Instituto
    Lección 16: La redención de los muertos
    Notas al pie de página
    Tema

    Lección 16

    La redención de los muertos

    Introducción

    Como parte de la restauración de todas las cosas en la dispensación del cumplimiento de los tiempos, el Señor restauró la doctrina de la redención de los muertos por medio del profeta José Smith. Dicha doctrina fue restaurada “línea por línea”. La obra de la redención de los muertos es esencial para la salvación tanto de los vivos como de los muertos, y el profeta José Smith enseñó la importancia de participar en dicha obra: “La responsabilidad mayor que Dios ha puesto sobre nosotros en este mundo es ocuparnos de nuestros muertos” (Enseñanzas de los Presidentes de la Iglesia: José Smith, 2007, pág. 507).

    Lectura preparatoria

    Sugerencias para la enseñanza

    Doctrina y Convenios 137

    La visión del profeta José Smith del reino celestial

    Comparta los siguientes antecedentes históricos con los alumnos:

    “…En noviembre de 1823, Alvin Smith, el hijo mayor de Lucy Mack Smith y Joseph Smith, cayó súbitamente enfermo, al borde de la muerte. Tenía veinticinco años, y era un joven fuerte y hábil cuyo trabajo diligente hacía una gran contribución a la estabilidad económica de la familia. Su madre lo describió como ‘un joven de singular carácter bondadoso’, con una ‘nobleza y generosidad’ con la que bendecía ‘en todo momento de su vida…’.

    “Al darse cuenta de que se moría, Alvin llamó a sus hermanos y hermanas junto a su lecho y le habló a cada uno. A José, que tenía casi dieciocho años y todavía no había recibido las planchas, le dijo: ‘Quiero que seas un buen muchacho y hagas cuanto esté en tu poder por obtener los registros. Sé fiel al recibir instrucciones y guardar todo mandamiento que se te dé…’.

    “Cuando Alvin murió, la familia pidió a un ministro presbiteriano de Palmyra, Nueva York, que oficiara en el servicio funerario. Como el joven no era miembro de la congregación del ministro, este afirmó en su sermón que Alvin no podía ser salvo. William Smith, hermano menor de José, comentó: ‘[El ministro]… dio a entender muy claramente que [Alvin] había ido al infierno por no ser miembro de su iglesia; pero había sido un buen muchacho, y a mi padre no le gustó aquello’” (véase Enseñanzas de los Presidentes de la Iglesia: José Smith, , 2007, págs. 427, 429).

    • Debido a que la doctrina de la redención de los muertos no se había restaurado el momento de la muerte de Alvin, ¿qué preocupaciones pudo haber tenido la familia Smith con respecto a la salvación de Alvin?

    Diga a los alumnos que esta lección les ayudará a comprender que el Señor reveló la doctrina de la redención de los muertos de forma progresiva, línea por línea. Pida a los alumnos que lean en voz alta el encabezamiento de Doctrina y Convenios 137. Explique que esa revelación precedió a la dedicación del Templo de Kirtland por unos pocos meses. (Podría señalar que en la edición de 2013 de Doctrina y Convenios [en inglés] se realizaron algunos cambios al encabezamiento de la sección 137).

    Pida a un alumno que lea en voz alta Doctrina y Convenios 137:1–6 mientras el resto de la clase sigue la lectura en silencio. Analicen lo siguiente:

    • ¿A quiénes vio José Smith en el reino celestial? (Los alumnos podrían estar interesados en saber que el padre y la madre de José Smith estaban vivos en el momento en que se recibió esta visión; de hecho, el padre de José se hallaba en la habitación con él cuando se recibió).

    • Según el versículo 6, ¿por qué se maravilló José Smith cuando vio que su hermano Alvin estaba en el reino celestial? (Si lo desea, recuerde a los alumnos que esa visión se recibió varios años antes de que José Smith aprendiera acerca de la doctrina de la redención de los muertos).

    Pida a un alumno que lea en voz alta Doctrina y Convenios 137:7–9, y al resto de la clase que siga la lectura en silencio y que busque una doctrina que ayudó a los Santos de los Últimos Días a comprender mejor el plan de Dios para salvar a Sus hijos.

    • ¿Qué ha preparado Dios en Su plan para las personas como Alvin Smith, que murieron sin la oportunidad de recibir el evangelio de Jesucristo ni la ordenanza del bautismo? (A medida que los alumnos compartan sus ideas, ayúdeles a reconocer la siguiente doctrina: Todas las personas que mueran sin el conocimiento del Evangelio, y que lo habrían recibido si lo hubieran escuchado, heredarán el reino celestial).

    • ¿Qué les enseña esa doctrina sobre la naturaleza de nuestro Padre Celestial y Su amor por Sus hijos?

    • ¿En qué ocasiones les ha confortado esa doctrina? ¿En qué momentos han visto a otras personas, tal vez aquellas a quienes les enseñaron como misioneros, recibir consuelo gracias a la comprensión de esa doctrina?

    Doctrina y Convenios 124:30–34; 127:5–8; 128:1–18; 138:28–37

    Ordenanzas vicarias a favor de los muertos

    El profeta José Smith habló por primera vez acerca de la doctrina del bautismo por los muertos en el funeral de Seymour Brunson, el 15 de agosto de 1840, poco después de que los santos se hubieron establecido en Nauvoo, Illinois. Los miembros de la Iglesia estaban sorprendidos y emocionados cuando se enteraron de esa doctrina revelada. Durante varios meses después del anuncio, los santos realizaron bautismos en el cercano río Misisipí a favor de sus seres queridos que habían fallecido (véase Enseñanzas: José Smith, pág. 429; La historia de la Iglesia en el cumplimiento de los tiempos, Manual para el alumno, 2ª edición, manual del Sistema Educativo de la Iglesia, 2003, págs. 275–276).

    • ¿De qué modo añadió ese sermón a la creciente comprensión del plan de nuestro Padre Celestial para salvar a Sus hijos? (A medida que los alumnos respondan, escriba la siguiente verdad en la pizarra: La ordenanza salvadora del bautismo puede realizarse a favor de quienes no aceptaron el Evangelio en la vida terrenal).

    • ¿Cómo piensan que habrían respondido ustedes si hubieran oído al profeta José Smith hablar acerca de la doctrina del bautismo por los muertos por primera vez en esta dispensación?

    Explique que durante la conferencia general de la Iglesia de octubre de 1841 en Nauvoo, Illinois, el profeta José Smith declaró que el Señor deseaba que los Santos dejasen de realizar bautismos por los muertos hasta que pudieran llevarse a cabo en Su casa (véase D. y C. 124:29–34). El 8 de noviembre de 1841, Brigham Young, que en ese entonces era Presidente del Cuórum de los Doce Apóstoles, dedicó la pila bautismal en el sótano del aún sin terminar Templo de Nauvoo, y los miembros de la Iglesia comenzaron a realizar bautismos vicarios a favor de los muertos.

    Pida a los alumnos que lean el encabezamiento de Doctrina y Convenios 127, que explica que la sección 127 es una carta del profeta José Smith a los santos, en la que les da instrucciones de mantener un registro de los bautismos que realizaran a favor de los muertos. Explique que una semana más tarde, José escribió otra carta sobre el tema del bautismo por los muertos, que se encuentra en Doctrina y Convenios 128.

    Escriba en la pizarra las siguientes referencias de las Escrituras. (No incluya el material entre paréntesis, ya que se proporciona para usted, el maestro).

    Doctrina y Convenios 127:5–7; 128:8 (Cuando una ordenanza se realiza por la autoridad del sacerdocio y se lleva un registro adecuado, la ordenanza es vinculante en la tierra y en el cielo).

    Doctrina y Convenios 128:6–7 (El registro de las ordenanzas vicarias se incluirá entre los libros que se abrirán para juzgar a los muertos).

    Doctrina y Convenios 128:15, 17–18 (La salvación de nuestros antepasados fallecidos es esencial para nuestra salvación).

    Asigne a los alumnos que lean cada uno de los pasajes que están escritos en la pizarra. Pídales que busquen las doctrinas que han ampliado nuestra comprensión del plan de Dios para la redención de los muertos. Pida a los alumnos que resuman la doctrina sobre la redención de los muertos que se enseña en cada pasaje de las Escrituras. Pida a algunos alumnos que escriban las doctrinas en la pizarra, junto a los pasajes. Señale que las revelaciones registradas en Doctrina y Convenios 127 y 128 ilustran un modelo común que se halla en la Restauración del evangelio: el Señor revela las verdades línea por línea en lugar de todas a la vez.

    Explique a los alumnos que muchos años después de que se recibieron esas revelaciones, el Señor suministró una mayor comprensión de Su plan para redimir a los muertos. En 1918, el presidente Joseph F. Smith recibió una visión sobre la redención de los muertos. La visión se le presentó cuando estaba llorando la muerte de su hijo Hyrum M. Smith, quien había muerto a principios de ese año mientras se desempeñaba como miembro del Cuórum de los Doce Apóstoles.

    Pida a los alumnos que lean Doctrina y Convenios 138:28–37 y que busquen verdades que fueron reveladas al presidente Joseph F. Smith concernientes a la redención de los muertos.

    • ¿Qué verdades acerca de la redención de los muertos se enseñan en esos versículos? (A medida que los alumnos compartan las verdades que han hallado, asegúrese de que comprendan esta verdad: Bajo la dirección de Jesucristo, mensajeros justos enseñan el Evangelio a los que están en la prisión espiritual).

    • ¿De qué manera esas verdades adicionales nos ayudan a comprender cómo alguien que ha muerto sin recibir las ordenanzas del Evangelio, como Alvin Smith, puede recibir una herencia en el reino celestial?

    Lea en voz alta la siguiente declaración del élder David A. Bednar, del Cuórum de los Doce Apóstoles:

    Bednar, David A.

    “…como miembros de la Iglesia restaurada de Cristo, tenemos la responsabilidad, adquirida por convenio, de buscar a nuestros antepasados y proporcionarles las ordenanzas salvadoras del Evangelio. ‘…ellos no [son] perfeccionados sin nosotros’ (Hebreos 11:40; véase también Enseñanzas: José Smith, pág. 507). Ni ‘tampoco podemos nosotros ser perfeccionados sin nuestros muertos’ (D. y C. 128:15)” (“El corazón de los hijos se volverá”, Liahona, noviembre de 2011, pág. 25).

    • ¿Por qué debe ser la obra de redimir a los muertos una prioridad en nuestra vida?

    • ¿Cómo ayuda el proporcionar ordenanzas de salvación para nuestros familiares fallecidos a que tanto ellos como nosotros lleguemos a ser perfeccionados?

    Lea en voz alta la siguiente declaración del élder Russell M. Nelson, del Cuórum de los Doce Apóstoles:

    Nelson, Russell M.

    “Aunque la obra del templo y de historia familiar tiene el poder para bendecir a los que están más allá del velo, tiene el mismo poder para bendecir a las personas que están vivas. Tiene una influencia refinadora en aquellos que participan de ella. Estos literalmente están ayudando a exaltar a su familia” (“Generaciones entrelazadas con amor”, Liahona, mayo de 2010, pág. 94).

    • ¿De qué manera la doctrina de la redención de los muertos da testimonio del alcance infinito de la expiación de Jesucristo?

    Lea en voz alta la siguiente declaración del élder Richard G. Scott, del Cuórum de los Doce Apóstoles:

    Scott, Richard G.

    “El Señor le reveló al profeta José Smith la sublime doctrina concerniente a la sagrada ordenanza del bautismo. Ese conocimiento se recibió cuando otras iglesias cristianas enseñaban que la muerte determinaba irrevocable y eternamente el destino del alma. Ellos enseñaban que a los bautizados se les recompensaba con gozo eterno mientras que los demás afrontaban un tormento eterno, sin esperanza de redención…

    “Esta gloriosa doctrina es otro testimonio de que la expiación de Jesucristo lo abarca todo. Él hizo posible la salvación para toda alma arrepentida. Su expiación conquistó la muerte y Él permite que las personas fallecidas que sean dignas reciban vicariamente todas las ordenanzas de salvación” (“El gozo de redimir a los muertos”, Liahona, noviembre de 2012, pág. 93).

    • ¿Qué experiencias les han enseñado la importancia de participar en la obra de la redención de los muertos?

    • ¿En qué forma ha aumentado su testimonio gracias a haber participado en la obra de redención de los muertos? (Invite a algunos alumnos a compartir su testimonio).

    Anime a los alumnos a considerar cómo podrían participar en la gran obra de la redención de los muertos, ya sea por medio de la investigación de historia familiar o a través de prestar servicio como representantes al llevar a cabo ordenanzas del templo. Comparta su testimonio de que mediante la obra que se realiza en los templos modernos, todos los hijos del Padre Celestial pueden recibir todas las ordenanzas necesarias para la salvación.

    Material de lectura para el alumno