Seminario
Éxodo 5–6: Hacer la voluntad del Señor, sin importar el resultado


Moisés y Aarón en la corte de Faraón

Moisés y Aarón en la corte de Faraón, por Robert T. Barrett

Éxodo 1–6: Lección 40

Éxodo 5–6

Hacer la voluntad del Señor, sin importar el resultado

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El vivir el Evangelio de Jesucristo, ¿hace que tu vida sea más fácil o más difícil? Después de que el Señor lo llamó a liberar a Israel del cautiverio en Egipto, Moisés pidió a Faraón que dejara ir al pueblo del Señor. El resultado puso a prueba tanto la fe de Moisés, como la de los israelitas. Aun así, Moisés continuó confiando en el Señor. Esta lección puede ayudarte a confiar en las promesas del Señor sin importar los resultados inmediatos.

Estudiar las Escrituras

un hombre con un reloj de pulsera

En las siguientes situaciones, ¿cuánto tiempo tardarías en impacientarte?

  1. Un sitio web no carga.

  2. Esperas en fila para pagar en una tienda.

  3. Un amigo con el que te vas a reunir está atrasado.

El presidente Dieter F. Uchtdorf, en ese entonces miembro de la Primera Presidencia, enseñó lo siguiente:

Presidente Dieter F. Uchtdorf

Vivimos en un mundo que ofrece comida rápida, mensajería instantánea, películas a pedido y respuestas inmediatas a las preguntas más triviales y a las más profundas. No nos gusta esperar. Algunos incluso sienten que les sube la presión si la fila que están haciendo en el supermercado se mueve más despacio que las otras (“Continuemos con paciencia”, Liahona, mayo de 2010, pág. 56).

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Lee Éxodo 5:1–2. Marca la respuesta de Faraón a la petición de Moisés de liberar a los israelitas.

Después de la petición de Moisés, Faraón duplicó la carga de trabajo de los israelitas (véase Éxodo 5:6–9). No es de sorprender que eso hiciera que muchos israelitas se enojaran con Moisés (véase Éxodo 5:20–21).

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Lee Éxodo 5:22–23. Marca las frases que muestren cómo se sintió Moisés en cuanto a esa experiencia. Luego lee el Salmo 7:6. Marca cómo reaccionó Moisés cuando el Señor prometió nuevamente liberarlos y les dijo que regresaran a Faraón.

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Considera cómo te hubieras sentido tú en esa situación. Luego completa en tu cuaderno la siguiente frase:

  • Cuando no veo bendiciones inmediatas después de obedecer al Padre Celestial y a Jesucristo, me siento…

El élder D. Todd Christofferson, del Cuórum de los Doce Apóstoles, enseñó lo siguiente en cuanto las bendiciones de Dios:

13:17
Élder D. Todd Christofferson

Algunos malinterpretan las promesas de Dios y creen que obedecerle a Él produce resultados específicos en un momento determinado. Quizás piensen así: “Si sirvo diligentemente en una misión de tiempo completo, Dios me bendecirá con un matrimonio feliz y con hijos”, o “Si me abstengo de hacer las tareas escolares el día de reposo, Dios me bendecirá con buenas notas”, o bien, “Si pago el diezmo, Dios me bendecirá con ese empleo que tanto deseo” […]. No debemos pensar en el plan de Dios como si fuera una máquina expendedora cósmica en la que (1) seleccionamos una bendición deseada, (2) insertamos la suma total requerida de buenas obras y (3) el pedido se entrega sin demora.

Ciertamente, Dios honrará Sus convenios y las promesas hechas a cada uno de nosotros; no hay que preocuparse por ello. El poder expiatorio de Jesucristo […] garantiza que Dios puede cumplir Sus promesas, y lo hará. Es indispensable que observemos y obedezcamos Sus leyes, pero no todas las bendiciones que se basan en la obediencia a la ley se amoldan, diseñan y programan de acuerdo con nuestras expectativas. Hacemos todo lo que podemos, pero debemos dejar a Dios el manejo de las bendiciones, tanto temporales como espirituales (“Nuestra relación con Dios”, Liahona, mayo de 2022, págs. 78–79).

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Responde en tu cuaderno la pregunta siguiente:

  • ¿Qué puedes aprender acerca de confiar en las promesas del Señor a partir del relato de Moisés y Aarón? ¿Y de la cita del élder Christofferson?

Revisa las siguientes opciones de estudio. Completa una o más de una.

Opción A

¿Qué bendiciones ha prometido el Señor?

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Lee Éxodo 6:1–8; 7:5. Elige un estilo para marcar las promesas que Dios les hizo a Moisés y a Aarón. Elige otro estilo para marcar lo que Él les enseñó acerca de Sí mismo.

Así como el Señor enseñó a Moisés más acerca de Él al reiterar Sus promesas, nosotros también podemos conocer mejor al Señor al reconocer las promesas que nos ha hecho. Repasar esas promesas puede ayudarnos a obedecerlo, aun cuando no obtengamos resultados inmediatos.

Identifica tres promesas que el Señor te ha hecho en las Escrituras o a través de enseñanzas recientes de Sus siervos escogidos. Es posible que encuentres promesas en los recursos siguientes:

  • Pasajes del Dominio de la doctrina u otros pasajes de las Escrituras.

  • Para la Fortaleza de la Juventud: Una guía para tomar decisiones.

  • Discursos recientes de la conferencia general.

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Anota en tu cuaderno lo que encuentres.

Opción B

¿Por qué a veces el Señor se demora en hacer llegar las bendiciones?

Esperar es un acto de fe. Las Escrituras contienen muchos ejemplos de personas que esperaron pacientemente y recibieron promesas del Señor.

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Lee dos o más ejemplos de ocasiones en las que el Señor pidió a las personas que esperaran. Considera etiquetar una palabra o frase de cada pasaje, como “esperar” o “paciencia”.

  1. 2 Tesalonicenses 2:1–3. Pablo aconseja a los tesalonicenses sobre la Segunda Venida de Jesucristo

  2. 3 Nefi 1:5–9, 15. Los nefitas son testigos de la señal profetizada por Samuel el Lamanita sobre el nacimiento de Jesús.

  3. José Smith—Historia 1:51–54. José Smith intenta obtener el Libro de Mormón.

El presidente Henry B. Eyring, de la Primera Presidencia, enseñó acerca de las demoras de Dios:

Presidente Henry B. Eyring

Muchas veces las demoras del Señor parecen largas; a veces duran toda una vida, pero siempre tienen la intención de bendecir. Nunca tienen que ser tiempos de soledad ni de tristeza ni de impaciencia.

A pesar de que el tiempo del Señor no siempre es el nuestro, podemos estar seguros de que Él cumple Sus promesas (“¿Dónde está el pabellón?”, Liahona, noviembre de 2012, pág. 74).

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Responde la pregunta siguiente en tu diario:

  • ¿Cuáles son algunas de las formas en que podemos beneficiarnos al esperar para recibir bendiciones de Dios?

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Objetivo de la lección: Ayudarte a confiar en las promesas del Señor sin importar los resultados inmediatos.

Icono de compartirComparte una o más de los opciones siguientes con tu maestro o clase:

  • Las promesas que encontraste en tu estudio y cómo te dan seguridad para seguir adelante confiando en Dios.

  • Lo que anotaste en tu cuaderno de la Opción B.

  • Algo específico que hiciste para lograr el objetivo de esta lección.

  • Algunas preguntas que tengas de esta lección. ¿Cómo intentarás encontrar las respuestas a tus preguntas?