Instrucciones para el Tiempo para cantar
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    “Instrucciones para el Tiempo para cantar y para la Presentación de los niños en la reunión sacramental”, Ven, sígueme — Para la Primaria Libro de Mormón (2020) (2018)

    “Instrucciones para el Tiempo para cantar”, Ven, sígueme — Para la Primaria 2020

    Niños y maestra cantando

    Instrucciones para el Tiempo para cantar y para la Presentación de los niños en la reunión sacramental

    Estimadas hermanas de la presidencia y líderes de música de la Primaria:

    Las canciones de la Primaria son una herramienta poderosa para ayudar a los niños a aprender sobre el plan de felicidad del Padre Celestial y las verdades fundamentales del evangelio de Jesucristo. A medida que los niños canten sobre los principios del Evangelio, el Espíritu Santo les testificará de su veracidad. La letra y la música permanecerán en la mente y el corazón de los niños a lo largo de su vida.

    Procuren la ayuda del Espíritu a medida que se preparen para enseñar el Evangelio por medio de la música. Compartan su testimonio acerca de las verdades sobre las que canten; ayuden a los niños a ver cómo la música se relaciona con lo que están aprendiendo y experimentando en casa y en las clases de la Primaria. Los niños y sus familias serán bendecidos por medio de su dedicado esfuerzo.

    Les amamos y extendemos nuestra gratitud por el servicio dedicado que brindan para fortalecer y proteger a nuestros preciados niños.

    La Presidencia General de la Primaria

    Pautas para la Presentación en la reunión sacramental

    Bajo la dirección del obispo, la presentación de los niños en la reunión sacramental, por lo general, se lleva a cabo durante el cuarto trimestre del año. Como presidencia de la Primaria y como líder de música, hagan arreglos para reunirse a principios del año con el consejero del obispado asignado a la Primaria a fin de comenzar a hablar de los planes para la presentación. Cuando hayan finalizado los planes, pídanle al consejero que los apruebe.

    La presentación debe permitir que los niños presenten lo que ellos y su familia hayan aprendido del Libro de Mormón en el hogar y en la Primaria, incluso las canciones de la Primaria que hayan cantado durante el año. Con espíritu de oración, consideren qué principios del Evangelio y qué canciones apoyan lo que han aprendido. Durante el transcurso del año, tomen nota de los discursos y de las experiencias personales de los niños para su posible uso en la presentación. Invite a los niños a compartir pasajes de las Escrituras, relatos y sus testimonios en la presentación. Conforme planifiquen la presentación, piensen en maneras en que esta pueda ayudar a que la congregación se centre en el Salvador y en Sus enseñanzas.

    Las unidades que tienen poca cantidad de niños podrían considerar diferentes maneras en que los integrantes de la familia pueden participar con sus hijos. Un miembro del obispado puede concluir la reunión con unas breves palabras.

    Al preparar la presentación, recuerden las pautas que figuran a continuación:

    • Los ensayos no deben alejar a los niños innecesariamente de las clases de la Primaria ni de su familia.

    • Las ayudas visuales, los disfraces y las presentaciones por medios electrónicos no son apropiados para la reunión sacramental.

    Véase Manual 2: Administración de la Iglesia, 11.5.4.

    Instrucciones para el Tiempo para cantar

    5 minutos (presidencia de la Primaria): Primera oración, pasaje de las Escrituras o artículo de fe, y un discurso

    20 minutos (líder de música): Tiempo para cantar

    La presidencia de la Primaria y el(la) líder de música seleccionan canciones para cada mes que reafirmen los principios que los niños estén aprendiendo en sus clases y en el hogar. En esta guía se incluye una lista de canciones que reafirman esos principios, y esas canciones también se sugieren en las reseñas de Ven, sígueme — Para la Primaria.

    A medida que enseñe las canciones a los niños, invítelos a compartir lo que hayan aprendido sobre los relatos y los principios doctrinales que enseñan las canciones. Sería conveniente que repase las reseñas de Ven, sígueme — Para la Primaria que los niños estén estudiando en sus clases, ya que ello le ayudará a estar al tanto de los relatos y los principios que están aprendiendo a fin de que usted pueda considerar cómo apoyar su aprendizaje mediante la música.

    Durante el tiempo para cantar también puede repasar canciones que los niños hayan aprendido previamente y canciones que ellos disfruten cantar. A medida que haga el repaso, invite a los niños a compartir lo que piensan y lo que sienten sobre las verdades que se encuentran en las canciones.

    El libro Canciones para los niños es el recurso básico para la música en la Primaria; los himnos del himnario y las canciones de la revista Liahona también son apropiadas. En ocasiones, los niños pueden cantar canciones patrióticas o festivas que sean apropiadas para el domingo y para las edades de los niños. El uso de cualquier otra música en la Primaria la tiene que aprobar el obispado (véase Manual 2: Administración de la Iglesia, 11.2.4).

    Niños cantando

    Reseña de la Primaria

    Cada semana, la Primaria incluye lo siguiente:

    Tiempo para cantar

    25 minutos

    Transición

    5 minutos

    Clases

    20 minutos

    Las líderes que tengan Primarias con muchos niños pueden dividirla en dos grupos; uno de esos grupos irá a las clases de la Primaria mientras que el otro se quedará en el Tiempo para cantar; luego los dos grupos intercambiarán lugares. En esos casos, las líderes de la Primaria tal vez tengan que ajustar el horario que se menciona anteriormente a fin de adaptarlo a sus circunstancias.

    Música para el Tiempo para cantar

    Enero

    Febrero

    Marzo

    Abril

    • Hosanna de Pascua”, Liahona, abril de 2003, sección Amigos, págs. 8–9

    • Cuando ayudamos”, Canciones para los niños, pág. 108

    • Amad a otros”, Canciones para los niños, pág. 74

    Mayo

    Junio

    Julio

    Agosto

    • El arrepentimiento”, Liahona, octubre de 2004, sección Amigos, pág. 16

    • Con voz apacible”, Liahona, abril de 2006, sección Amigos, pág. 13

    • Sigue al Profeta”, Canciones para los niños, págs. 58–59

    Septiembre

    Octubre

    Noviembre

    Diciembre

    Utilice música para enseñar la doctrina

    El tiempo para cantar tiene como objeto ayudar a los niños a aprender las verdades del Evangelio. Las siguientes ideas podrían inspirarle a medida que planifica maneras de enseñar los principios del Evangelio que se encuentran en los himnos y en las canciones de la Primaria.

    Lea pasajes de las Escrituras relacionados con el tema. Muchas de las canciones del libro Canciones para los niños y del himnario incluyen referencias de pasajes de las Escrituras que se relacionan con el tema. Ayude a los niños a leer algunos de esos pasajes y hablen sobre cómo se relacionan con la canción. También podría anotar en la pizarra algunas referencias de las Escrituras e invitar a los niños a hacer coincidir cada referencia con una canción o con la estrofa de una canción.

    Llenar el espacio en blanco. En la pizarra, anote una estrofa de la canción a la que le falten varias palabras clave; luego pida a los niños que entonen la canción y que presten atención para encontrar las palabras que faltan en los espacios en blanco. A medida que llenen cada espacio en blanco, analicen qué principios del Evangelio aprenden de las palabras que faltaban.

    Citas de los líderes de la Iglesia. Invite a los niños a escuchar una cita de un líder de la Iglesia que enseñe el mismo principio del Evangelio que la canción de la Primaria. Pídales que levanten la mano cuando escuchen algo que les ayude a entender la verdad sobre la cual estén cantando, y pídales que compartan lo que escucharon.

    Líder del tiempo para cantar

    Testificar. Exprese un breve testimonio a los niños de las verdades del Evangelio que se encuentran en la canción de la Primaria. Ayude a los niños a entender que cantar es una forma en la que pueden dar testimonio y sentir el Espíritu.

    Ser testigos. Invite a los niños a tomar turnos para ponerse de pie y compartir lo que aprenden de la canción que estén cantando o lo que sienten en cuanto a las verdades que se enseñan en la canción. Pregúnteles cómo se sienten cuando cantan la canción y ayúdeles a reconocer la influencia del Espíritu Santo.

    Utilizar imágenes o dibujos. Pida a los niños que le ayuden a encontrar dibujos o imágenes, o que ellos hagan dibujos, que se relacionen con las palabras o frases importantes de la canción. Invítelos a compartir de qué forma se relaciona la imagen o dibujo con la canción y con lo que esta enseña. Por ejemplo, si está enseñando la canción “La barra de hierro” (Himnos, nro. 179), podría poner imágenes por el salón que representen palabras importantes de la canción (tales como barra de hierro, palabra de Dios, guiar, tentación y Libro de Mormón). Pida a los niños que recojan las imágenes y que las sostengan en el orden correcto a medida que entonen juntos la canción.

    Utilizar una lección práctica. Podría utilizar un objeto para inspirar el análisis de una canción. Por ejemplo, la canción “La fe” (Canciones para los niños, págs. 50–51) menciona una semillita. Podría mostrar a los niños una semilla y hablar de cómo demostramos fe cuando plantamos una semilla, lo cual podría llevar a un análisis sobre las formas en que demostramos fe en Jesucristo, tal como lo describe la canción.

    Invitar a que compartan experiencias personales. Ayude a los niños a relacionar los principios que se enseñan en la canción con experiencias que hayan tenido con esos principios. Por ejemplo, antes de cantar “Me encanta ver el templo” (Canciones para los niños, pág. 99), podría pedir a los niños que levanten la mano si han visto un templo. Invítelos a pensar a medida que canten sobre lo que sienten cuando ven un templo.

    Hacer preguntas. Hay muchas preguntas que podría hacer mientras cantan una canción. Por ejemplo, puede preguntar a los niños lo que aprenden de cada estrofa de la canción, o puede pedirles que piensen a qué preguntas brinda respuestas esa canción. El hacerlo puede llevar a un análisis sobre las verdades que se enseñan en la canción.

    Prestar atención para encontrar respuestas. Pida a los niños que presten atención para encontrar respuestas a preguntas tales como “¿quién?”, “¿qué?”, “¿dónde?”, “¿cuándo?” o “¿por qué?”. Por ejemplo, en la canción “El valor de Nefi” (Canciones para los niños, págs. 64–65), podrían poner atención para determinar a quién se le pidió obtener las planchas, y dónde, cuándo, cómo y por qué obedeció al Señor. También puede pedir a los niños que presten atención a fin de encontrar palabras clave, o que cuenten con los dedos cuántas veces cantan una palabra específica.

    Ayude a los niños a aprender y a recordar las canciones de la Primaria

    Los niños aprenden una canción cuando la escuchan y la cantan una y otra vez. Si la canción es nueva, primero cántela a los niños; no la lea ni la recite solamente, ya que esto ayuda a los niños a hacer una conexión entre la melodía y las palabras. Después de enseñar una canción, repásela de varias maneras divertidas a lo largo del año. A continuación, figuran algunas ideas para ayudar a los niños a aprender y repasar las canciones.

    Crear pósteres. Coloque a la vista pósteres con la letra de cada estrofa o con imágenes que representen las palabras. A medida que los niños canten, cubra algunas de las palabras o imágenes hasta que puedan cantar toda la estrofa sin el póster. También podría invitar a los niños a que le ayuden a elaborar los pósteres.

    Indicar el tono. A fin de ayudar a los niños a aprender la melodía de una canción, coloque su mano en posición horizontal y, a medida que canten las palabras, suba la mano para indicar cuando sube el tono, y bájela para indicar cuando baja.

    Eco. Invite a los niños a que le hagan eco al repetir lo que usted cante. Cante a los niños una frase u oración corta, y luego pídales que se la canten a usted.

    Utilizar variaciones. Entonen canciones de diversas maneras, tales como susurrar, tararear suavemente, aplaudir el ritmo, variar el ritmo, o cantar de pie o sentados. También podría elaborar un cubo de papel y, en cada lado del cubo, escribir una forma diferente de cantar. Invite a un niño a que lance el cubo para decidir cómo entonarán la canción.

    Cantar en grupos. Entregue a cada clase o persona una frase que deben cantar de pie, y luego pídales que intercambien las frases hasta que cada clase o persona haya tenido el turno de cantar todas las frases.

    Utilizar movimientos con las manos. Invite a los niños a pensar en movimientos sencillos con las manos que les ayuden a recordar las palabras y los mensajes de la canción. Por ejemplo, cuando canten la segunda estrofa de “Mi Padre Celestial me ama” (Canciones para los niños, págs. 16–17), podría invitar a los niños a que se señalen los ojos, a actuar como mariposas y a ahuecar las manos detrás de las orejas. Pídales que se coloquen las manos sobre el corazón cuando canten “Sí, mi Padre me ama, lo sé”.

    Cantan las niñas, cantan los niños. Haga un dibujo de un niño y un dibujo de una niña, y péguelos en distintos palitos de madera. Mientras repasan la canción, sostenga en alto uno de los dibujos para indicar quién debe cantar esa parte de la canción.

    Lanzar a la cesta. Coloque cestas numeradas u otros recipientes al frente del salón; la cantidad de recipientes debe ser igual a la cantidad de estrofas de la canción en particular. Invite a un niño a que tire una bolsita de frijoles [porotos, judías] o una pelota de papel de manera que caiga adentro o cerca de uno de los recipientes. Entonces, pida a los niños que canten la estrofa con el mismo número del recipiente en el que cayó la bolsita o pelota.

    Hacer coincidir la imagen con la frase. Escriba cada línea de la canción en un papel diferente y encuentre una imagen que represente cada línea. Coloque las imágenes en un lado del salón y los papeles en el otro. Canten la canción y pida a los niños que hagan coincidir las imágenes con las palabras.

    Nota: Las referencias a los barrios y a los obispados se aplican también a las ramas y a las presidencias de rama.