Abuso o maltrato
Cómo reconocer patrones que indican la existencia de abuso


“Cómo reconocer patrones que indican la existencia de abuso”, Prevención y protección, 2018.

“Cómo reconocer patrones que indican la existencia de abuso”, Prevención y protección.

Cómo reconocer patrones que indican la existencia de abuso

Hay señales comunes a las que hay que prestar atención en cuanto a cómo comienza a menudo el abuso y cómo continúa. Al comprender estos patrones, podemos saber cuándo tomar medidas para prevenir que el abuso tenga lugar o para detenerlo si ya ha comenzado.

Elementos comunes en situaciones de abuso

  1. Las víctimas con mucha frecuencia sufren el abuso de alguien que conocen.

    El agresor puede ser un miembro de la familia o pariente, como un padre, abuelo, tía, tío, primo o hermano, un amigo de la familia o un vecino. El agresor puede ser de cualquier edad, y rara vez es un completo extraño.

  1. Los agresores pueden ganarse gradualmente la confianza de la víctima o de sus familiares antes de que se produzca el abuso.

    A esto se lo denomina engaño (grooming). El engaño lo sufren mucho más los niños y los jóvenes, y se produce cuando alguien se hace amigo de una persona o intenta crear un vínculo emocional con la intención de poder abusar sexualmente de ella. Las conductas engañosas (grooming) pueden incluir solicitar pasar tiempo a solas con la víctima, manipularla para mantenerlo en secreto, hablar con ella sobre temas sexuales, o mostrar pornografía o iniciar el contacto físico con un niño. Los agresores tratarán de mantener comunicación o contacto prolongado e individual con la víctima. El engaño (grooming) también puede tener lugar a través de internet y de los dispositivos móviles de los niños.

  1. Los agresores con frecuencia comienzan por sobrepasar los límites.

    Los límites son los que establece la persona en cuanto a la conducta o el lenguaje dentro de los cuales una persona se siente cómoda o segura. El abuso es una violación de dichos límites de una persona. El abuso a veces se produce porque no se han establecido los límites entre dos personas en cuanto a cuál es la conducta adecuada. El agresor puede empezar por cruzar los límites de una persona poco a poco, para no hacerla sentir incómoda, insensibilizándola o acostumbrándola a la conducta o el lenguaje inapropiados. El agresor también puede hacer caso omiso de los límites por completo.

  1. Los agresores a menudo buscan a aquellos de quienes se pueden aprovechar fácilmente.

    Los agresores a menudo buscan a aquellos que son vulnerables (como ancianos, discapacitados, jóvenes menores de 18 años y niños). Buscan personas que no tienen la capacidad o el entendimiento para dar o negar su consentimiento, y aquellos cuya credibilidad haría que nadie les creyera. Los agresores también intentan encontrar a quienes creen que no van a saber defenderse o que no serán capaces de contarle a nadie el abuso sufrido.

  1. A menudo, los agresores tratan de aislar a las víctimas de las demás personas.

    Con frecuencia intentan que aquellos a quienes están engañando (grooming) o de quienes están abusando pierdan la confianza en los demás y no hablen con nadie. Intentan aislar a la víctima para que no pueda o no sepa cómo comunicarse con otras personas para obtener apoyo y ayuda. También pueden amenazar a la familia de la víctima o usar la culpa, la vergüenza o el chantaje para continuar con el abuso.

    Comprender estos elementos en común puede ayudarlo a usted a reconocer o prevenir situaciones que pueden llevar al abuso. Puede tomar medidas para detener el abuso antes de que ocurra.

Recursos comunitarios y de la Iglesia

(La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días no ha creado, ni mantiene o controla algunos de los recursos que se enumeran a continuación. Si bien estos materiales están destinados a servir como recursos adicionales, la Iglesia no respalda ningún contenido que no esté de acuerdo con sus doctrinas y enseñanzas).

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