Designar a los miembros que puedan beneficiarse al participar en un grupo de autosuficiencia. Por lo general, los consejos de estaca o de barrio organizan esos grupos.

  • Determinar los recursos del Gobierno, la comunidad o la Iglesia que puedan beneficiar a los miembros (véanse 22.12 y 22.13).

  • Planificar maneras de dar servicio en la comunidad. En los lugares donde esté disponible, SirveAhora.org podría servir para determinar oportunidades de brindar servicio.

Los consejos de barrio también preparan un sencillo plan por escrito del barrio en cuanto a la respuesta ante emergencias, el cual se debe coordinar con el plan de emergencias de la estaca (véase “Preparación para emergencias de estaca y barrio”; véase también 22.9.1.3 en este manual).

Se podría invitar a los especialistas de barrio en bienestar y autosuficiencia a las reuniones, según sea necesario.

22.8

La función del consejo de barrio para la juventud

Uno de los propósitos del consejo de barrio para la juventud es ayudar a los jóvenes a llegar a ser seguidores consagrados de Jesucristo (véase 29.2.6). Para lograr ese objetivo, es importante que brinden servicio a personas que tienen necesidades temporales, entre las que podrían estar las personas ancianas, enfermas o con discapacidades.

Bajo la guía del obispado, el consejo de barrio para la juventud planifica maneras de servir a los necesitados que haya en el barrio y en la comunidad. Durante las reuniones de cuórum y de presidencia de clase se pueden planificar actividades de servicio específicas. En los lugares donde esté disponible, podría recurrirse a SirveAhora.org para averiguar en cuanto a oportunidades de servicio que haya en la comunidad.

22.9

La función de los líderes de estaca

22.9.1

El presidente de estaca y sus consejeros

El presidente de estaca y sus consejeros lideran los empeños de ministrar a las personas con necesidades temporales y emocionales, y de desarrollar la autosuficiencia. La presidencia de la Sociedad de Socorro de estaca, los miembros del sumo consejo y otros miembros del consejo de estaca les brindan ayuda.

El presidente de estaca y sus consejeros tienen las siguientes responsabilidades:

  • Enseñar sobre los principios y las bendiciones que se relacionan con (1) el cuidar de aquellos que tienen necesidades temporales y emocionales, y (2) fomentar la autosuficiencia (véase 22.1), incluso la preparación personal y familiar.

  • Enseñar la ley del ayuno y alentar a los miembros a ser generosos con sus ofrendas de ayuno (véase 22.2.2).

  • Enseñar a los obispos la manera correcta de ofrecer la ayuda de la Iglesia a las personas que tienen necesidades temporales (véase 22.9.1.1).

  • Asegurarse de que se enseñe a los presidentes de cuórum de élderes y las presidentas de Sociedad de Socorro de barrio sobre sus funciones en cuanto al cuidado de los necesitados. Los miembros del sumo consejo y las presidencias de Sociedad de Socorro de estaca ayudan a instruir a esos líderes de barrio en cuanto a sus responsabilidades (véanse 22.9.2 y 22.9.3).

  • Dirigir los esfuerzos de la estaca en cuanto a la preparación para emergencias y la respuesta ante ellas (véase 22.9.1.3).

El presidente de estaca también tiene las siguientes responsabilidades:

  • Analizar las solicitudes de ayuda proveniente de las ofrendas de ayuno para cubrir gastos médicos que excedan la cantidad que pueden aprobar los obispos. El presidente de estaca aprueba solicitudes que sean de hasta la cantidad máxima que él puede aprobar. Las solicitudes que sobrepasen el límite que él puede aprobar las envía a la Presidencia de Área para su consideración (véase 22.5.2.1).

  • Analizar todas las solicitudes de ayuda de la Iglesia que sean para obispos (véase 22.5.1.2).

  • Servir como presidente de estaca agente de las operaciones de bienestar y autosuficiencia, si se le asigna (véase 22.9.1.2).

La presidencia de estaca podría asignar a uno o más miembros del sumo consejo a que ayuden a supervisar las labores de cuidar de las personas de la estaca con necesidades temporales (véase 22.9.2). La presidencia de estaca también podría llamar a especialistas de bienestar y autosuficiencia para que apoyen esas labores (véase 22.9.4).

22.9.1.1

Enseñar a los obispos los principios que rigen la ayuda de la Iglesia

El presidente de estaca se asegura de que los obispos cuiden de las personas de sus barrios que tengan necesidades temporales y les enseña principios y normas en cuanto a cómo proporcionar ayuda de la Iglesia (véanse 22.4 y 22.5). Para ello se vale de ejemplos prácticos y de la vida real.

En sus entrevistas con los obispos, el presidente de estaca analiza los pagos efectuados con fondos de las ofrendas de ayuno que se encuentran en el estado financiero mensual de los respectivos barrios. También habla con cada obispo sobre los principios que sigue al ayudar a los miembros. Además, consulta con el obispo en cuanto a pagos o tendencias que haya en el estado financiero que pudieran mostrar que hay malentendidos en cuanto a los principios correctos.

Los principios y las prácticas en cuanto a proporcionar ayuda de la Iglesia también se analizan en el consejo de obispos de estaca (véase 22.11).

El presidente de estaca se asegura de que cada obispo vea el video de capacitación “Fondos sagrados, responsabilidades sagradas” por lo menos una vez al año.

22.9.1.2

Servir como presidente de estaca agente de las operaciones de bienestar y autosuficiencia de la Iglesia

Allí donde corresponda, la Presidencia de Área asigna a un presidente de estaca agente en cada operación de bienestar y autosuficiencia que haya en la región. Los siguientes son ejemplos de esas operaciones:

El presidente de estaca asignado ayuda a encontrar voluntarios que apoyen las necesidades de la operación. Los voluntarios pueden ser miembros de la estaca agente y de otras estacas a las que atienda la operación.

El presidente de estaca agente podría organizar un comité de operaciones en la estaca agente para que supervise la operación. Entre los miembros del comité se incluyen:

  • El presidente de estaca o un consejero que él asigne

  • Un miembro del sumo consejo

  • Una miembro de la presidencia de la Sociedad de Socorro de estaca

  • El gerente de la operación

  • Especialistas en bienestar y autosuficiencia, según se necesiten

22.9.1.3

Responder ante emergencias

El presidente de estaca supervisa la respuesta y las comunicaciones ante emergencias dentro de su estaca. En casos de desastres que afecten a más de una estaca, la Presidencia de Área o un Setenta de Área asignado podría dirigir las labores de respuesta. Los gerentes de bienestar y autosuficiencia apoyan a los líderes de Área y de estaca en esas labores.

Los presidentes de estaca podrían llamar a especialistas en bienestar y autosuficiencia para que supervisen un centro de operaciones de emergencia, se encarguen de las comunicaciones o resuelvan inquietudes en cuanto a la seguridad. Si fuese necesario, la Presidencia de Área o un Setenta de Área también podría nombrar a especialistas a nivel de Área o de consejo de coordinación.

Los hermanos y las hermanas ministrantes informan de las condiciones y necesidades de los miembros a los líderes de cuórum y de la Sociedad de Socorro. Esos líderes informan al obispo quien, a su vez, informa a la presidencia de estaca.

La presidencia de estaca presenta la información a (1) la Presidencia de Área o a un Setenta de Área asignado, y (2) al gerente de Bienestar y Autosuficiencia. El informe incluye el estado en que se encuentren los miembros, los misioneros, las propiedades de la Iglesia y la comunidad. Si hay miembros de la Iglesia que hayan sido afectados por un desastre, los obispos podrían utilizar el fondo de las ofrendas de ayuno para satisfacer necesidades básicas siguiendo los principios que se encuentran en 22.4.

El presidente de estaca aprueba la información pública que la Iglesia difunda a nivel local. Para ese fin, él coordina con el director de comunicaciones de estaca, si se ha llamado a uno (véase 6.2.1.7). Se asegura de que la información sea precisa y oportuna. Además, podría servir de portavoz de la Iglesia para responder preguntas de los medios de comunicación, aunque también podría asignar al director de comunicaciones de estaca o a otro portavoz para que se encargue de eso. En casos de desastre que afecten a más de una estaca, la Presidencia de Área, o un Setenta de Área asignado, podría encargarse de las comunicaciones públicas.

Durante una emergencia, los líderes de la Iglesia podrían poner los recursos de la Iglesia a disposición de las autoridades civiles. Con la aprobación de la Presidencia de Área, los edificios de la Iglesia (excepto los templos) podrían servir de refugio, puestos de primeros auxilios o lugares de reparto de comida y alimentos. El uso que se haga de los edificios de la Iglesia debe coordinarse con el gerente de propiedades asignado. Si se permite que otra organización de beneficencia o comunitaria utilice el edificio, se debe firmar un contrato de uso. Para obtener más información al respecto, véase “Uso de los edificios de la Iglesia en caso de desastre”.

En “Procedimientos de respuesta ante emergencias” hay más información disponible.

22.9.2

Miembros del sumo consejo

El miembro del sumo consejo asignado a cada cuórum de élderes apoya a la presidencia de cuórum en su responsabilidad de cuidar de los necesitados y ayudarlos a desarrollar la autosuficiencia (véase 22.6.2).

La presidencia de estaca podría asignar a uno o más miembros del sumo consejo a hacer lo siguiente:

  • Ayudar a enseñar a los especialistas de estaca y de barrio en bienestar y autosuficiencia las funciones que les corresponden, si es que han sido llamados (véanse 22.9.4 y 22.6.4).

  • Coordinar las tareas de los voluntarios de las operaciones de bienestar y autosuficiencia.

  • Servir en grupos de trabajo especializados que coordinan los recursos relacionados con la autosuficiencia o el servicio a la comunidad (véase 22.10.2).

En las estacas que apoyen una operación de bienestar y autosuficiencia se podría pedir a un miembro del sumo consejo que sirva en el comité de operaciones de la estaca agente (véase 22.9.1.2).

22.9.3

La presidencia de la Sociedad de Socorro de estaca

La presidencia de la Sociedad de Socorro de estaca apoya a las presidencias de la Sociedad de Socorro de barrio en su responsabilidad de cuidar de los necesitados y ayudarlos a desarrollar la autosuficiencia (véase 22.6.2).

A las hermanas de la presidencia de la Sociedad de Socorro de estaca se les podría pedir que sirvan en grupos especializados que coordinan los recursos relacionados con la autosuficiencia o el servicio a la comunidad (véase 22.10.2). En las estacas que apoyen una operación de bienestar y autosuficiencia se podría pedir a una hermana de la presidencia que sirva en el comité de operaciones de la estaca agente (véase 22.9.1.2).

22.9.4

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Especialistas de estaca en bienestar y autosuficiencia

Según sea necesario, la presidencia de estaca podría llamar a personas o matrimonios para que sirvan como especialistas de estaca en bienestar y autosuficiencia. Esos especialistas brindan apoyo a los líderes de estaca en sus empeños por cuidar de los demás y ayudarlos a ser más autosuficientes.

A los especialistas se les podría asignar a un área de enfoque específica. Por ejemplo, se les podría pedir que:

Los especialistas de estaca coordinan sus labores con los especialistas en bienestar y autosuficiencia que se hayan llamado en los barrios.

22.10

La función del consejo de estaca

Los miembros del consejo de estaca analizan las necesidades de los miembros de la estaca y planifican la forma de ayudarlos a ser autosuficientes (véase 29.3.8). Determinan los recursos de la comunidad y la estaca que puedan servir a los líderes de barrio para atender las necesidades temporales y emocionales de sus miembros (véanse 22.12 y 22.13). Elaboran y mantienen un sencillo plan por escrito para que la estaca responda ante emergencias (véase “Preparación para emergencias de estaca y barrio”). Los consejos de estaca también podrían planificar maneras de ofrecer servicio en la comunidad.

22.10.1

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Recursos que coordina la estaca

Según su disponibilidad a nivel local, el consejo de estaca podría tener acceso a los siguientes recursos opcionales o implementarlos. Estos recursos pueden ayudar a los miembros de la estaca a desarrollar la autosuficiencia o a participar en labores de servicio a la comunidad:

22.10.2

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Grupos de trabajo especializados

A fin de ayudar a organizar y administrar los recursos opcionales que se señalan en 22.10.1, la presidencia de estaca puede asignar grupos de trabajo especializados, como grupos de SirveAhora. Estos podrían estar formados por algunos miembros del consejo de estaca o del comité de líderes de adultos de estaca (véase 29.3.9). También podrían incluir a especialistas como los siguientes:

  • Especialistas en bienestar y autosuficiencia (véase 22.9.4)

  • Directores de comunicación de estaca o especialistas en SirveAhora (véase la Guía de servicio a la comunidad SirveAhora)

  • Otras personas según sea necesario

22.11

La función del consejo de obispos de estaca

El consejo de obispos de estaca se realiza con el fin de deliberar en consejo en cuanto a las responsabilidades correspondientes a los obispos. En él se incluye un análisis regular de los principios de (1) cuidar de las personas que tienen necesidades temporales y emocionales y (2) fomentar la autosuficiencia (véase 29.3.11).

A los miembros del consejo se les anima a:

  • Intercambiar ideas, experiencias y recursos con el fin de atender las necesidades temporales y emocionales de los miembros. Eso incluye los recursos de la comunidad e ideas de oportunidades de trabajo o servicio para los miembros que reciban ayuda de la Iglesia.

  • Analizar maneras de animar a los miembros a que reciban las bendiciones que provienen de vivir la ley del ayuno y dar ofrendas de ayuno.


RECURSOS DEL GOBIERNO, DE LA COMUNIDAD Y DE LA IGLESIA


22.12

Recursos del Gobierno y de la comunidad

En muchos lugares, los miembros tienen acceso a recursos del Gobierno o de la comunidad que ayudan a cubrir necesidades fundamentales. Los recursos pueden consistir en:

  • Ayuda sanitaria.

  • Ayuda alimentaria.

  • Servicios de capacitación y colocación laboral.

  • Servicios de salud mental.

  • Programas académicos.

  • Programas de ayuda para ancianos.

  • Ayuda para viviendas.

Se insta a los miembros a que exploren esos recursos, además de los que ofrece la Iglesia (véase 22.13).

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22.13

Recursos de la Iglesia

En la tabla siguiente se enumeran recursos de la Iglesia que pueden apoyar los empeños de los miembros por atender sus necesidades temporales y emocionales, y desarrollar la autosuficiencia. El almacén del Señor (véase 22.2.1) y las ofrendas de ayuno (véase 22.2.2) están a disposición de los obispos en todos los barrios. Los demás recursos de la lista son opcionales y varían según el lugar.

Categoría

Recursos

Categoría

Necesidades inmediatas

Recursos

  • El almacén del Señor (ofrendas de los miembros de tiempo, talentos, compasión, materiales y recursos financieros)

  • Ofrendas de ayuno

  • Pedidos del obispo de alimentos y otros artículos de primera necesidad que se obtienen en un almacén del obispo o una tienda de comestibles*.

  • Pedidos del obispo de ropa o artículos para el hogar que se obtienen en una tienda de Industrias Deseret*.

* Los pedidos del obispo se hacen por medio de “Pedidos del obispo y referencias” en el sistema Fuentes de recursos para líderes y secretarios.

Categoría

Formación académica y empleo

Recursos

Categoría

Salud emocional

Recursos

Categoría

Preparación temporal

Recursos

Categoría

Servicio a la comunidad

Recursos