Seminario
Miqueas: ¿Qué “pide Jehová de ti”?


“Miqueas: ¿Qué ‘pide Jehová de ti’?”, Antiguo Testamento: Manual del maestro de Seminario, 2026

“Miqueas: ¿Qué ‘pide Jehová de ti’?”, Antiguo Testamento: Manual del maestro de Seminario

Miqueas; Nahúm; Habacuc; Sofonías: Lección 152

Miqueas

¿Qué “pide Jehová de ti”?

Jesus Christ hugging a child in the Americas.

Muchos de nosotros nos preguntamos si nuestros esfuerzos sinceros realmente complacen al Padre Celestial y a Jesucristo. El profeta Miqueas se preguntaba qué podía hacer para complacer al Señor, y se le enseñó a “hacer justicia, y a amar la misericordia y a humillar[se]” ante Él (Miqueas 6:8). Esta lección puede ayudar a los alumnos a elaborar un plan para hacer justicia, amar la misericordia y humillarse para andar con el Padre Celestial y Jesucristo.

Preparación del alumno: Invite a los alumnos a pensar en algunos familiares o amigos y, luego, en cosas específicas que harían para complacer a cada una de esas personas. Podrían anotar cómo harían cosas diferentes por cada persona.

Posibles actividades de aprendizaje

Complacer a distintas personas

Si lo desea, escriba en la pizarra la siguiente pregunta incompleta antes de la clase.

Considere comenzar la clase invitando a los alumnos a responder la pregunta varias veces, llenando el espacio en blanco con distintas personas (mamá, papá, maestro, obispo, amigo). Podrían responder de dos en dos o en grupos pequeños. Luego, podría invitar a algunos voluntarios a que compartan sus respuestas con la clase.

Si fuera necesario, como ejemplo, podría compartir algunas de sus propias respuestas utilizando a distintas personas de su vida.

  • Si quisieras complacer a tu ______________, ¿qué harías?

  • ¿Por qué podríamos actuar de manera diferente dependiendo de a quién estemos tratando de complacer?

Después de que los alumnos compartan algunas respuestas a las preguntas anteriores, escriba Padre Celestial y Jesucristo en el espacio en blanco en la pizarra.

Medita en lo que piensas que complace al Padre Celestial y a Jesucristo. Piensa en cosas que haces actualmente que podrían complacerlos y en cosas que podrías hacer de manera diferente. Al final de la lección tendrás la oportunidad de elaborar un plan para seguir las impresiones que recibas.

¿Qué podemos hacer para complacer al Señor?

Dirigiéndose al pueblo de Israel y de Judá, Miqueas profetizó sobre los juicios que caerían sobre ellos a causa de su iniquidad. Miqueas suplicó a Israel que recordara las grandes bendiciones que habían recibido del Señor y los invitó a arrepentirse y a congregarse con Él (véase Miqueas 2–5).

Lee Miqueas 6:4 para conocer algunas de las maneras en que el Señor había mostrado Su amor por Israel.

Luego, lee Miqueas 7:7–8, 18–20 para saber lo que Miqueas dijo que el Señor haría por Su pueblo del convenio.

  • ¿Qué descubriste?

  • ¿Cómo han hecho estas cosas por ti el Padre Celestial y Jesucristo?

Podría invitar a los alumnos a responder la pregunta anterior en sus diarios de estudio, y luego a compartir con un compañero o con la clase aquello que escribieron.

Después de que los alumnos compartan sus respuestas, podría señalar que, cuando reconocemos las grandes cosas que el Señor ha hecho por nosotros, es natural que nos preguntemos cómo podemos servirle y complacerlo. Explique que el profeta Miqueas batalló con la pregunta de lo que podemos hacer para complacer al Señor.

ícono de Seminario La invitación a leer y la pregunta que figuran a continuación invitan a los alumnos a reconocer una verdad en el mensaje de Miqueas. Ayudarlos a reconocer las verdades de un pasaje de las Escrituras puede contribuir a que su estudio de las Escrituras sea más significativo. El estudio significativo de las Escrituras es un elemento importante en la edificación de la fe y la conversión a Jesucristo. (Para obtener capacitación sobre cómo hacer preguntas que ayuden a los alumnos a reconocer y enunciar verdades de conversión, véase “Céntrese en las verdades que conducen a la conversión y edifican la fe en Jesucristo”, en Habilidades para el desarrollo del maestro).

A veces las personas tienen ideas erróneas sobre lo que pueden hacer para complacer al Señor. El profeta Miqueas nos ayuda a comprender mejor el amor del Señor.

En Miqueas 6:6–7, el profeta utiliza ejemplos extremos para demostrar que ninguna cantidad de riquezas mundanas podría agradar al Señor.

Lee Miqueas 6:8 para saber lo que podemos hacer para complacer al Señor.

  • ¿Cómo resumirías lo que aprendiste sobre complacer al Señor?

Los alumnos podrían usar sus propias palabras para expresar la verdad de que el Señor está complacido cuando nos esforzamos por hacer justicia, amamos la misericordia y nos humillamos para andar con Él.

¿Qué pide el Señor?

Al final de la lección invitará a los alumnos a elaborar un plan para mejorar sus esfuerzos por complacer al Padre Celestial y a Jesucristo de las maneras que se indican en el versículo 8.

ícono de Seminario A fin de preparar a los alumnos para elaborar ese plan, considere utilizar el volante “¿Qué pide el Señor?”.

Después de que los alumnos hayan estudiado una o más secciones del volante en grupos, podría invitarlos a crear un cuadro de tres columnas en la pizarra con los encabezados Hacer justicia, Amar la misericordia y Humillarse. Después de estudiar el volante, podrían escribir en trozos pequeños de papel distintas maneras en que un adolescente podría complacer al Señor y pegarlos en la pizarra debajo de la columna correspondiente. Al final de la actividad, los alumnos podrían leer todos los papeles. Esto podría ayudarlos a elegir algo en lo que se sientan inspirados a mejorar.

Mostrar gratitud al Señor

Después de que los alumnos hayan revisado las sugerencias de sus compañeros, muestre las instrucciones y los enunciados siguientes.

Hoy, el Espíritu Santo puede haber inspirado un pensamiento en tu mente o un sentimiento en tu corazón acerca de algo que podría ayudarte a hacer justicia, amar la misericordia o humillarte para andar con el Señor. Elabora un plan para poner en práctica lo que has aprendido y sentido completando los siguientes enunciados en tu diario de estudio.

  • Para complacer mejor al Padre Celestial y a Jesucristo, me gustaría centrarme en la frase “” de Miqueas 6:8.

  • Estas son una o dos cosas específicas que me gustaría hacer: .

Puede reafirmar a los alumnos que el Padre Celestial ama nuestros esfuerzos sinceros por complacerlo, pues nos ayudan a llegar a ser más semejantes a Jesucristo cada día. Podría compartir su testimonio de que, a medida que continuamente tratemos de actuar mejor y ser mejores, el Salvador magnificará nuestros esfuerzos sinceros.