10 – 16 febrero. 2 Nefi 6–10: “¡Oh cuán grande es el plan de nuestro Dios!”
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    “10 – 16 febrero. 2 Nefi 6–10: “¡Oh cuán grande es el plan de nuestro Dios!” Ven, sígueme — Para uso individual y familiar Libro de Mormón 2020 (2020)

    “10 – 16 febrero. 2 Nefi 6–10”, Ven, sígueme — Para uso individual y familiar 2020

    Jesús ora en Getsemaní

    No se haga mi voluntad, sino la tuya, por Harry Anderson.

    10 – 16 febrero

    2 Nefi 6–10

    “¡Oh cuán grande es el plan de nuestro Dios!”

    Durante su lectura de 2 Nefi 6–10, medite sobre lo que el Señor está tratando de enseñarle. Conforme reconozca esas verdades, anótelas y considere en oración cómo puede actuar en consecuencia con lo que está aprendiendo.

    Anote sus impresiones

    Ya habían transcurrido al menos 40 años desde que la familia de Lehi partió de Jerusalén. Se hallaban en una tierra desconocida, a medio mundo de distancia de Jerusalén y del resto del pueblo del convenio de Dios. Lehi había muerto, y su posteridad había comenzado un conflicto que duraría varios siglos entre los nefitas —“que creían en las amonestaciones y revelaciones de Dios”— y los lamanitas, que no creían (2 Nefi 5:6). En esas circunstancias, Jacob, que era el hermano menor de Nefi, y que había sido ordenado como maestro de los nefitas, quería que el pueblo del convenio supiera que Dios nunca se olvidaría de ellos, por lo que ellos nunca debían olvidarse de Él. Este es un mensaje que con toda seguridad necesitamos en el mundo actual, en el que se ridiculiza a los convenios y se rechaza la revelación. “Acordémonos de él… porque no somos desechados… Grandes son las promesas del Señor”, declaró él (2 Nefi 10:20–21). Entre esas promesas, ninguna es mayor que la promesa de una “expiación infinita” para vencer la muerte y el infierno (2 Nefi 9:7). Por ello, Jacob concluye diciendo: “Anímense, pues, vuestros corazones” (2 Nefi 10:23).

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    Ideas para el estudio personal de las Escrituras

    2 Nefi 6–8

    El Señor es misericordioso con Su pueblo y cumplirá Sus promesas.

    Con el fin de ayudar a su pueblo a entender que ellos formaban parte de la casa de Israel y que podían confiar en Dios y en Sus promesas, Jacob citó profecías de Isaías, que están registradas en 2 Nefi 6–8. Isaías describió el esparcimiento de Israel y la promesa del Salvador de que recogerá y redimirá a Su pueblo. Durante la lectura, medite en preguntas como las siguientes:

    • ¿Qué aprendo acerca del amor redentor que el Salvador siente por mí?

    • ¿Qué tipo de consuelo ofrece el Salvador a quienes lo buscan a Él?

    • ¿Qué puedo hacer para “esperar” más fielmente por el Salvador y Sus bendiciones prometidas?

    2 Nefi 9:1–26

    Mediante Su expiación, Jesucristo libra a todas las personas de la muerte física y espiritual.

    ¿Qué palabras o imágenes utilizaría para comunicarle a una persona la extrema necesidad de que un Redentor nos rescate de la muerte y el pecado? Jacob empleó las palabras “terrible” y “monstruo”. ¿Qué enseñó Jacob acerca de “ese monstruo, muerte e infierno” y el “escape” que Dios ha preparado para nosotros? (2 Nefi 9:10). Al leer 2 Nefi 9:1–26, considere marcar con un color lo que nos sucedería sin la expiación de Jesucristo. Luego, con otro color, podría marcar lo que recibimos mediante la expiación del Salvador. ¿Qué verdades encuentra usted acerca de la expiación de Jesucristo que lo(a) lleva a alabar “la sabiduría de Dios, su misericordia y gracia”? (2 Nefi 9:8).

    Véase también “Expiación de Jesucristo”, Temas del Evangelio, topics.churchofjesuschrist.org.

    2 Nefi 9:27–54

    Puedo venir a Cristo y recibir las bendiciones gloriosas de Su expiación.

    Jesucristo vino “al mundo para salvar a todos los hombres, si estos escuchan su voz” (2 Nefi 9:21; cursivas agregadas). En otras palabras, debemos estar dispuestos a aceptar las bendiciones salvadoras que Él ofrece. Luego de describir el gran plan de redención, Jacob dio unas importantes advertencias e invitaciones, que se hallan en 2 Nefi 9:27–54, para ayudarnos a recibir las bendiciones de la Expiación. Podría anotarlas en una tabla como la siguiente:

    Advertencias

    Invitaciones

    ¿Qué se siente inspirado(a) por el Espíritu a hacer en respuesta a esas advertencias e invitaciones?

    2 Nefi 10:20, 23–25

    Gracias al sacrificio de Jesucristo, puedo “[animar]” mi corazón.

    El mensaje de Jacob era uno de gozo. “Os hablo estas cosas —dijo él—, para que os regocijéis y levantéis vuestras cabezas para siempre” (2 Nefi 9:3). En su lectura de 2 Nefi 10:20, 23–25, ¿qué encuentra que le brinda esperanza? ¿Qué más halló en 2 Nefi 9–10 que le haya dado esperanza? ¿Qué hará para recordar estas cosas cuando se sienta desalentado(a)?

    Véase también Juan 16:33.

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    Ideas para el estudio familiar de las Escrituras y la Noche de Hogar

    Al leer las Escrituras con su familia, el Espíritu le ayudará a saber qué principios debe enfatizar y analizar a fin de cubrir las necesidades de su familia. A continuación se presentan algunas ideas:

    2 Nefi 8:3–7

    Cuando lean 2 Nefi 8:3, podría mostrar fotografías de un desierto y un jardín. ¿Cómo tornará el Señor los desiertos de nuestras vidas en jardines? En los versículos 4–7, ¿qué nos aconseja el Señor hacer para recibir el gozo que se describe en el versículo 3?

    2 Nefi 8:24–25

    ¿De qué modo nos fortalecen las alentadoras palabras que dirigió Isaías al pueblo de Sion en nuestros esfuerzos por llegar a ser discípulos más fieles de Jesucristo? ¿Cómo las expresiones despertar y vestirse se asemejan a lo que Dios desea que hagamos espiritualmente?

    2 Nefi 9:1–26

    ¿Que podría hacer su familia para entender mejor la magnitud de la expiación infinita de Jesucristo? (versículo 7). Podrían quizás ver o pensar en cosas que parecen infinitas en número, tal como las briznas de hierba en un campo, los granos de arena en una playa o las estrellas en el cielo. ¿Cómo es infinita la expiación del Salvador? ¿Qué frases de 2 Nefi 9 profundizan nuestra gratitud por lo que el Salvador hizo por nosotros?

    2 Nefi 9:27–44

    Un día de esta semana, su familia podría escudriñar 2 Nefi 9:27–38, y buscar las advertencias (que van precedidas por “ay”). ¿Cuáles de esas advertencias parecen ser especialmente importantes que su familia las analice? Otro día, podrían escudriñar 2 Nefi 9:39–44, buscando lo que Jacob invitó a su pueblo a recordar.

    2 Nefi 9:28–29, 50–51

    ¿Cuáles son algunos ejemplos de “las vanidades, y las flaquezas, y las necedades de los hombres”? (versículo 28). ¿Qué podemos hacer para valorar más las cosas de Dios y valorar menos las cosas del mundo?

    2 Nefi 9:45

    Quizá a su familia le gustaría hacer una cadena de papel, y luego tomar turnos para ponérsela y quitársela. ¿En qué sentido son las cadenas como los pecados? ¿Cómo nos ayuda el Salvador a sacudir las cadenas?

    Para consultar más ideas para enseñar a los niños, vea la reseña de esta semana en Ven, sígueme — Para la Primaria.

    Cómo mejorar nuestra enseñanza

    Procure estar disponible y accesible. Algunas de las mejores oportunidades para enseñar comienzan con una pregunta o una inquietud en el corazón de un integrante de la [familia]… hágales saber, con sus palabras y acciones, que está deseoso de escucharlos (véase Enseñar a la manera del Salvador, pág. 16).

    Jesús sana a un hombre

    El Salvador salvará a todos los hijos de Dios “si estos escuchan su voz” (2 Nefi 9:21). Él sanó a muchos de diversas enfermedades, por J. Kirk Richards.